Cambios, o el caos

José Luis Espert es un economista sin pelos en la lengua. El mismo domingo que se conoció el nombre del nuevo ministro de Economía, y cuando la mayoría de sus colegas no hacían otra cosa que repartir loas al recién llegado, Espert le dijo a un periodista de NOTICIAS: López Murphy es un buen profesional, pero eso no me dice nada. Acá lo importante es el fondo y no las formas.

Aunque Dalí y Picasso pintaran un cuadro juntos nadie podría asegurar que fuera bueno. Por eso hay que esperar las medidas del nuevo ministro, porque si no hay cambios de la política económica, a Lopez Murphy le puede pasar lo mismo que a Machinea. Espert es un escéptico por naturaleza, pero tal vez sea la actitud que haya que tener ahsta que se demuestre lo contrario. Hay que hacer un cambio profundo porque de lo contrario vamos hacia el caos. Hay que bajar el déficit entre 15.000 y 20.000 millones de dólares. Pasar los aranceles de importación del MERCOSUR de 14 al 2 por ciento, y la otra alternativa es sumarse al ALCA.

Para el economista, el error en el que no hay que caer es pensar que este es un asunto de nombres. Al contrario, es un asunto de ideas. Tenemos que llegar a un déficit fiscal cero, y este año vamos a tener un déficit de 16.000 millones de dólares.
Aunque la llegada del nuevo ministro puede generar un veranito financiero, cuando se tome conciencia de que el déficit fiscal esta fuera de control, habrá problemas, anticipa. Repito, si no hay cambios profundos, el pronostico es nefasto.