Rebajar 500 millones cuando el déficit es de 11 mil es como querer matar a Gotzila con una bala de goma

El economista José Luis Espert, oriundo de Pergamino como se sabe, fue consultado por LA OPINION en la mañana de ayer a propósito del paquete de medidas que lanzó el Gobierno nacional y cuya repercusión se está produciendo en estas horas.

– ¿Cual es su análisis de las medidas económicas que lanzó el gobierno nacional?

– Para el idioma bien casero, acá la fiesta que disfrutaron unos pocos y la sufren muchos, como en la época de la "plata dulce" de Martínez de Hoz, pero hubo una fiesta y ahora hay que empezar a pagarla y lamentablemente van a pagarla -y la están pagando- los mismos que la sufrieron en aquella época y hoy padecen las consecuencias de la década del ’90. Esto es en líneas generales lo que pienso.

– Lo que se nota cuando hablamos de la elección que hace el Gobierno del modo por donde cortar el gasto…

– Este tema hay que tenerlo claro, porque la clase política donde veo mucha resistencia, debe tener muy en cuenta que la fiesta terminó y que la estamos empezando a pagar y en la medida que ellos no quieran pagar, más vamos a pagar nosotros. No hay alternativas a empezar a pagar.

– Sería interesante saber si realmente las grandes empresas pagan los impuestos, por ejemplo, el impuesto a las Ganancias, que son elevados o se está intentando una estrategia de recaudación en base a las medianas y pequeñas.

– Los niveles de evasión impositiva son muy altos, pero es falsa la percepción de que el problema son las grandes empresas, aunque hay casos puntuales como es el caso de los frigoríficas con Samid, el caso de los Yoma con las curtiembre. Pero yo no plantearía tanto la cuestión desde esa perspectiva. YO, en cambio, creo que la clase política tiene que asumir que al sancionar y aplicar todos los años los presupuestos, ha estafado a la gente que paga los impuestos. Porque se gastó todo el aumento de recaudación todos los que eran montos estrafalarios.

Hablamos de 40 mil millones de dólares que aumento la recaudación y eso lo reventó el gasto público; entonces qué venimos a hablar de evasión, que la hay, pero el problema mas serio es que el aumento de la recaudación la clase política se lo gastó y esa es la fiesta de la que yo hablo. Son muy pocos los políticos que la disfrutaron y muchos los que ahora la están sufriendo.

Entonces vamos a poner las cosas en su lugar: la evasión es un tema contraer que hay que luchar de a poquito, porque esto no se soluciona de un día para el otro. La culpa es que los políticos manejaron los presupuestos nacional, provinciales y municipales, gastándose mil millones de pesos. Entonces digo, claro que hay evasión pero lo que pasó es que hubo una fiesta del gasto público tan fenomenal que hoy estamos peor que hace diez años. Y esto no es una entelequia, es un tema que la gente va a sufrir por culpa de los que hicieron la fiesta de estos diez años.

– ¿Tan Importante fue el despilfarro del Estado que contrarrestó el traspaso de escuelas nacionales a las provincias y todas las privatizaciones de empresas que daban ingentes pérdidas al país?

– Es que surge de los números, pero en el sector público no se engloba sólo a la Nación, sino a las provincias y los municipios, porque las escuelas se traspasaron a las provincias pero sigue absorbiéndolas el gasto público. Y más digo, cuando el Gobierno publica que el grueso del gasto está concentrado en el gasto social es para cortarse las venas, porque hay una pobreza absolutamente extravagante en la Argentina y de esos 40 mil millones de los que hablarnos, 20 mil millones dicen que estuvieron destinados al gasto social.
Entonces hay una fiesta, pero macabra, que se ha hecho en nuestro país porque si hablamos de un millón de pobres hablarnos de cuatro millones de personas (calculando una familia tipo).

Evidentemente, los pobres no han recibido nada, porque si hubiesen aplicado esos 20 mil millones de pesos a esas familias hoy no habría esas cifras de pobreza. Hay mucha hipocresía y mucha mentira en este tema. Y no se sentía antes porque las privatizaciones hacían entrar la plata a rolete en la Argentina, pero hoy la plata dejo de entrar y se siente el dolor de la fiesta macabra que hicieron.

– ¿Pero las nuevas medidas que anunció el Gobierno,
concretamente, van a alcanzar para pagar la fiesta?

– Esto hay que verlo en números. Lo único que hay que concentrase en y asumir que la fiesta terminó, que hay que pagarla y que sector privado está "reventado" de impuestos.
La fiesta la tiñen que pagar la clase política, asumiendo los costos y bajando drásticamente el gasto publico. Porque en el aumento del gasto publico, plantean el aumento del gasto social y ahí tenemos un millón de pobres que se hacen cuatro millones contando la familia de esos pobres. El aumento del gasto publico no fue a la pobreza. Por eso digo a los políticos que no mientan y no me estafen hablando de los costos sociales.

Pero, además, si no achicamos el gasto fiscal, urgente, la vamos a pasar peor todavía, pero el coso lo debe pagar, insisto, la clase política. Debe eliminar la promoción industrial que cuesta 2000 millones de dólares por año, eliminar el subsidio a familias numerosas que son 2000 millones de dólares por año y si quiere subsidie al pobre, dele la plata al pobre, porque hay familias numerosas que son de clase media y no tienen porque recibir subsidios. Se debería ahorrar 4000 millones de dólares al año.
Todo esto hace 8000 millones y de el gasto publico global puede ahorrar también de los 15 millones por año que gasta el gobierno –entre nación, provincias y municipios- podría bajarse otros 2000 millones y así llegamos a los 10.000 millones de déficit que hay. Porque lo que hay que tener en cuenta, que si seguimos con este déficit con graves consecuencias, porque que hacemos con bajar el gasto publico 500 millones cuando el déficit es de 11.000 millones…

– ¿Habría que hacer un seguro de desempleo serio?

– Es que hay casos como el plan trabajar, que no maneja el gobierno nacional, sino que va a las fundaciones que tienen los políticos en el interior del país y no a los desocupados. Ese político se gana un cliente, hace clientelismo político con el pobre; esa es la verdad.

– ¿Si lográramos el déficit cero, si la clase política recorriera ese camino, que es lo que prevé para la Argentina en términos de crecimiento?

– Yo creo que la argentina crecería enormemente, tendría el impacto que tuvo al haber parado la hiperinflación a fines de los años ´80, por ejemplo; tendríamos cuatro o cinco años de crecimiento. Con déficit fiscal cero podemos tener un crecimiento posible y sostenido, ese es mi diagnóstico. Pero por eso no veo por qué muchos colegas economistas hablan de estas medidas como positivas cuando significan bajar el gasto solo 500 millones cuando el déficit es de 11 millones anuales; para mi es inexplicable. Es como querer matar a Gotzila con una bala de goma.