La cuenta pendiente es crecer

Los economistas esperan que la salida de Carlos Alvarez del Gobierno tenga algún impacto negativo sobre el manejo de la crisis económica en el corto plazo. Pero también destacan la tranquilidad de los inversores ante un Poder Ejecutivo sin dobles discursos.

"Lo peor que puede hacer un presidente es no ejercer el poder. Y tanto De la Rúa como Alvarez han estado a la altura de sus circunstancias: el Presidente, manteniendo las instituciones y su autoridad, y el vicepresidente, encargándose de los senadores y levantando la bandera contra la corrupción", dijo Jorge Avila, economista del CEMA.

"¿Cree que lo que ha sucedido puede elevar el riesgo argentino?", le preguntó La Nación.

-No lo creo, la crisis política se va a encauzar.
Lo mismo opinó Carlos Pérez, director ejecutivo de la Fundación Capital. "Lo que De la Rúa está diciendo es que el presidente es él, que éste es su gobierno. Y eso no le resulta nada antipático a los inversores", aseguró.
"En el corto plazo va a haber incertidumbre y confusión, de eso no hay duda -opinó por su parte Aldo Abram, de la consultora Exante. Pero una de las preocupaciones de los inversores era las diferencias de posiciones entre los miembros de la Alianza.
Y con esta situación podría ganarse algo en homogeneidad, lo que no sería nada malo."

Desde una posición más crítica, José Luis Espert, titular de Espert & Asociados, dijo que "la crisis va a impactar sobre una economía que, de por sí, ya estaba recontra mal. La situación podría resumirse así: Cavallo armó la bomba atómica y para desactivarla, en vez de traer a un equipo especializado trajeron al escuadrón de Villa Sacachispas. Y ahora, encima, se agrava la crisis política".
El economista tampoco eligió la diplomacia cuando se refirió al ahora ex vicepresidente. "Su jugada es preservarse él, mantenerse como el adalid de la lucha contra la corrupción y seguir promoviendo sus ideas de izquierda para el momento en que el discurso del capitalismo y la ortodoxia se caigan por la crisis económica -comentó-. Hace tiempo que vengo diciendo que la Argentina va hacia la cesación de pagos."

Avila, en cambio, tuvo palabras de elogio para Alvarez. "En lo particular lo aplaudo, es un hombre con convicciones y probablemente el más decente de la política argentina. Lo que ha hecho no puede tener más que buenas consecuencias", dijo.
Pérez intentó restarle dramatismo a la crisis y la comparó con la salida de Cavallo del gobierno de Carlos Menem. "Más allá de las distancias y de las diferentes jerarquías de un cargo y otro, creo que si pudimos soportar la ida de Cavallo del Ministerio de Economía, también nos vamos a poder arreglar sin Alvarez en la vicepresidencia", explicó.

Disparen contra Machinea

Una de las tantas lecturas sobre los reemplazos en el gabinete de De la Rúa indica que el ministro de Economía, José Luis Machinea, salió fortalecido con el pase del Ministerio de Infraestructura a su cartera y la salida de Nicolás Gallo y Rodolfo Terragno del Gobierno.
Los economistas consultados coincidieron con esa conclusión, pero Avila, por ejemplo, cuestionó la figura elegida para recibir más poder. "No es bueno reforzar al hombre incorrecto.
Y éste es el peor error del Presidente, haber puesto al frente de la economía del país al equipo de (el ex ministro de Economía Juan) Sourrouille aggiornado -disparó-.

Los inversores internacionales todavía desconfían de un funcionario que llevó al país a la hiperinflación y que es un proteccionista altamente sospechado."
Espert también dijo lo suyo. "El fortalecimiento de un ministro que no tiene ni idea de cómo sacar adelante la economía, así como la salida de Gallo no significan nada -dijo. Ese fue un mensaje para la corporación política, un juego interno, que a la gente no le cambia nada."
El economista sí se mostró preocupado por lo que definió como "una pérdida fundamental de calidad" del gabinete de ministros.
Sobre Chrystian Colombo, ahora jefe de Gabinete, señaló que "fundió el Banade en los ochenta y dejó la cartera de créditos del Banco Nación bastante maltrecha. Terragno, al lado suyo, era Gardel".

Avila dijo que Colombo "trasformó al Nación en un shopping center de computadoras y un resumidero de las cuentas impagas de las Pyme. En materia económica, esto va en la dirección incorrecta. Y esto no cambia hasta que no cambie la cúpula económica".
Pérez rescató la relación entre Machinea y Colombo a la hora de discutir sobre un punto clave para la marcha de la economía local: los ingresos tributarios, ahora bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete. "Hay una mejor sintonía que la que había con Terragno, eso es bueno", dijo.

Cuentas pendientes

Abram rechazó la idea de que Machinea era un funcionario debilitado, que necesitaba ser apuntalado con más facultades.
"Siempre fue un ministro fuerte, pero la percepción general no es ésa. Lo que falta entonces es un discurso más fuerte desde el Gobierno, un mayor liderazgo- comentó-.
Hasta ahora han exhibido muchas fallas para mostrar los logros de su gestión, la gente tiene la idea de que en estos nueve meses no se ha hecho nada y no es cierto."

Pero como dijo Pérez, tanto para los inversores como para la gente los cambios políticos no son suficientes. "Ahora viene la segunda parte, que no es menor: la economía tiene que empezar a crecer -dijo. A medida que el tiempo pasa, el crédito se va gastando, y éste es el momento en el que el ministro de Economía tiene que jugar sus cartas a fondo para lograr sus objetivos de crecimiento."