Múltiples diagnósticos para explicar la suba de la inflación

Los economistas encuentran diferentes causas de la aceleración del aumento de los precios, sin que se adviertan grandes coincidencias.

La inflación está creciendo en la Argentina por encima de las proyecciones del Banco Central para este año, y muchos especialistas alertan sobre los riesgos de convivir con una tasa de dos dígitos.

Según Pablo Rojo, director de Río Bravo Consultores, la raíz de este incremento tiene su origen en un problema de inversión ya que “muchos sectores están trabajando a 100% de su capacidad instalada y no han invertido lo suficiente en los últimos cinco años. A esto habría que sumarle una política salarial del Gobierno que está absolutamente fuera de control.”

Daniel Artana, economista jefe de FIEL, consideró que “ya una política de ingresos que el Gobierno ha motorizado para que sea muy expansiva”. Además, ve una presión por el tipo de cambio real y la importación de inflación.


Jose Luis Espert dijo que “esta suba por decreto de los salarios ha implicado un alza de 64% en los costos laborales”, aunque también adjudicó un papel clave al aumento del gasto público, “que hoy es 80% más alto que antes de la devaluación”

En cambio, para Roberto Cachanosky “la causa principal está en la emisión de moneda para sostener alto el tipo de cambio”. Según el consultor de empresas, “esto no se va a revertir en el corto plazo, porque la política fundamental del Gobierno es sostener un tipo de cambio en $3, y para eso tiene que emitir mucho”.

Horacio Costa, del Estudio Dagnonino Pastore y Asociados, sostuvo que “el alza de la inflación es por excesos de oferta monetaria y de demanda de bienes. ¿Quién se puede sorprender que haya aumento de la tasa de inflación cuando se alinean los planetas?”, se planteó.

Manuel Sánchez Gómez, de MVA macroeconomía coincide en que la principal causa es “el incremento de la demanda y la falta de capacidad instalada ociosa”.

Paula Tassone, de Exante, centró su análisis en el dinero circulante, alegando que “el Banco Central está emitiendo por encima de lo pautado y no respetó los límites del programa monetario”.

Sin embargo, Jorge Avila, economista del CEMA, puso el foco en que “la inflación argentina, en esencia, es el resultado de una recuperación del precio relativo en dólares de los servicios, y por ende se trata de una inflación residual, no abierta. Además, es inevitable en la medida en que el dólar se mantengo en $2,90”, dijo.

Lo mismo sostuvo Enrique Szewach, para quien “no estamos ante un proceso finalizado, ni mucho menos. Parece responder más a un reacomodamiento de algunos precios, en especial de los servicios”. Aunque resalto l influencia del mayor gasto público, el alza del consumo privado y el mayor uso de la capacidad instalada.

Héctor Valle, presidente de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo, dijo que “la preocupación no debe estar orientada hacia el tema salarial sino a los sectores oligopolios que fijan precios”, alineándose con la posición que predomina en el Gobierno.

“No hay Shock para hacer, hay que coordinar mejor los instrumentos para absorber los ajustes de precios relativos que están pendientes”, explicó el economista del IERAL Jorge Vasconcelos.