K nos “libera” del FMI

El Presidente Kirchner anunció ayer por la tarde que Argentina cancelará antes de fin de año y usando Reservas de libre disponibilidad del BCRA, la totalidad de la deuda con el FMI por casi U$S 10.000 M que vencía entre 2006 y 2007

En la última década, todos los países que recibieron préstamos del FMI ante severas crisis de balance de pagos, repagaron más tarde o más temprano la totalidad de su deuda con el organismo financiero internacional. Ocurrió con México, Rusia, el Sudeste Asiático y más recientemente Brasil hizo lo mismo. Esto implica la obviedad de que el FMI presta cuando todo el mundo huye para evitar crisis mayores y se recobra la deuda cuando el país comenzó a salir a flote. Un auténtico prestamista de última instancia.

Eso es lo que se anunció hace apenas unas horas. Un país que cancela su deuda con el “bombero” que lo salvó de una agudización de la peor crisis que tuvo en su historia. Ni más ni menos.

¿El momento elegido? Bastante predecible por cierto. Luego de que durante años Kirchner se lastimó los dedos de tanto batir el parche de que quería “desendeudarse” con el FMI para tener auténticas políticas nacionales (ocultando la realidad de que fue él quien firmó el acuerdo con el FMI en septiembre de 2003 y él el que lo defaulteo en abril de 2004), quedó totalmente descolocado cuando 24 hs. antes Brasil anunciara que, a pesar de tener un acuerdo vigente con el FMI, iba a cancelar toda su deuda. Políticamente, a Kirchner no le quedaban muchas opciones que hacer lo que hizo.

Antes de repagarle el 100% de lo adeudado con el FMI, las Reservas del BCRA casi alcanzaban a los U$S 27.000 M, cantidad necesaria para respaldar 100% con divisas los pesos (Base Monetaria) y la deuda remunerada emitidas (Lebacs, Nobacs y Pases Pasivos netos) por el BCRA. Ahora sólo queda la Base Monetaria con respaldo 100% en divisas. Los activos de los bancos contra el BCRA quedan 100% sin respaldo de dólares.

Esto implica que: 1) los activos de los Bancos pierden calidad, por lo que la tasa de interés puede subir, que es lo mismo que decir que el gobierno se ha quedado con menos margen de maniobra para defender el tipo de cambio (nunca se usan todas las reservas para sostener un dólar fijo), por lo que también podríamos ver un dólar un poco más tomador (nada fuera de control); 2) queda menos margen para hacer política fiscal heterodoxa, por lo que el famoso fondo anticíclico vuelve a ser crucial que se transforme en baluarte de la política económica.

Los U$S 1.000 M de intereses que, según Kirchner, Argentina se ahorraría por cancelar anticipadamente la deuda con el FMI, en realidad son sólo U$S 100 M que surgen de la diferencia entre los intereses que dejamos de pagar (4% sobre U$S 10.000 M) y lo que se pierde por el rendimiento de las Reservas del BCRA utilizadas para el pago (3% sobre U$S 10.000 M).

Finalmente el Presidente repitió varias veces que el sacarse de encima al FMI repagándole, le permitía márgenes de libertad para realizar auténticas políticas nacionales que con el Fondo como acreedor no podía. En primer lugar, salvo la pavada de pedir que Argentina deje flotar su moneda para que el dólar caiga, el Fondo pedía cosas muy razonables como renegociar la deuda externa con los holdouts; subir tarifas de los servicios públicos y una verdadera ley de responsabilidad fiscal (en reemplazo del mamarracho que sancionó el Congreso). Pero ni siquiera eso Kirchner estaba dispuesto a hacer.

Si la idea de mayor libertad, Kirchner la interpreta como que ahora puede hacer cosas absurdas como las que hizo después del 23 de octubre cuando ganó de manera contundente las elecciones legislativas, o sea, echar al artífice de la recuperación Argentina (Roberto Lavagna), pelearse con USA (Cumbre de las Américas en Mar del Plata) y transformar a los acuerdos de precios en verdaderas apretadas mafiosas, entonces el Presidente no entendió nada.

El tiempo lo dirá.