Psicología del desacato

Si el motivo real, como sugiere el gobierno, por el que no quiere acatar la sentencia de Griesa (pagar a los ganadores del juicio cada vez que le pague a los bonistas que aceptaron los canjes) es que se active la cláusula RUFO=Rights Upon Future Offers (que los que aceptaron los canjes cobren lo mismo que los ganadores del juicio, con lo cual las demandas totales contra Argentina podrían ascender al rango de u$s150.000M a u$s400.000M) ¿Por qué no pagó cash (y presupuestar en el Presupuesto con impuestos o baja del gasto público el pago de los u$s 15.000M restantes que son el 100% de los holdouts según Cristina) que era la manera más aséptica y limpia de cumplir con la sentencia del juicio que había perdido?

En algún lugar, el trasfondo es psicológico, más allá de las intrincadas cuestiones vinculadas con el país. Por un lado, luego de arrasar con cualquier límite institucional doméstico y hacer lo que quiso con el país durante 10 años, el kirchnerismo encontró un límite desde el exterior que encima vino desde su odiado Imperialismo Yanqui: la justicia americana le decía que para seguir pagando a los bonistas tenía que también pagarles a quienes el kirchnerismo, al no aceptar los canjes de deuda, los dio de baja de las estadísticas de deuda pública (durante algún tiempo allá entre 2005 y 2006), de los registros de comercialización de bonos y por si fuera poco, los llama “buitres” cuando en realidad los buitres no son más del 1% de los que no entraron a los canjes…y ellos lo saben. El límite los ha “sacado” y la respuesta es: 100% Cash para los Buitres ¡NO!

Además, es fácil encontrar por internet la famosa cita de Néstor Kirchner sobre su único y verdadero amor, “la platita” y las fábulas (o no tanto) sobre la bóveda llena de dinero negro en su casa del Calafate. Si un kirchnerista le da dinero cash a alguien, espera generar del otro lado un cliente, un adicto a la doKtrina o un testaferro…algo a cambio de los pesos o dólares constantes y sonantes que saca de “su” bolsillo. Recordemos que son los reyes del capitalismo de amigos (Lázaro Baéz, Ruy Ulloa Igor, Cristóbal López, etc.). Pagar cash esta sentencia es una cruz en el pecho para ellos, adictos a la más bizarra acumulación capitalista ¿Qué seguridad tendrían de que Paul Singer ingresaría esos dólares a la Argentina o haría algún negocio espurio con ellos? Ninguna. Podría ser dinero tirado a la basura. Nuevamente, Jamás!

Al quedar descartada la opción de pagar cash la sentencia, automáticamente entró la opción de, al menos una parte, pagarla con bonos de la deuda pública. Y ahí comienza la negociación ¿Cuánto de cash y cuánto de deuda? Pero al dispararse la negociación, la RUFO deja de tener 0% de probabilidad de ocurrencia versus si se tratara de un solo pago cash (un bonista al ver al gobierno “negociando” una mejora, aún dentro del juicio perdido, podría demandarle esa mejora al gobierno argentino). Luego, al aparecer la RUFO, aparece también el terror oficial de que un problema de una sentencia perdida de nada más que u$s1.500M terminara siendo, en el peor de los casos, de casi 100% del PBI y en una situación intermedia de u$s150.000M.

Entonces, ahora que la “parca” de la RUFO anda dando vueltas por el firmamento kirchnerista, el gobierno no sabe cómo hacer para patearla hasta fin de año cuando muere (31-12-2014), o sea, para sacársela de encima, sin pagar cash y en lo posible, sin defaultear la deuda que se está pagando regularmente.

Para tener una idea de hasta dónde se ha complicado el gobierno por su quiebre mental de haber encontrado un límite y su adicción al vil metal en cash, ahora que aparece negociando con los que ganaron el juicio frente a sus bonistas, hay quienes piensan, desde el punto de vista jurídico, que Cristina, si no quiere entrar en default (al cual, es importante decirlo, le tienen cada vez menos miedo porque después de haber entrado en mora con la deuda el 30-06 las reservas del BCRA han subido, el riesgo país ha bajado y el dólar luce controlado), no le queda otra que incluir en la negociación a todos los demás holdouts y a todos los bonistas que aceptaron los canjes de deuda 2005-2010 de manera urgente, para que los holdouts le pidan a Griesa reponer el stay=”no innovar” (sobre las cautelares que la justicia americana dictó en su favor en los últimos 2 años) y una vez reinstalado, negociar con ellos (los holdouts) cómo pagarles el 100% de sus acreencias y lograr la anuencia (con firma de por medio dentro del juzgado de Griesa) de los bonistas de esa negociación para que éstos no litiguen también contra Argentina.

La negativa a no acatar la sentencia y mucho menos pagarla cash, es tan fuerte, que algunos kirchneristas afiebrados, piensan con defaultear, culpar a la justicia americana de que no los dejan pagar a los bonistas (mostrando el excelente track record de pagadores de la deuda en la Década Ganada) y armar una nueva y fatua épica antiimperialista (radicalizando bien al estilo de Laclau) pensando en las elecciones de 2015. Después de todo, razonan estos kirchneristas, la deuda que entraría en default es menos del 8% del PBI y no más del 15% del total de los pasivos del Estado y por si fuera poco, se paga casi toda fuera del país (algo así como tirarles margaritas a los chachos). Sería algo así como el “Vivir con la nuestro…financiero” luego del decadente “Vivir con la nuestro” del período kirchnerista.

Así que de la misma manera que no hay buitres sin deuda, no hay deuda sin déficit, no hay déficit sin políticos gastomaníacos y no hay políticos gastomaníacos sin una sociedad indigna, no estaríamos con la espada de Damocles de la RUFO sin adictos al poder omnímodo y al cash clientelista y corrupto gobernando los destinos del país.