Aseguran que no es momento de instalar control de capitales

"Esta medida está mal porque cuando Chile impuso un control de capitales era una economía que estaba en régimen, normalizada. La Argentina todavía tiene un control de cambio, no hay libertad para girar divisas al exterior, una economía muy cerrada con los aranceles altísimos, no paga la deuda privada ni pública externa, no hay bancos. Me parece que es lamentable que la Argentina, rápidamente, cuando algo no nos gusta, dicte medidas al estilo bolchevique", consideró en Radio 10 el economista José Luis Espert.

"Le recomendaría al Gobierno que primero baje la tasa de interés de las LEBAC, ya que la tasa de interés que paga el Central (BCRA) por esas letras es muy alta: están pagando 7% u 8%. Y si siguen entrando capitales golondrina y no les gusta, que pongan un requisito de liquidez para los depósitos a plazo fijo cortos y después imponga penalidades para los que mantienen capitales que no ingresan por más de 180 días. Esta tendencia bolchevique es muy rápida, cada vez que no les gusta algo", aconsejó el especialista.

Respecto a la baja de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Espert afirmó que el hecho de que la tasa de interés internacional esté casi en cero, y en términos reales negativa, hace que "en el mundo emergente no haya costo de oportunidad para invertir, no hay rendimiento". Agregó: "Todo el mundo se vuelve apetecible y la Argentina recibe el beneficio de que no te paguen nada por invertir en el mundo".

En ese sentido, el economista señaló que en Estados Unidos "la política monetaria es en función del crecimiento económico". Explicó: "Cuando ven que el crecimiento puede enfriarse, no tienen duda y bajan la tasa de interés. No veo que EE.UU. esté entrando en recesión, aunque sí hay una desaceleración de la tasa de crecimiento. Por eso echa manos en la política monetaria, pero tienen la suerte de que la inflación no se les mueve".

"Hay que armar mucha más burocracia", respondió al ser consultado sobre cómo hacer para que los capitales se queden más de 180 días, al tiempo que destacó: "El capital tiene que ser completamente blanco, porque en la Argentina el dinero que entra no es un dinero de no residente completamente blanco".

"Más allá de mi crítica de este espíritu bolchevique, creo que es una cañita voladora, es irrelevante. El capital que ingresa hoy no es un residente argentino que invierte en una fábrica nacional sino que es en esencia el dinero de residentes argentinos que estaba en el colchón. Y eso no es controlable con este mecanismo. El Gobierno debe bajar los aranceles, normalizar los pagos de la deuda, dejar a las empresas que giren divisas, bajar la tasa de interés de las LEBAC, encajes diferenciales y, recién si no funciona, empezar con controles de capitales", completó Espert.

Finalmente, recordó que recién después de 10 años de reforma, Chile echó mano de este recurso. "En la Argentina las instituciones están destruidas y ya estamos controlando otra vez. No me parece correcto", concluyó.