Cristina gasta menos, pero peor

Si bien el gasto se desaceleró respecto del fuerte crecimiento que venía mostrando el año pasado, los economistas consultados por Ambito Financiero sostienen que sigue en niveles « desorbitantes», alrededor de 45% para los egresos corrientes, y que está lejos de ser «austero». En la misma línea explicaron que el fuerte aumento del superávit durante el mes pasado, que llegó a los $ 3.389 millones, se debió a los fuertes ingresos que aporta el «impuestazo» a las exportaciones y los nuevos aportes en el sistema de seguridad social, producto de los traspasos al Estado a fines de 2007.

JOSE LUIS ESPERT

Toda la mejoría fiscal de enero es consecuencia de la recaudación impositiva y no de una desaceleración en el gasto público. Por un lado se encuentra la influencia del impuestazo que el gobierno aplicó sobre las exportaciones y por el otro, el efecto «flujo» de los nuevos aportes a la seguridad social producto de los traspasos del sistema de capitalización al Estado. Por flujo quiero decir que durante todo el primer semestre de 2008, el resultado fiscal va a estar inflado por estos nuevos aportes que ingresaron al sistema de reparto. Este impacto va a ser menor en el segundo semestre porque se comparará contra la segunda mitad de 2007, cuando el «stock» de traspasos influyó en el incremento de la recaudación fiscal. En ese sentido, el gasto público está lejos de haber influido en el récord de enero. Es más, si se lo mide sin intereses y sin los gastos de capital arroja un crecimiento de 45% para enero. Y este es el gasto relevante que hay que tener en cuenta para analizar si el gobierno está llevando a cabo el esfuerzo fiscal de reducirlo, porque se elimina su volatilidad.

ROGELIO FRIGERIO

En el incremento de la recaudación fiscal del mes pasado primaron los ingresos por retenciones a las exportaciones, la recaudación de la seguridad social a partir de la contrarreforma previsional del año pasado y hay que sumar la buena performance que vienen desempeñando IVA y Ganancias. Es decir, no tuvo que ver una disminución del gasto público. Sin embargo, la buena noticia es que el gasto creció a una tasa menor que la recaudación, algo que no sucedió en 2007, pero con un aumento del gasto corriente. De continuar este superávit a lo largo del año, el resultado fiscal llegará a 4 puntos del PBI, superando las expectativas del gobierno, que fijó 3,5 puntos. Pero vale la pena recordar que en general, en los primeros meses del año se subejecuta el crecimiento de las partidas presupuestarias y se corrige después.

ALDO ABRAM

Es cierto que el gasto se está desacelerando, pero respecto de las tasas desorbitantes de 50% que arrojaba el año pasado. El resultado fiscal de enero estuvo marcado por el fuerte incremento en la presión tributaria, por la reforma previsional y por las retenciones a las exportaciones. Estos tres elementos son la base de la recomposición de la solvencia fiscal para este año, pero ser austeros con el gasto no está en la agenda. El gobierno planea gastar a tasas de 30% por mes y llegar a un superávit de 3 puntos del producto. Así, es probable que el superávit fiscal primario de todo 2008 sea $ 11.000 millones superior al del año pasado.