Creció el empleo en el Estado nacional el 4,8% en un año

Advertencias sobre el posible efecto fiscal; piden eficiencia en las contrataciones

El número de ocupados en el Estado nacional se incrementó en 12.943 personas entre octubre de 2004 e igual mes de 2005, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Economía. A la última fecha mencionada son 281.834 los trabajadores que se desempeñan en el sector público, un 4,8% más que un año atrás. En ese período hubo una aceleración del proceso de incorporaciones: si se compara con mayo de 2003 -fecha de la asunción del presidente Néstor Kirchner-, el crecimiento fue de un 5,7%, con 15.393 nuevos empleados.

Mientras que en el Gobierno aportan diferentes razones por las cuales ocurrió ese efecto expansivo en la ocupación, entre los economistas -aunque con fuertes matices-, se recomienda no descuidar las cuentas fiscales, y se advierte sobre la necesidad de observar el grado de eficiencia del mayor gasto que origina la contratación de trabajadores.

Según fuentes del Ministerio de Economía, el crecimiento ya se había dado cuando asumió Felisa Miceli, que -según afirmaron las fuentes- trata de tener una política de contención. Consultado por LA NACION, el ex ministro Roberto Lavagna se excusó de opinar por no haber visto el detalle de las cifras, pero observó que el proceso se aceleró en la segunda mitad de 2005 y agregó que los años electorales son de mucha presión.

El subsecretario de la Gestión Pública, Juan Abal Medina, dijo a LA NACION que la evolución del personal ocupado se dio principalmente en organismos como la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que encararon una política de descentralización de sus gestiones. En otros sectores del Gobierno también señalaron que hubo un alza en las fuerzas de seguridad, como la Policía Federal.


Sin factura

Abal Medina expresó, por otra parte, que entre los incluidos en el ítem de personal contratado están quienes antes facturaban por sus servicios y fueron pasados al régimen especial del decreto 1421, que otorga la categoría de dependiente -con aportes a la seguridad social-, pero sin la garantía de estabilidad que existe en la planta permanente. A octubre de 2005 son 22.082 los ocupados del Poder Ejecutivo nacional que figuran como contratados (algunos siguen efectivamente facturando como si fueran autónomos), en tanto que 238.200 son de planta. En 2005 hubo unas 9000 personas que dejaron de facturar para pasar al régimen del 1421 -las que facturaban hasta $ 1600-. Y este año pasarán otros 4000 trabajadores.

El funcionario agregó que, como las vacantes de planta permanente siguen congeladas, cada vez que se jubilan trabajadores sus reemplazantes ingresan con la modalidad fijada por el decreto 1421, y eso explica la mayor participación de quienes figuran como contratados.

Según el economista Juan Massot, de la Universidad del Salvador, es lógico que haya crecido el número de ocupados en un Estado que comenzó a enfocarse más en el desarrollo de la infraestructura y en lo social. Según dijo, será fundamental, a mediano plazo, estudiar la manera de cubrir los cargos de la forma más eficiente posible "porque si no el día de mañana nos vamos a encontrar con un gasto sobredimensionado en función de lo que el Estado le da a la sociedad".

Para Enrique Dentice, economista de la Universidad de San Martín, el mayor gasto público originado por el alza del empleo "no es un factor de preocupación" siempre que se preserve la disciplina fiscal y la integración del fondo anticíclico. Así, resulta "admisible" la incorporación de más gente al Estado, un proceso que se relaciona con el desarrollo de obras públicas y la creación de empresas estatales, según apuntó. Agregó que no es esperable que evolucione mucho más el empleo público "salvo que haya una masiva compra de activos".


Para José Luis Espert, en cambio, la situación comprometería el crecimiento sostenible. "Desde que se devaluó hubo un aumento de gasto en salarios que supera los 20.000 millones de pesos", advirtió. El alza tiene que ver con más empleo y también con mayores salarios. "Los países emergentes exitosos bajaron el gasto y la presión impositiva; nosotros vamos al revés", advirtió.