"Para seguir creciendo basta con que se vaya Kirchner"

29 Nov
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El economista dijo que la pelea entre la CGT y la CTA puede derivar en una anarquía en la discusión salarial, lo que preocupa a los empresarios. El riesgo fiscal y el social

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"La Argentina es un país en decadencia y lo más probable es que siga en decadencia. Pero es un país que no va a explotar, como en 2002, y va a crecer en 2010, y en 2011 también. Esto parece contradictorio, pero no lo es. La decadencia de un país se relaciona con el crecimiento relativo en un conjunto de pertenencia. La Argentina pertenece al grupo de países emergentes y crece menos del promedio de ese grupo, y por lo tanto es un país en decadencia; por lo menos desde hace un siglo. Pero esto no obsta que no se puedan hacer buenos negocios". El concepto es del economista José Luis Espert, un ultracrítico de la gestión kirchnerista. El consultor dialogó con LA GACETA durante una visita a Tucumán, donde participó como disertante en un agasajo realizado por Junior Achievement Tucumán a los sponsors que acompañaron a la organización educativa en 2009.

"La gran diferencia entre la oposición política y (Néstor) Kirchner es el salvajismo institucional del ex presidente. El resto es todo igual: las ideas económicas de (Mauricio) Macri, de (Francisco) De Narváez, de (Julio) Cobos, de (Carlos) Reutemann, de proteccionismo, de darle con un caño al campo y al petróleo, de un Estado grande que distribuye ingresos, de la lucha clientelista contra la pobreza, es similar en todos. La diferencia es que Kirchner, además, quiere llevarse por delante al campo, a las AFJP, a las privatizadas. Esto no significa que haya que suicidarse o irse del país".

– Si usted tuviera que sugerirles a las PyME y a las grandes empresas qué hacer el año próximo, ¿qué les diría? ¿Que inviertan?

– 2010 será un año para invertir. No invertiría en construir una nueva fábrica completa, o una planta industrial enorme, pero sí invertiría en la ampliación de la fábrica. En 2010 la Argentina va a crecer, y en consecuencia va a dar para ampliar una fábrica, porque el consumo va a crecer.

– ¿De qué depende que ese crecimiento se sostenga en el tiempo?

– Un 2,5% de crecimiento significa que la Argentina crecerá menos que el resto de los emergentes, que crecerán por lo menos el doble que la Argentina. ¿De qué depende que la Argentina crezca un 2,5%, un 5% o un 9%? Hay distintas respuestas. Para que sólo crezca el 2,5% el año próximo y los que vienen es necesario que pierda Kirchner, pero no porque Macri, Cobos y De Narváez sean una maravilla; son menos cavernícolas que Kirchner. Las empresas están hartas del salvajismo institucional y de la imprevisibilidad de los Kirchner. Sólo con un cambio político, la Argentina volverá a crecer también en 2011.

– ¿Qué se debe hacer para aprovechar ese viento de cola?

– Hablando en el corto plazo, ser menos salvajes institucionalmente ya es bueno para la Argentina. Para aprovechar ese viento de cola… que se vaya Kirchner. Eso basta. La Argentina cayó institucionalmente a niveles del Africa subsahariana.

– O sea que el contexto económico internacional es realmente muy favorable.

– No es muy favorable. Es favorable. De ninguna manera es el contexto de 2003 a 2007. Usted ya no va a ver la soja a U$S 600 la tonelada, como en 2008. Usted va a tener un oro de entre U$S 1.100 y U$S 1.200, en vez de U$S 900, como fue hasta 2007, lo cual es una clara muestra de la incertidumbre en el ámbito mundial. La economía, en lugar de crecer casi un 6%, como en 2008, crecerá un 3%. No es un viento de cola. Pero sí al menos una brisita. Gente mediocre como Cobos, Macri y De Narváez pueden usufructuar mejor esa brisita que Kirchner.

– ¿Cómo ve en este sentido la situación de las finanzas públicas?

– Hay un escenario probable y que es más favorable: que pierda Kirchner y que la Argentina crecerá en 2010. Pero no es el único escenario: hay otro menos probable y más desfavorable. Y lo que hace a este último escenario es el riesgo fiscal. Le agregaría otro hecho: el riesgo político-social. Hablando del riesgo fiscal, la Argentina tiene un nivel del gasto público y un nivel de presión impositiva sobre el sector blanco insostenibles. Los dos. En realidad, yo diría que el gasto público no puede ser sostenido con una presión impositiva de 50 puntos sobre quien está en blanco. Si se divide la recaudación en el PBI total, la presión impositiva da 23 puntos, pero sí le sacás el PBI en negro y te quedás sólo con el blanco, que es la gente que paga impuestos, esta sufre una presión impositiva de un 50%; una presión impositiva igual a la de los países escandinavos, que tienen toda su economía en blanco y un PBI per cápita que sextuplica al nuestro. En segundo lugar, creo que el gasto público también es insostenible, porque por más que sea con alta presión impositiva, al ser la contrapartida del robo, de clientelismo político de los Kirchner, de la corrupción, del amiguismo… lo hace insostenible. El contenido del gasto público no es en servicios públicos, como justicia, educación, salud, etcétera. Por otra parte, la Argentina está hoy con un déficit fiscal difícil de financiar. La recaudación crece en promedio anual un 10%, y el gasto público un 30%. Esto está haciendo que 2009 finalice con un déficit fiscal de $ 25.000 millones, incluyendo provincias, es decir, bien medido. Esos $ 25.000 millones significan 2,5% de PBI. Si continúa esta tendencia, se va a un déficit fiscal de cinco puntos del PBI. Estos, sumados a los vencimientos de capital de deuda pública, que no forman parte de la deuda en intereses, y teniendo en cuenta las fuentes de financiamiento a las que hoy puede recurrir el Gobierno nacional, generan un problema de caja para 2010 de U$S 9.000 millones. Un número que, o requiere de una moderación importante del gasto público, por ejemplo, que su crecimiento pase del 30% al 20%, o bien medidas adicionales como una nueva reforma de la carta orgánica del Central para que le preste más plata al Tesoro o una nueva reforma de la carta orgánica del Banco Nación, para que le preste más plata al Tesoro.

– ¿Y el riesgo político-social?

– Después del 28 de junio, el Gobierno nacional, en lugar de negociar con la oposición decidió ir por más. El Gobierno es el que tiene la culpa de que en la calle haya revoltosos. Ahora, después de la payasada del diálogo político, el desempleo está en el 12%, la pobreza en el 35% y la indigencia en el 12%. El dato objetivo para salir a tomar la calle está. Y la izquierda lo utilizó políticamente. Estos son riesgos que, como los aspectos fiscales, conspiran también contra el escenario más probable de 2010. Además, la pelea entre la CGT y la CTA pueden provocar una anarquía en la discusión salarial. Hay mucha preocupación sobre esto entre las empresas. Tampoco habría que descartar que Kirchner se lance o lance a su esposa nuevamente como candidata a presidente. Esto también hace a la figura o a la forma que tomará 2010. Por ejemplo, si Kirchner ve que tiene chance en 2011, él o su mujer, con la situación fiscal, ¿no tendrá incentivos para llegar mejor parado? Y si gana las elecciones, ¿no sobrevendrá después un ajuste de consecuencias insospechadas?

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