Sin inversiones extranjeras el país no crecerá a largo plazo

Durante la charla se dijo que para ubicar su producción en el exterior Argentina tendrá que abrir su economía

En el marco de las disertaciones en el primer programa de Postgrado de Economía Aplicada a la Mesopotamia disertaron ayer los doctores Jorge Avila y José Luis Espert. Momentos antes antes de la conferencia que se realizara en el palacio Texier, José Luis Espert dialogó con La Calle.

Sobre la realidad económica del país indicó que Argentina no está en un momento de desequilibrio macroeconómico profundo como lo estuvo antes de la caída de la convertibilidad. Hoy no hay nada que motive que el dólar tenga que subir descontroladamente. “Si sube, lo hacer creo yo, por una cuestión estacional cuando la demanda de dinero en agosto cae”, remarcó.

Por otro lado destacó que el Banco Central hoy tiene todas las herramientas para poner el dólar donde quiera y no creo que deseen que se dispare. Sobre la balanza comercial expresó que el gobierno tiene una estrategia de sustituir importaciones para poner una Argentina hacia delante, que “conspira contra la posibilidad de exportar, porque si queremos que el resto del mundo se abra a nuestro productos, seguramente nos van a pedir algo como contrapartida”. También indicó que “mientras el cambio en las reglas de juego sea el corazón de la política económica habrá que olvidarse de que las exportaciones crezcan mucho”.

En cuanto al acercamiento comercial con China explicó que tiene Argentina, ellos querrán vender sus productor. Si queremos abrirnos al mundo para instalar lo que mejor hacemos tendremos que abrir también nuestra economía”.

Sobre el destino del superávit fiscal hacia el gasto público expresó que la decadencia de la Argentina tiene entre otras cosas los grandes shocks positivos que se dan por breves lapsos, y esto hace que se decida aumentar el gasto público de manera permanente. “Cuando al tiempo desaparece este efecto, pero el gasto público creció de manera constante, aparecen los ajustes fiscales para poder pagarlo. Entonces la historia termina con que aquellos a quienes beneficiaron en el corto plazo serán perjudicados el día de mañana. Esta es la misma historia de la decadencia argentina que se repite por ciclos”.