Con dinero de ahorristas se financia a quebrados

"Los políticos en la provincia de Buenos Aires consideran que el dinero de los ahorristas es de ellos. Duhalde y Ruckauf, usaron pésimamente el dinero de la gente y lo usarían pero cuando con el dinero de ahorristas financiarían quebrados y empresas fantasmas". De esta manera el economista José Luis Espert se refirió a la crítica situación del Banco de la Provincia de Buenos Aires, que habría entregado más de $ 500 millones en los últimos meses a sola firma a un reducido grupo de empresas.

Ya está siendo investigado el titular del BAPRO, Ricardo Gutiérrez, por el Senado bonaerense y en 15 días deberá concurrir a esa Cámara a explicar su accionar en el otorgamiento de créditos. Espert habló de la "irresponsabilidad" de muchos funcionarios y de las dificultades financieras del país. Este fue el breve diálogo mantenido con este diario:

Periodista: ¿Cómo ve la situación fiscal?

J.L.Espert: Le diría que lo mal que vino en enero fue fruto del dibujo de diciembre y el cierre mentiroso de la meta con el FMI, que dicho sea de paso se cambió 4 veces en el 2000. Demuestra que si se dibuja, no se cumple y que la situación fiscal sigue siendo insostenible. De todas maneras es fruto del disparate, después del blindaje, de pensar que el déficit fiscal iba a ser utilizado para poder crecer.

Es de locos que un país que salió de la cesación de pagos gracias a recibir dinero por izquierda, el denominado blindaje pretenda hacernos creer que profundizar el déficit fiscal va a hacer crecer la economía. El rojo fiscal sin mentiras en el 2001 incluyendo provincias y los pagos con bonos, y sin los dibujos llega a $ 16.000 millones. La deuda puede aumentar más todavía si el dólar se devalúa más. Esto es explosivo.

P: A eso hay que sumarle las desprolijidades de los bancos provinciales, concretamente el de Buenos Aires.

J.L.Espert: Creo que en la crítica de Ruckauf a Pou, el lavado de dinero no le importa nada al gobernador. Lo que están jugando son dos cosas: una, la negativa de Pou a bajar encajes porque la clase política se quiere hacer de un segundo botín que es el BCRA (el primero es la recaudación). Después que quebraron la provincia y dejaron maltrecho al BAPRO, Pou los quiere apurar a que cumplan.
Los políticos en la Argentina funcionan como una corporación que considera que el dinero de la gente es de ellos para sus propios negocios y no para devolvérselo bajo la forma de un gasto público. Duhalde y Ruckauf se gastaron todo el aumento de la recaudación, usaron pésimamente el dinero de la gente y usarían pero el dinero de ahorristas para financiar quebrados y empresas fantasmas.

P: Y los malos créditos se descubren a mediano plazo recién…

J.L.Espert: El mal crédito otorgado se siente a más largo plazo. En la vida política argentina si no se introducen conceptos del superávit fiscal estamos fritos. El dinero de terceros es ajeno, no de los políticos. Los políticos consideran que los depósitos son de ellos. La verdad es que me avergüenzo de esta clase política.