Fuertes críticas por la falta de competitividad de la Argentina

Se ubica por detrás de Chile, Uruguay, México, Colombia, Brasil y Perú

A pesar de tres años de fuerte crecimiento del PBI, la Argentina sigue muy retrasada en términos de competitividad. El último informe del World Economic Forum la ubica en el puesto 72 a nivel mundial.

Chile, aunque perdió un puesto respecto del año pasado, es el país que encabeza el ranking de América latina y se ubica en la posición 23 a nivel mundial.

El país trasandino sigue beneficiándose gracias a la combinación de una gestión macroeconómica competente y a sus instituciones públicas, que alcanzaron niveles de transparencia y eficacia similares a los dela Unión Europea. Sólo 8 de los 25 miembros de la UE presentan mejores desempeños en el área de las instituciones públicas.

Del otro lado de la cordillera, la Argentina sigue teniendo bajas calificaciones en aspectos relacionados con el entorno institucional (ocupa el 110º lugar), independencia de poder judicial (105º) y en varias estimaciones relacionadas con los niveles de corrupción.

Si bien el país escaló dos posiciones en el ranking que anualmente elabora el WEF, en América latina esta relegado al noveno lugar y es aventajado por países como Costa Rica y El Salvador.

“La encuesta muestra que el sector privado argentino sigue manifestando un profundo escepticismo acerca de la solidez del entorno institucional”, indicó Augusto López Claros, director del Programa de Competitividad Mundial de WEF.

“Además se debe realizar un importante esfuerzo para restaurar la confianza de la comunidad empresaria, fortaleciendo el rol del sector público como generador de buenas políticas y reglas inteligentes y transparentes”, puntualizó el economista jefe del Foro Económico Mundial.

El informe agrega que el gobierno de Néstor Kirchner debe enfrentar algunas “grandes tareas” incluyendo la reducción de la deuda pública a niveles sostenibles, el combate a la pobreza y las inequidades del ingreso y la aguda incidencia de la corrupción.


“En la Argentina no hay estado de derecho y está muy claro que eso afecta el desarrollo económico. Si uno mira los informes del Banco Mundial, ve que estamos cerca de países africanos en lo que hace de nuestra calidad institucional, así que no me sorprende que la competitividad local siga en niveles tan bajos.

La Argentina ha destrozado todas sus instituciones y la perspectiva es que esto seguirá siendo así debido a la concepción feudal que hoy impera” criticó José Luis Espert.

Para Aldo Abram, la pobre performace que aún exhibe la Argentina, está relacionada con la falta de inversiones. Un carencia que como López Claros, adjunta a las políticas públicas en vigencia.

“En términos de eficacia estamos mal porque hay regulaciones laborales que frenan la inversión privada, el Estado no invierte lo que debería en infraestructura y demás usa las tarifas para redistribuir ingresos, por lo que desde hace años las empresas privatizadas tampoco hacen inversiones”, Señaló.

Para el economista de la consultora Exante, otra razón que impide que el país crezca en eficiencia está relacionada con el aumento del gasto público y el consecuente aumento de la presión ributaria que actúa como una mochila sobre el sector privado.