El "modelo EE.UU." muy lejos de su aplicación

Estados Unidos existen más de 100 índices que miden la inflación, y una docena específicamente vinculados a los precios minoristas, muy lejos de lo que efectúa y promete efectuar el INDEC, a cargo de Ana María Edwin. Con mayores precisiones en diferentes aspectos, todos son difundidos periódicamente para que, combinados, se logre obtener una radiografía completa de la situación.

El encargado de elaborar la mayoría de los indicadores de la evolución de precios minoristas es el Instituto de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés). Pero también se publican algunas estadísticas utilizadas para analizar el comportamiento de la inflación de parte de las reservas federales y otros organismos como el Instituto de Análisis Económicos (Bureau of Economic Analysis, BEA).

Tanto la información utilizada como la metodología de cálculo son públicas. Están a disposición de quien desee consultarlas por Internet sin restricciones.

Los indicadores más importantes que se publican en EE.UU. son:

El IPC general: el más parecido al actual índice de hoy en la Argentina. Contempla todos los bienes y servicios agrupados en más de 200 categorías fijas. Incluye artículos específicos para las subcategorías, en cuanto marcas, precios y características de presentación.

El IPC núcleo: a los ítem que registra el índice general se le restan alimentos y energía, ya que se los considera los de mayor volatilidad (estacionalidad) por estar vinculados a precios internacionales.

El índice de gasto en consumo personal (Personal Consumption Expenditure, PCE): está basado en una canasta de productos con ponderaciones variables que reflejan el peso que tienen los bienes en el PBI local.

El indicador de precios al consumidor truncado: «Trimmed CPI» en inglés, consiste en un índice al que se le eliminan los componentes más volátiles cada mes, que no necesariamente son siempre comida y energía, como implícitamente supone el IPC núcleo (Core CPI o PPI).

Estos indicadores están calculados además con y sin estacionalidad y con todas las combinaciones posibles de resultado.

Según explicó a este diario Carlos Zarazaga, economista jefe de la Reserva Federal de Dallas, «en EE.UU. miramos mucho el PCE ( consumo privado), que es consistente con las cuentas nacionales. En la Argentina este índice no está disponible, porque requiere publicar las cuentas nacionales en precios corrientes y del año anterior, que no existen porque el PBI en términos reales siempre se refiere a precios de 1993».

Fausto Spotorno, del estudio Orlando Ferreres & Asociados, agregó que «la Fed toma en cuenta el llamado PCE Core porque es el que mejor refleja la tendencia de la inflación, ya que deja de lado alimentos y energía, que por tener fuertes modificaciones en los precios mensuales pueden confundir las proyecciones».


«Entre los doce índices que miden el consumo en EE.UU. existe aquel al que se le aplica el efecto sustitución, pero es realizado con mucha seriedad», dijo el economista José Luis Espert.

Algo con lo que se cuenta en EE.UU. es que existe una base de datos que sirve como muestra estadística para calcular la sustitución de artículos de las familias. Esto es indispensable para aquellos países que desean usarlo. Y antes que eso, es necesario actualizar frecuentemente la canasta de gastos de familia original.