El Mercosur ya no dependerá del Fondo Monetario

Con el pago anticipado anunciado por Uruguay sobre su deuda, el bloque habrá desembolsado u$s26.200 M en menos de un año, y habrá cancelado el 100% de los compromisos con ese organismo. Sólo Paraguay mantiene un acuerdo stand by, pero por el que aún no incurrió en endeudamientos

La decisión de Uruguay de cancelar anticipadamente la deuda que mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que anunciarán oficialmente en estos días, será lograr una de las metas perseguidas con mayor insistencia por las economías emergentes de la región en los últimos años: la independencia financiera del Mercosur frente a un organismo de crédito que, en las diversas crisis, se fue ganando temores y rencores en la opinión pública de cada país.

Con esta medida, el bloque habrá concretado desembolsos por u$s26.200 millones en menos de un año para el Fondo. Una novedad que, en el contexto del Mercosur, significará la cancelación del 100% de la deuda externa que el bloque mantenía con este organismo, y que revelaría el esfuerzo de los respectivos países por mostrar una mayor equilibrio en las finanzas públicas y la salida definitiva de sus crisis financieras.


“Sin duda, el bloque está actuando de manera muy diferente al pasado, de manera anticíclica, como consecuencia de los boom que viven estos países por condiciones mundiales extraordinarias, con bajas tasas de interés y firmeza en los precios de los commodities”, indicó a infobaeprofesional.com el economista José Luis Espert.

Para los analistas, se trata de un proceso que evidencia el rol del FMI como “prestador de última instancia”, que interviene en períodos de crisis y reduce su exposición en los tiempos de reactivación.

El domingo, el ministro de Economía de Uruguay, Danilo Astori, adelantó que su país reduciría la deuda de corto plazo más “condicionada”, cancelando los u$s1.080 millones que actualmente tiene pendientes con el FMI. En diálogo con un matutino porteño, el funcionario aclaró que se buscaría imitar el esquema utilizado por Argentina y Brasil para efectuar el desendeudamiento en un solo pago: “Los detalles no los puedo adelantar, pero hemos tomado esa decisión de cancelar la deuda. El margen de maniobra que tenemos ahora es importante porque ya despejamos las urgencias financieras por un período de 13 ó 14 años”, precisó.

Se sospecha que, para efectuar parte del pago, Uruguay utilizaría unos u$s500 millones que adquirió en la emisión de bonos que realizó para la última renegociación de su deuda, y que para completar el total del monto a desembolsar podría meter mano en las reservas de su Banco Central, tal como lo hizo la Argentina. Con todo, una decisión de esa magnitud no pondría en riesgo su sistema financiero debido a que, actualmente, esa entidad cuenta con u$s3.400 millones en reservas. “Ya se han emitido u$s800 millones a una tasa del 8%, para recomprar parte de los bonos que entraron en la operación de canje de deuda. Esa vez se usaron sólo u$s300 millones, con lo que quedó un sobrante de u$s500 millones, que ahora Uruguay podría utilizar para cancelar sus compromisos con el FMI”, explicó a infobaeprofesional.com el economista uruguayo Michele Santo, de la consultora Aiva Holding.

Al respecto, fuentes del Ministerio de Economía del gobierno uruguayo aclararon que "todavía no está tomada la decisión final sobre qué recursos se van a utilizar", y recordaron que "lo único que por ahora se puede decir oficialmente es que se está desarrollando la misión con el FMI con ese fin".

La medida se sumará a las “decisiones soberanas” aplicadas por Brasil y la Argentina en diciembre pasado, que resolvieron el pago de u$s15.570 millones y u$s9.530 millones, respectivamente. Con Venezuela libre de compromisos con el FMI, el único país que queda ligado a ese organismo actualmente es Paraguay, que en junio pasado firmó un acuerdo stand by precautorio, que se extenderá hasta agosto de 2008, y que implica una línea de crédito equivalente a u$s97,1 millones. "Por este acuerdo, el FMI reserva un monto determinado de posible financiamiento en caso de que Paraguay lo necesite. Pero hasta ahora no fue necesario utilizar dicho financiamiento. El único pago realizado fue la comisión por reserva del eventual financiamiento", aclaró el jefe de la división Balanza de Pagos del Banco Central del Paraguay, Eduardo Feschenko.

Claro que, en rigor, el plan contempla metas cuantitativas y de reformas estructurales que debe cumplir Paraguay durante este año, como un crecimiento de 3,5% del PBI, el equilibrio fiscal, y el mantenimiento de nivel de reservas internacionales, entre otras cosas. "Es que igual sigue permaneciendo como un prestamista de última instancia. Pero de alguna forma la región se ve aliviada de no tener un auditor que dicte las políticas a seguir", agregó el economista del Centro de Economía Internacional de la Cancillería argentina, Hernán Sarmiento. A su juicio, la menor intromisión del FMI en los asuntos internos de cada país se suma a otro de los efectos del desendeudamiento: "Libera el mercado local de la necesidad de financiamiento del sector público, con lo cual le da mayor espacio al sector privado", precisó.

Para algunos expertos, lo llamativo de esta seguidilla de pagos al Fondo durante el último año está en el hecho de que, en todos los casos, la decisión implicó, precisamente, la cancelación de la deuda de menor tasa de interés que poseen estos países. Con lo cual, los beneficios más visibles podrían ser más "políticos" que económicos. "Obviamente, en lo financiero hay un costo, porque se cancela una deuda más barata que la queda flotando", aclaró Espert. Para Santo, la cancelación "no significaría una ganancia en término de tasa de interés, sino más bien sustituir una deuda condicionada de corto plazo".

El proceso responde a una tendencia que excede aún el contexto regional, y que se da a nivel global: en los últimos cuatro años, el Fondo cobró más de 45.000 millones de sus principales deudores. Los que cancelaron el 100% de sus pasivos fueron, además de Brasil y la Argentina, Rusia, Tailandia, Kazajistán y Corea; mientras que Turquía, en cambio, desembolsó 10 mil millones en concepto del 40% del total de su deuda.