Polémica por inducir a tomar créditos

El objetivo del gobierno es claro: bajar los encajes bancarios para aumentar la oferta de crédito y así disparar la baja de tasas de interés y la reactivación. Como adelantó este diario y confirmó el ministro Machinea, la baja de encajes está ligada a una línea de crédito contingente, es decir que sólo ante una corrida bancaria se utilizaría. Las estimaciones privadas dicen que se liberarían más de 3.000 millones de pesos de capacidad prestable.

De esta forma, el equipo económico especula que los bancos saldrán agresivamente a colocar estos fondos en el sector privado. Los analistas apuestan a una baja de las tasas de interés ante el aumento de la oferta crediticia. Esto dispararía la demanda de crédito del público y las empresas y así comenzaría el círculo virtuoso de la reactivación.
Sin embargo, entre los economistas no está claro si la baja de encajes se traducirá en un aumento del nivel de préstamos al sector privado. Entre los que sostienen que se trata de una buena señal, reconocen que es una ayuda pero no la solución.

Los más ortodoxos advierten que es una mala señal sacrificar la solvencia del sistema financiero en pos de la reactivación. Estas son las principales opiniones recogidas ayer por Ámbito Financiero.

EN CONTRA

José Luis Espert (Economista)

·Es un disparate porque significa un cambio de reglas de juego muy grande. Desde hace años venimos diciendo que tenemos un sistema financiero muy líquido y un prestamista de última instancia en las matrices de los bancos extranjeros.

·Ahora queremos venderle al mercado que no importa. Es ir marcha atrás. Quieren sustituir encajes o sea liquidez por tener más prestamista de última instancia ahora a cargo del Estado.

·El objetivo es reactivar y como ya hubo políticas activas para varios ahora los bancos también obtienen algo. Además la baja de encajes no deja de ser un buen negocio para los bancos.