Expertos plantean dudas sobre profundidad de la recuperación argentina

La falta de reformas profundas en la estructura productiva, las dudas sobre la política fiscal, la reestructuración de su sistema financiero y la renegociación de la deuda externa, juegan en contra del vecino país.

Por Pamela Jimeno.- La economía argentina ha vuelto a crecer, pero la profundidad del repunte que está tomando no es tan clara como sí los riesgos de que vuelva a caer. Así de simple, aseguran expertos, para quienes las cifras no llevan a engaño. Porque tras promediar caídas de hasta 5% real anual entre 1999 y 2002, incluso con una contracción de 10,9% el año pasado, la recuperación que el vecino país ha mostrado en lo que va del 2003 ni convence ni ayuda a aliviar los temores que hay sobre ella.

Pero qué explica la reticencia frente a una economía transandina que, como sea, pudo expandirese en un 5,5% al primer trimestre de este año. La ausencia de reformas profundas en la estructura productiva, la carencia de un modelo de libre mercado competitivo, las dudas sobre la política fiscal futura, la reestructuración pendiente de su sistema financiero, la renegociación de la deuda externa, el acuerdo pendiente con el FMI, enumera un informe macroeconómico de BBVA. Son temas que están en la retina de todos quienes aseguran que la incertidumbre todavía está lejos de terminar. Y es que el punto es la duda latente sobre la profundidad de la recuperación argentina y la velocidad a la que ésta pueda consolirarse, claro, si es que tiene posibilidades para ello.

"Si seguimos tal cual, sin reformas y sin cometer horrores de política económica, Argentina crece este año y seguro el 2004 a tasas de 5% y de 3% a 4% en cada año. Y es que acá la discusión es simple: depende de la cantidad de años en que uno quiera comprar crecimiento, si vamos a hacer o no hacer las reformas que nos saquen de esta situación", advierte el economista argentino José Luis Espert, de Espert & Asociados.

"La economía argentina ha mejorado, pero claramente no ha hecho nada, ningún cambio de valor que ayude a despejar dudas. Hasta ahora no hay nada que permita creer que la recuperación se enmarque en curva sostenible en el tiempo, que el crecimiento sea un activo predominante", añade Patricio Rojas, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Finis Terrae y socio de Zahler&Co.

Criterio que comparten en Econsult, donde añaden que la caída del producto transandino ha sido tan fuerte que si aun cuando desde este año esa economía mantuviera una tasa de expansión de real promedio de 3%, el PIB lograría llegar a los niveles de lo que había hasta 1998 recién en el 2009. "Un crecimiento que no es alto, pero que Argentina no ha logrado en los últimos cuatros años (…) Pese al cambio de tendencia que exhiben los indicadores de corto plazo, la economía presenta problemas estructurales importantes dados por la baja capacidad de ahorro del sector público y la baja tasa de inversión que comprometen no sólo el futuro cercano de la economía, sino también su capacidad de expansión de más largo plazo", añade la entidad.

Espert asegura que si su país lograra resolver los típicos pendientes como el acuerdo con el FMI, la reestructuración de los contratos y tarifas de los servicios públicos, cerrar un acuerdo sobre la deuda externa que está en default (de los US$ 150.000 millones en compromisos hay US$ 50.000 millones que están impagos), restablecer el sistema financiero, todo aparejado de una política fiscal austera, podría asegurar tasas de crecimiento en el entorno del 5%, pero sólo hasta que terminara la presidencia de Kichner.

"Llevamos un cuarto de siglo retrasado. Hace 70 años que este país no tiene un capitalismo abierto competitivo, Chile lleva reformas hace 20 años. Estamos tan atrasados que es imposible recuperarnos antes de 20 años, tenemos que hacer una reforma tan profunda y eso está todavía tan lejos que hay que olvidarse de una recuperación sostenida, al menos en el mediano horizonte", expresa el profesional.