Las retenciones y la incertidumbre llevaron a la baja a los mercados

Ante factores externos como la suba de tasas del FED, advierten que la plaza ha exagerado el efecto y que abonan además a razones locales. El impacto de Brasil sobre la Argentina

La Bolsa tocó ayer su mínimo en lo que va del año, al bajar hasta los 903 puntos, pero terminó en 940,39 unidades tras reflejar un rebote técnico.

Operadores y economistas locales destacan que las razones de base que generaron este clima que reflejaron las plazas mundiales y que exageró la Bolsa local están fundamentadas principalmente en la cada vez más cercana posibilidad de que el FED suba las tasas de referencia de los Estados Unidos.

Pero muchos también insisten en una “sobrereacción” de esta hipótesis. En esta línea, un informe del IERAL insiste en que el manejo de la crisis debería ser revisado y advierte sobre el peligro de dar señales contrarias a un modelo de crecimiento con sesgo exportador.

“Los vencimientos por u$s5.000 M que enfrenta el Tesoro argentino en 2005, por títulos en situación regular cnstituyen otro elemento importante a tener en cuenta. Ese hecho sirve para mostrar lo incorrecto de la presunción de que el aislamiento es un buen remedio para los problemas”, indica el IERAL.

Algunos analistas leyeron el plan energético como un factor en ese sentido, que repercutió en las características técnicas del rebote.

“No hubo ninguna señal que produjera el cambio de tendencia. Es más, las medidas tomadas para contrarrestar la crisis energética tampoco juegan a favor. Se dio un rebote técnico después que algunos papeles tocaran valores atractivos”, señaló Juan Gómez Vega, de Invertir Online.

De hecho, el anuncio concreto del aumento a las retenciones a las exportaciones de petróleo y combustibles impactaron de lleno en los valores dela acción de Repsol YPF en Madrid, con una baja del 1,6%, producto de la pérdida de facturación, calculada en unos 75 M de euros, que implicarán los aumentos de impuestos.

En el plano internacional, “los datos de empleo de los EE.UU. generaron una aversión al riesgo debido a que ahora se espera que la tasa de interés suba en junio. Esto afecta directamente a las economías emergentes ya que produjo un corte en las inversiones externas. Hay que destacar que el 2003 fue un año de condiciones económicas generales que es muy difícil que se vuelva a repetir”, señaló Julio Piekarz.


En el mismo sentido José Luis Espert, opinó que “la baja generalizada de los comodities, salvo el petróleo, y la posible suba de tasas le pega fuerte a Brasil, lo que repercute directamente en la Argentina”, el analista agregó que, trasladado a la economía, esto va a implicar un freno en el crecimiento.

“Mientras que en los primeros cuatro meses del año la Argentina creció al 10% anual desde ahora se va a reducir unos dos puntos y es factible que termine el año con un crecimiento del 6% anual, lo que implica una baja del 40 por ciento”, agregó.

Entre los factores locales, Piekarz destacó que el hecho de que “la Argentina es un país riesgoso a lo que hay que sumarle que aún no se salió del default y la crisis energética”, producen una profundización de la tendencia global.

Para Espert, en tanto, “la Argentina no tiene un plan económico definido y perdió la oportunidad de reestructurar su deuda el año pasado cuando las condiciones le jugaban a favor”.

Hacia el futuro Piekarz aclaró que “hay que entender que el nuevo escenario se va a sostener. De ahora a junio que es el momento para el que se está esperando la primera suba de tasas habrá mucha incertidumbre”.


Derrumbe internacional

Salvo Asia, los mercados internacionales comenzaron ayer una jornada negativa empujados por la baja con que iniciaron sus actividades las bolsas de los EE.UU.. Sin embargo, el Dow Jones revirtió la carrera y cerró en 0,26 por ciento; el Nasdaq finalizó con una baja del 0,30 por ciento.

El malhumor contagió al resto de los mercados de Europa y a los emergentes. El Bovespa concluyó con un retroceso del 1,14% mientras que el Merval luego de alcanzar los 903 puntos terminó con una baja del 1,61 por ciento.