La crisis financiera internacional, que tiene su epicentro en los Estados Unidos, parece estar marcando un antes y un después en el sistema económico mundial. Nuevos cambios parecen venir en lo que respecta lo financiero. Pero, después de todo, la economía esta interrelacionada, por lo que un cambio en un sector puede repercutir, y con seriedad, en la toma de decisiones de los demás rubros.

El gobierno de George W. Bush, que defendió el libre mercado desde su asunción, ahora es el impulsor de uno de los más ambiciosos planes de rescate del sistema financiero por parte del Estado. De hecho, le costó perder el apoyo de muchos legisladores de su propio partido en el Congreso.

¿El mundo se prepara para ver el retorno de la presencia estatal en la economía? Si es así, ¿en qué medida y en qué sectores sucederá? Para los defensores del librecambismo, algunas regulaciones son inminentes, pero advierten sobre los excesos que puedan suceder en dicho proceso, y esperan que los líderes mundiales no copien el "sistema argentino", interviniendo los índices.

Cambios

La caída de la bolsa de Nueva York en 1929, permitió el ascenso de las ideas del economista inglés John Maynard Keynes, que promulgaba la necesidad de que el Estado regulara los mercados, los cuales no podían equilibrarse por sí mismos, como aseguraba hasta el momento la doctrina neoclásica. Entre los años 40 y los ‘70, el capitalismo mundial vio un crecimiento, que permitió que esa época fuera recordada como los años dorados del sistema.

Una nueva crisis en 1973, recordada por los altos precios del petróleo y la alta inflación, abrió paso a las ideas de Milton Friedman, que encontró las soluciones mediante las políticas monetarias. Desde esa época, el librecambio fue visto como motor del crecimiento de las economías, por lo que había que dejar espacio al sector privado para que pudiera invertir.

Hoy, el presidente norteamericano, defensor del liberalismo económico, pide con ansiedad que le aprueben el paquete para salvar al sistema financiero y frenar de a poco la crisis. ¿Significa que algo está por cambiar nuevamente en el pensamiento económico?

Para Jorge Ávila, economista del CEMA y doctor por la Universidad de Chicago, "es muy probable que se vengan un momento con regulaciones en el mercado financiero". "No me gusta, pero esa parece ser la dirección. Espero no suceda nuevamente que se crea que el socialismo es el paraíso", agregó.

Por otro lado, Ávila esperó que "no se caiga en la trampa de distorsionar lo que no corresponde. En la crisis, quienes especularon mal perdieron, y están quedando los bancos comerciales, que ya están regulados y no son culpables de la situación. El perro rabioso murió de la rabia", afirmó.

También José Luis Espert, director de Espert y Asociados, se mostró cauteloso con el futuro eventual. "No hay que pensar que se cae el capitalismo por una crisis de carácter financiero. Si bien hay que sanear alos mercados, o regular en alguna manera, volver a un intervencionismo que ya demostró no ser eficiente sería un retroceso". Y agregó: "Hay mucho tinte ideológico, especialmente en la Argentina, donde el comunismo cubano fue bien visto y defendido. No me gusta la intromisión estatal, pero para los que estén interesados en hacerlo, es preferible ver el caso brasileño, que fue constructivo, que el desastre que se está haciendo en nuestro país"..

Pase de facturas

La gran mayoría de los analistas sugiere que el salvataje tiene que venir cuanto antes. De todas formas, desde el mismo campo liberal, surgieron críticas al propio gobierno de Bush. "La crisis no vino por culpa de unos especuladores, sino por unas muy malas políticas que implementó el actual presidente norteamericano, con un déficit fiscal cada vez mayor", observó Aldo Abraham, jefe de Exante.

Para Abraham, "desde el año 2000 que se quiso impulsar el crecimiento a cualquier costo, con una Fed que hizo de todo para bajar las tasas de interés, y favoreció toda esta burbuja. Ahora se corre el riesgo de caer en un período intervencionista, y no veo a Ben Bernanke, Alan Greenspan o el propio Bush levantando la mano y asumiendo su responsabilidad".
Y concluyó: "Quizás puedan engañar a los norteamericanos, porque no tuvieron tantas situaciones como éstas. Pero los argentinos hemos vivido y provocado cualquier tipo de derrumbe económico, por lo que podemos detectar claramente donde están las fallas en este escenario".