José Luis Espert: "En materia económica el gobierno de Kirchner no ha hecho nada"

A menos de tres semanas de haber asumido, el nuevo gobierno argentino ha tenido un escaso período de gracia. Los economistas de los principales bancos de Wall Street han formulado duras críticas a la estrategia económica de Néstor Kirchner, mientras los inversionistas esperan impacientes sus anuncios de reformas. Detrás de los abundantes discursos, sin embargo, todavía no hay nada concreto. "En materia económica específicamente, la verdad es que el gobierno de Kirchner no ha hecho nada", dice el economista argentino, José Luis Espert. En entrevista con Diario Financiero el director de la consultora Espert y Asociados (www.espert.com.ar) evalúa los primeros días del nuevo mandatario.

– ¿Qué opina del comienzo del nuevo presidente?

– Por ahora lo único que se pueden evaluar son intenciones y discursos, más que acciones concretas. Al menos en materia económica, porque en el ámbito político hay acciones muy claras. Se ha descabezado a toda la cúpula de las Fuerzas Armadas, a la cúpula de la Policía Federal. Hay un avance muy fuerte para voltear a la Corte Suprema.

– Pero eso tiene un impacto en la economía. Durante el cambio de mando se comentó mucho los gestos que tuvo Kirchner con Fidel Castro, por ejemplo.

– Kirchner ha recibido en audiencia a los piqueteros que no paran de cortar rutas y al sindicalismo más duro de Argentina. En lugar de imitar el socialismo que tiene Chile, Argentina va a imitar mucho más al socialismo de Brasil, muy corporativo, prebendario y más propenso a una economía cerrada.

– Y el plan económico…

– En materia económica específicamente, la verdad es que el gobierno de Kirchner no ha hecho nada. Ha anunciado la pretensión de un plan de lucha contra la pobreza que no es lo mismo que un plan económico. Pero ni siquiera tienen la plata para el programa de lucha contra la pobreza. No es que el gobierno tenga depositado ese dinero en el exterior sino que va a tener que generarlo de alguna manera. A través de más presión impositiva o lucha contra la evasión.

– Uno de los anuncios del gobierno ha sido la creación de tribunales tributarios.

– Claro. También está discutiendo obligar a las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensiones a prestarle al Estado para financiar las obras públicas. Pero lo concreto es que en materia económica no ha habido pasos en ninguna dirección concreta. Todo lo que ha habido son muchos discursos y manifestación de buenas intenciones, como el compromiso de mantener la disciplina fiscal. Eso ha sido lo más importante en realidad. El golpe de expectativas positivas que produjo es por sí solo el principal responsable del crecimiento para este año.

– El ministro de Economía Roberto Lavagna espera un crecimiento de 5% en 2003.

– Creo que sí es posible. Podemos crecer 5% con una inflación de 6% como máximo, con una baja de desempleo de 4 puntos.

– El gobierno también anunció un comité para reestructurar la banca.

– Sí. Por medio de un decreto se creó la Unidad de Reestructuración Financiera (URF). Mientras el Fondo Monetario Internacional pide más independencia del banco central, el Ejecutivo crea una comisión dentro de la cual hay tres miembros del Ministerio de Economía. Eso va en contra del espíritu del acuerdo actualmente en vigencia con el Fondo.

– Llamaron la atención las declaraciones del presidente del banco central que calificó los deseos de Kirchner de tener un peso débil como disparates.

– El presidente del banco central vio al Ejecutivo crear una unidad de reestructuración financiera con gente del Ministerio de Economía. El gobierno le quiere dar un tinte más político a un tema técnico y eso claramente lo enfadó.

Visión de corto plazo

– ¿Y qué piensa concretamente de la política cambiaria de Kirchner?

– Si aspirara a un peso más débil para bajar aranceles, para abrir más la economía y para uniformar la estructura arancelaria estaría de acuerdo. Pero no habla de abrir más la economía sino profundizar el proceso de sustitución de importaciones. Argentina está volviendo a fabricar las cosas que fabricaba hace 30 años.

– Pero Lavagna ha dicho que el esquema de sustitución es transitorio para aprovechar la fuerte demanda interna acumulada…

– Claro. Si uno persigue crecimiento de muy corto plazo para posicionarse bien política y electoralmente, Kirchner hace lo correcto. Lamentablemente, a la mayoría de los políticos argentinos le importan más sus intereses de corto plazo que el país. Si uno mira el producto per cápita real, sacando el efecto del dólar, es el mismo hoy que hace 30 años. O sea que Argentina perdió tres décadas por este tipo de cosas. ¿Qué hacemos con la demanda acumulada? ¿La aprovechamos para crecer en el corto plazo y ganar un par de elecciones o hacemos lo que hay que hacer mirando la decadencia de tres décadas?

– Da la impresión que este gobierno tampoco piensa resolver muchas cosas que dejó pendientes el anterior…

Considerando los acuerdos con el FMI, hay cinco grandes temas pendientes. El primero es la reforma impositiva, que incluye eliminar las exenciones, uniformar las tasas y retirar los impuestos distorsivos. En segundo lugar, falta la reforma al régimen de coparticipación federal de impuestos por el cual las provincias reciben del gobierno central los impuestos sin hacer ningún esfuerzo por recaudar. El Fondo pretende que haya una responsabilidad compartida en este sentido. Un tercer punto es la reestructuración de la deuda. El FMI espera una rápida respuesta a los acreedores. Cuarto, siguen pendientes las tarifas de los servicios públicos privatizados. El FMI quiere un esquema legal razonable para que las empresas puedan aplicar una política de precios adecuada. El gobierno no sólo no va a hacer ningún ajuste de tarifas, sino que ni si quiera va a hacerse el ajuste estacional. Y el quinto tema es el bancario.
Estas reformas están totalmente entrabadas y van a seguir trabadas hasta fin de año porque de acá a diciembre hay un calendario electoral esquizofrénico. Hay más de veinte elecciones entre legisladores provinciales, gobernadores, concejales.

Promesas incumplidas

– ¿Y entonces qué podría pasar con las negociaciones para renovar el acuerdo con el Fondo?

– El acuerdo anterior se pactó a un plazo muy breve pero fue muy duro en cuanto a las reformas que exigía. A esta altura del año, y cuando falta poco para que se cumpla el plazo, se suponía que las reformas iban a estar muy encaminadas, pero eso no ha ocurrido. Renegociar ahora un acuerdo de largo plazo comprometería al gobierno a avanzar en esas reformas, algo que se ve muy complicado con el actual ambiente electoral. Si el FMI se encapricha lo más probable es que los cambios no se hagan y que Argentina incumpla la deuda con los multilaterales de nuevo en septiembre.

– El gobierno presionó a Repsol YPF para bajar el precio de los combustibles…

– Este gobierno piensa cosas ridículas y muestra como un logro que baja el precio de la gasolina, que no hay ajuste de tarifas, todas cosas que llevan a las empresas a dejar de invertir y a lo mejor en un tiempo nos quedamos sin luz. Cosas que son un pasivo ellos lo celebran como un logro.

– ¿Cómo se ve el ánimo de la gente?

– Los indicadores de ánimo son muy positivos. La gente está entusiasmada con el gobierno, lo que tiene mucho que ver básicamente con haber evitado la hiperinflación. Ese hecho tiene una potencia enorme. Independientemente de lo que haga este gobierno con sus anuncios, con el acuerdito por la gasolina, si mantiene el equilibrio fiscal el buen humor va a continuar. En cualquier momento Kirchner va a decir que el crecimiento se debe a su plan de obras públicas, aunque no haya puesto un sólo ladrillo, cuando en realidad se explica en 99% por haber evitado la hiperinflación.

– Economistas en Wall Street han criticado duramente a Kirchner. ¿Cómo afectan esas críticas?

– Esa gente debería haberse acordado mucho antes de cómo iba a terminar el monstruo que ayudaron a crear prestando tanta plata como prestaron a Argentina. ¡Claro que este es un gobierno más bien bolchevique, que intenta controlar todo! Pero creo que Argentina todavía puede dar una sorpresa. Esta centro izquierda no es lo que quisiera pero al menos tiene claro el tema fiscal y teniendo eso claro no volverá a meterse en problemas financieros extravagantes que paradójicamente tienen más que ver con la centro derecha y el mundo financiero internacional súper-ortodoxo.
¿Cómo me explica JP Morgan lo que pasó en la última década? Y ahora critican alegremente a Kirchner. Por supuesto que yo lo critico, pero si yo hubiera apoyado todo lo que ellos apoyaron no sería tan duro ahora.