Dólar: continúa la presión a la baja. Gobierno compraría más

Aunque el Banco Central (BCRA) continuaría con su política de fuertes intervenciones de compra, el dólar tiene aún algunos centavos más para seguir bajando. Analistas de mercado no descartan, inclusive, que perfore el piso psicológico de $ 2,80, aunque con pocas chances de permanecer por debajo de este nivel por mucho tiempo.

Uno de los principales condicionantes -se menciona-es la cotización del dólar en Brasil, cuyo último precio fue de 2,88 reales. «Hace prácticamente un año que el peso y el real están alineados y no vemos que ahora se pueda mantener una brecha demasiado grande», señalaron.

La gran liquidación de divisas por parte de los exportadoresgeneró un incremento en las intervenciones de la entidad que preside Alfonso Prat-Gay, a través de la compra de dólares con emisión de pesos. El miércoles pasado (último día hábil de la semana por Pascuas) necesitó comprar u$s 45 millones, aunque se trató de una jornada extraordinaria ante el apuro por liquidar ante el feriado largo. En los días anteriores venía adquiriendoentre u$s 30 y 35 millonespara compensar el incrementode la oferta de divisas.


• Ayuda

El Central cuenta, además, con la ayuda del Tesoro nacional, que está comprando a través del Banco Nación. Como resultado, las intervenciones estatales buscan que la reducción de la divisa sea lo más suave posible.

Si bien en el Central aseguran que no les interesa el valor del dólar sino mantener controlada la inflación, es indudable que la cotización de la divisa sí es un dato clave para el resto del gobierno. Tanto el ministro de Economía, Roberto Lavagna, como el presidente, Néstor Kirchner, coinciden en que el dólar debería ubicarse en niveles cercanos a los $ 3.

Claro que podría ocurrir un fenómeno similar al del año pasado. Un dólar en baja hasta mediados de agosto que, tras el final del ingreso del grueso de las divisas por la cosecha, comienzaa repuntar hasta niveles cercanos a los $ 3 hacia fin de año.

Un factor que «colabora» para la baja de la divisa es que se detuvo la fuerte fuga de capitales que se verificaba hasta el año pasado. Este fenómeno servía para compensar parcialmente el ingreso de los exportadores. Ahora son los importadores y las empresas que deben pagar deuda (aunque aún con cuentagotas) los principales demandantes de divisas. Además, como el Estado aún no refinanció su deuda en default, la demanda de dólares para girar divisas al exterior es prácticamente nula.

Algunos confían en que la reducción del dólar hasta nivelescercanos a $ 2,80 hará aparecer mayor demanda por parte de aquellos inversores que no esperan caídas mucho más fuertes de la divisa y apuestan a un alza futura.

Por otra parte, el Central continúa gozando de un importante «poder de fuego». De acuerdo con el último informe monetario que emitió la institución, la banda establecida para el incremento de la base monetaria (es decir, la circulación de pesos) le permitiría emitir unos $ 2.000 millones adicionales en el próximo trimestre sin violentar el programa monetario.

Mientras tanto, se espera que continúe el mayor interés por bonos en pesos ajustados por inflación, considerando que se espera que el nivel de precios supere la evolución del dólar durante este año. No obstante, es importante hacer algunos cálculos adicionales. Si la divisa llega a subir desde niveles de $ 2,80 a $ 2,90, implicaría un incremento de 3,57%.


Para los economistas es difícil evitar la caída

ORLANDO FERRERES

Se espera que la tendencia continúe bajista hasta que finalicen las liquidaciones por la exportación de la cosecha gruesa de abril, mayo y junio. Es difícil evitar una caída de la divisa mientras se siga acelerando la liquidación por parte de los exportadores, en respuesta a la presunción de que el dólar continuará cayendo. Con esto, es probable que el dólar se estabilice en un nivel aún más bajo.

Por otra parte, los altos aranceles a las importaciones las «reprimen» a éstas en un nivel de entre u$s 15 y u$s 18 millones contra los u$s 30 millones que ingresan por exportaciones. Esto hace que el gobierno se vea obligado a comprar cada vez más dólares para responder al exceso de oferta, aumentando la base monetaria o mediante emisión de letras del Banco Central, como las Lebac y Nobac. El margen que tiene la entidad es escaso. El stock de títulos públicos ya es muy alto y si el BCRA compra mayores cantidades de moneda estadounidense presionará a un aumento de la inflación como consecuencia de una mayor base monetaria.


LUIS SECCO

El límite a la intervención del Central lo pone la demanda de dinero. Mientras pueda sostenerse la demanda de moneda doméstica no habrá repercusiones en la inflación.

Respecto de la acción del BCRA, antes de que puedan sufrirse las repercusiones de un exceso de oferta de divisas se verán colocaciones más agresivas sobre Lebac y Nobac por parte de la autoridad monetaria. A riesgo, obvio, de saturar el mercado de estas letras y de una suba en las tasas de interés, aunque la economía se encuentra aún lejos de necesitar recurrir a esta alternativa. De todas maneras, todavía es muy pronto para hablar de un aumento de la inflación como consecuencia de la expansión monetaria, aunque debe asumirse que existe una dosis de riesgo más alto respecto de la actual incertidumbre sobre el nivel de actividad.

Muchos analistas de mercado están apostando a que no va a perforar los $ 2,80, pero no se puede hablar de piso mientras el objetivo del gobierno siga siendo mantener un tipo de cambio competitivo.


JOSE LUIS ESPERT

Si el gobierno pensara en crecimiento con apertura no existirían problemas de demanda de dólares. Está mal lo que hace el gobierno: debería finalmente cerrar la renegociación de la deuda externa, tanto federal como provincial.

De igual forma, el sector privado debe ser empujado por el gobierno a renegociar su deuda con el exterior. Esto también traería aparejada una mayor demanda de divisas para la cancelación de las obligaciones.

Es ridícula la intención del gobierno de desalentar el aumento de los precios dejando caer la cotización del dólar. La Argentina debe abrir su economía y no seguir únicamente circunscripta al restringido ámbito del Mercosur.

Así, un vez volteadas las deudas y la economía cerrada, la situación se traduciría en coyuntural, como contracara del superávit. Otra cosa de la que se está hablando en el gobierno y que es también contraproducente es el querer aumentar el gasto público.

CARLOS HELLER

La tendencia de los próximos días respectodel dólar es que siga a la baja. Esto conducirá a que el gobierno siga con una activa política de compras, lo cual es bueno. Las compras de dólares que realiza el Banco Central llevarán a una mayor liquidez por la expansión monetaria, haciendo reducir la tasa de interés. Es decir que seguirá viéndose una activa política de compras como respuesta a la sobreoferta proveniente del superávit.

El gobierno mantendrá la cotización necesaria para continuar con los actuales niveles de precios relativos internacionales, valores a los que podrá seguir exportando con comodidad