Piden bajar los impuestos al trabajo

De no incorporarse medidas que alivien rigideces laborales, la intención del Gobierno de derogar la reforma laboral de mayo
de 2000 podría implicar dificultades a la generación de empleo en el mediano plazo. Promueven más libertad a los convenios
por empresa

Si bien reconocen la necesidad política de derogar la reforma laboral de mayo de 2000, los economistas no confían en que, a
instancias del llamado a sesiones extraordinarias para ese fin, el Gobierno y el Congreso puedan contribuir a reformular una
legislación que apunte a consolidar la creación de empleo en el futuro.

Muy por el contrario, temen que se pierda una valiosa oportunidad, de lo que podrían resultar consecuencias muy negativas si el Gobierno cede a la presión de los sindicatos que buscan regresar al andamiaje que imponía la vieja ley 14.250 de Contrato de Trabajo.

Además, se complicarían las relaciones con los organismos internacionales. La gran preocupación es por la falta de normas que operativicen convenios por empresa que hoy quedan atadas a los convenios por sector. También, consultados cinco analistas por Infobae, coincidieron en señalar el alto nivel de los impuestos al trabajo.


* José Luis Espert: “Con la eliminación de esta Ley se borrará el único avance, que era la caída de la ultraactividad de los
convenios. Tenemos que ir hacia un esquema con la mayor flexibilización posible. La derogacion complicará las relaciones con el FMI. El Gobierno insiste en dar pasos hacia atrás, como lo hizo con la doble indemnización, la fijación de aumentos por decreto y el incremento de las cargas patronales.

“Hay que resolver la altísima carga impositiva que pesa sobre los bienes finales de la economía y sobre el trabajo. Lo que no
se va a poder evitar son las consecuencias nefastas sobre el largo plazo. En 2004, el crecimiento estará asegurado con un
desempleo que bajará tres puntos. Pero, como los déficits fiscales de Cavallo de mediados de los ’90 nos llevaron a la peor crisis de la historia, las consecuencias se sentirán a partir del 2005”.

* Daniel Artana: Las últimas decisiones encarecieron innecesariamente los costos laborales. Esto no se notó por la
devaluación y la inflación pero se convertirá en un problema cuando se agote la reactivación y pasemos a crecer a tasas de
largo plazo. Hay que disminuir los aportes patronales que están muy altos.

“También hay que ir hacia una negociación más descentralizada. La ultraactividad y la negociación centralizada son conceptos
corporativos que afectan a las Pyme del interior e incentivan al empleo en negro. El error es suponer que no hay diferencias
regionales ni por tamaño de empresas. Hay que despejar la incertidumbre respecto de la interpretación que puedan hacer los
jueces sobre la continuidad de la doble indemnización como un derecho adquirido para los puestos que fueron generados con la
vigencia de esta norma extraordinaria”.

* Orlando Ferreres: “La Ley en debate no produjo ningún cambio sustancial en el mercado laboral. La Argentina tiene altísimas
barreras de salida que se traducen en barreras a la toma de nuevos empleados. El ideal sería ir hacia un sistema de seguro de desempleo sin indemnización, al estilo de España. Lo que puedan hacer ahora seguramente respecto de los contratos temporarios no tendrá mayores efectos sobre el mercado de laboral.

“Los altos impuestos al trabajo son una carga que, en definitiva, siempre la termina pagando el obrero. Se podría proceder a una disminución de los impuestos al trabajo para incorporarlos a la masa salarial, sin costo para el empresario”.

* Carlos Etchazarreta: Hay que liberar la negociación por empresa para que no exista el piso de los convenios por sector.
Como casi no quedaba margen para negociar condiciones, sólo se arreglaban salarios, pero luego de que el Gobierno se metió a
regularlos, y ya no se negocia nada.

“Más importante aún es mejorar el nivel de ingreso real de los trabajadores lo que se podría lograr convirtiendo parte de las
retenciones sobre los salarios y algo de los aportes patronales en mejora de bolsillo. Pero se debe cuidar de no desfinanciar
al sistema de Seguridad Social con menos cargas sobre el trabajo”.

* Héctor Valle: “No se debe profundizar la flexibilización, porque contribyó a bajar los salarios y a una fuerte creación de
empleo en negro.

“El Gobierno debería operar cambios legislativos que preserven el salario pero, por sobre todo, revertir la pérdida de
capacidades laborales que se dio debido al proceso de desindustrialización. Las normas deberían instar a las empresas a fortalecer la capacitación y, por otra parte, los planes sociales deberían tener una contraprestación orientada a este fin. En puestos como textiles, talabarteros, matriceros y muchos otros, no hay oferta. Se debe prestar atención a los desocupados mayores de 50 años."