Aseguran que los jubilados del futuro sufrirán una "gran pérdida"

El economista José Luis Espert dijo, en otro orden, que el Gobierno debe utilizar la mejora de liquidez "porque no paga y por el alivio grande por la quita, sabiendo que nadie va a invertir y haciendo lo que hay que hacer". Sin embargo, añadió: "No veo que se aproveche, y el Fondo es el gran culpable, porque le dio un acuerdo ridículamente irresponsable en materia de reforma estructural

José Luis Espert, economista, analizó, en Radio 10, la posición de las AFJP luego de la quita. "La gente está obligada a comprarse un seguro de retiro, estatal o privado. Está obligada. Después, con el tiempo, las AFJP fueron presionadas por los sucesivos gobiernos, como durante la gestión de (Domingo) Cavallo, para que compraran los bonos, porque nadie quería financiarlas. Los apretó para que compraran bonos públicos y finalmente vino el default. La plata que la gente está obligada a ahorrar para su vejez hace que hayan sido metidos sus ahorros en la picadora de carne de la deuda pública".

El economista se preguntó "dónde estuvieron (Roberto) Lavagna, (Néstor) Kirchner, (Guillermo) Nielsen en la última década, que ahora señalan que hicieron todo mal: no los escuché gritar antes de 2000; después de que explotó, es fácil hablar mal", consideró.

Espert apuntó "Desde el punto de vista teórico, si las cosas van bárbaras, podrías recuperar gran parte de la pérdida. Pero es poco probable, si la quita es esta, que puedas recuperar toda la plata. Hoy es una pérdida de aquellas; te quedaste con un cuarto de lo que tenías", explicó.

Espert apuntó: "Es parte del robo, de la ignorancia de este progresismo argentino. La plata de bonos en AFJP que son futuras jubilaciones no son más del 4% de toda la deuda pública. Siendo un régimen tan particular, porque la gente está obligada a hacerlo y las AFJP fueron obligadas a comprar bonos públicos, no es un bono soberano en el exterior. Hay mucha compulsión en esto", señaló.

En otro orden, opinó: "Me impacta la incoherencia del progresismo. Puedo discutir ideologías, pero pidió a gritos no pagar la deuda, se olvidó que había depósitos en los bancos, hubo default de depósitos. Se olvidaron que son jubilados, de los viejitos futuros. ¿Qué culpa tiene la gente de ese ideologismo barato?", dijo Espert.

Acerca de la propuesta de Lavagna no aceptada por acreedores, Espert consideró: "Lamentablemente, por el costo de lo que haremos con la quita, en términos de préstamos en el exterior para la Argentina, la crisis va a ser enorme. La Argentina tiene que planificarse como empresa de acá en adelante. No habrá inversiones, esa es la consecuencia. Pero no queda otra para evitar una situación dantesca como la del primer trimestre de 2002. Dentro de cinco o seis años, los niveles de deuda con que quedaremos serán, después de la quita, 100 puntos del PBI. Es un país en convocatoria. No hay alternativa", expresó.

Por último, el economista manifestó: "¿Qué hace el Gobierno mientras logra esta mejora de liquidez porque no paga y por el alivio grande por la quita? Tiene que aprovechar ese changüí, siendo coherentes sabiendo que nadie va a invertir y haciendo lo que hay que hacer. No veo que se aproveche, y el Fondo es el gran culpable, porque le dio un acuerdo ridículamente irresponsable en materia de reforma estructural. La Argentina debería abrirse al comercio, eliminar la coparticipación federal, compensar a bancos, empezar a eliminar impuestos distorsivos y bajar las alícuotas restantes de Ganancias e IVA, y no se hace. Espero que lo hagan, sino repetiremos la misma historia patética del primer trimestre de 2002".