Advierten que podría continuar creciendo la presión impositiva sobre el sector agropecuario

06 Jun
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Este año el gasto público alcanzará un récord en términos de PBI. El progresivo incremento de las erogaciones generaría nuevas necesidades de hacerse de recursos por parte del gobierno. Ya se implementaron aumentos tributarios sobre el sector sojero y el lácteo. Pero economistas no descartan que haya nuevas subas.

El progresivo aumento del gasto público podría derivar en un nuevo incremento de la presión impositiva sobre el sector agropecuario, según indicaron hoy economistas consultados por Infocampo.


“No dudaría en afirmar que la presión fiscal sobre el sector agropecuario va a seguir aumentando”, dijo hoy a Infocampo José Luis Espert, economista y titular de Espert y Asociados.

En tan sólo cinco años (2003-2007), desde que comenzara una de las recuperaciones económicas más espectaculares que haya experimentado la Argentina, el gasto público crecerá 171.000 M/$ (221%), alcanzando un récord absoluto del último medio siglo en términos de PBI (32,1%), según indicó Espert.

Entre 2003 y 2007 los ingresos fiscales crecieron 178.000 M/$ y el gasto público subió 171.000 M/$, con lo cual la mejora fiscal ha sido de 7000 M/$, pasando de un déficit fiscal de 6100 M/$ en 2002 a un superávit de 1100 M/$ en 2007. El resto se gastó en su totalidad


“Los altísimos impuestos que lleva a cabo este gobierno contra el agro van más allá del aumento del gasto público; es un problema ideológico que considera que el campo debe proveer de alimentos baratos a toda la población”, apuntó Espert, para luego agregar que “estamos ante un modelo económico prehistórico”.

En cuanto a las próximas elecciones presidenciales de octubre de 2007, Espert sostuvo que “los que piensan que la política frente al agro se modificará a partir de tal fecha, son los mismos que pensaron que Kirchner cambiaría después de las elecciones legislativas de 2005”.

En tanto, Aldo Abram, titular de la Consultora Exante, dijo que “es muy posible que el gobierno se vea tentado a quedarse con la ganancia que obtenga el agro a través del aumento de los impuestos”.

”La única tranquilidad que pueden tener los empresarios agropecuarios es que no va a hacer falta que el sector financie la campaña electoral, porque el gobierno ya lo hizo a través de la reforma previsional", añadió Abram.

En lo que va del presente año el gobierno incrementó la presión fiscal sobre el agro en dos oportunidades. La primera fue en enero, cuando se implementó un aumento de 4 puntos porcentuales de los derechos de exportación aplicados sobre el poroto, la harina y el aceite de soja.

El nuevo esquema impositivo sobre el complejo sojero –según se anunció en enero pasado– pretendía generar ingresos adicionales por 400 M/u$s para compensar a productores trigueros y agroindustrias que utilicen granos para elaborar alimentos básicos. Pero hasta la fecha solo se distribuyeron compensaciones por apenas 76,5 M/$ (24,5 M/u$s).

También se incrementó la presión impositiva sobre el sector lácteo. En febrero comenzó a regir la resolución 61/07 del Ministerio de Economía, que establece un precio máximo de 2100 u$s/tonelada para las ventas externas de leche en polvo entera. Los valores FOB de la leche en polvo entera se ubican entre 3600 y 4000 u$s/t; esto implica que el derecho de exportación, en este caso, es de 40-47% sobre el valor FOB.

A mediados a abril pasado, además, el gobierno decidió extender la aplicación de derechos de exportación adicionales a las ventas externas de leche fluida, leche en polvo descremada y quesos, entre otros productos.