Difícil que caiga más con modelo

A pesar de que las estimaciones privadas se alineaban con los números conocidos ayer sobre el nivel de pobreza e indigencia del primer semestre del año, los economistas consideran que la reducción observada es menor que la que debería darse en función al desempeño de la actividad económica. Las perspectivas tampoco son alentadoras porque los analistas proyectan que la pobreza no sólo tenderá a caer a un menor ritmo, sino que hasta podría estancarse en los actuales niveles. Lo adjudican al aumento del costo laboral y a la ineficiencia de las políticas asistenciales del gobierno.

Estos fueron los principales comentarios que hicieron ayer economistas a este diario.


OSVALDO GIORDANO – Director de IDESA

• No sorprende la baja de la pobreza con el mayor nivel de actividad económica. Pero lo que sí preocupa es que la economía crece 10% más de lo que crecía en 2001, es decir, que el PBI per cápita hoy es 9% superior que el de 2001 en el peor momento de la convertibilidad, y sin embargo, el nivel de pobreza actual es similar al de ese año.

• Hay más riqueza y más pobres. Es paradójico, pero es el reflejo de cómo ajustó la economía a la devaluación. El ajuste fue regresivo; hubo una fuerte redistribución de los ingresos en contra de los asalariados y los jubilados. A la tasa que crece la economía, la pobreza debería caer mucho más.

• Los datos eran previsibles, sobre todo, porque los pobres trabajan en negro y sus salarios no se han ajustado este año.

JOSE LUIS ESPERT – Estudio Espert y Asoc.

• La baja de la pobreza en el primer semestre fue menor que la velocidad con que venía cayendo. Se empieza a notar que la economía ya no puede combatir la pobreza al ritmo que lo hacía en los últimos años. Ya no se verán tan rápido mejoras sustanciales en los indicadores sociales.

• Parte de la culpa la tiene el mayor costo laboral que está destruyendo empleo. En realidad, lo que está ocurriendo es que la tasa de creación del empleo viene cayendo como informa el INDEC y no creciendo como dice el Ministerio de Trabajo. Por eso los índices de pobreza ya no seguirán cayendo en forma sostenida.

ALDO ABRAM – Director de EXANTE

• Se ha desacelerado la caída de la pobreza y ello debido a que la economía crece a menor ritmo y, además, porque la mayor inflación pega duro en los sectores pobres. El costo de la canasta alimentaria sube a una velocidad mayor que la del salario, y encima la tasa de crecimiento se desacelera.

• Las perspectivas son que la pobreza caerá menos e, incluso, podría estancarse en los niveles actuales. Sin embargo, esto es coherente con el modelo del gobierno de tipo de cambio real alto: todo país subdesarrollado con un dólar alto tiene elevados niveles de pobreza e indigencia.