Argentina no pagó vencimiento al FMI, entra en "default técnico"

El gobierno argentino no pagó un vencimiento de
deuda al Fondo Monetario Internacional por 2.900 millones de dólares que vencía el martes pero continuará las negociaciones con ese organismo,indicó una fuente presidencial.

El país tendría otros 30 días para regularizar su situación antes de entrar en un cese de pagos definitivo. "Había voluntad de pago por parte del gobierno argentino pero al no cerrarse el acuerdo no se efectuó el vencimiento", dijo a la AP una alta
fuente de la presidencia que pidió el anonimato.

"El default real va a ser en 30 días así que el país tiene un mes para continuar las negociaciones", agregó la fuente presidencial e indicó que el presidente Néstor Kirchner no tiene previsto por ahora hacer declaraciones al respecto.

Horas antes, el ministro de Economía Roberto Lavagna había lamentado "que los argentinos nos estemos volviendo locos por el vencimiento de hoy cuando todavía hay 30 días para acordar con el Fondo".

"El acuerdo con los organismos internacionales es de extrema
importancia, pero no significa que mientras no se logre el país esté conlas manos atadas. El corazón de lo que se está negociando es poner en claro que la capacidad de pago de la Argentina a los acreedores está ligada al crecimiento del país y a la reducción del desempleo y la pobreza", agregó Lavagna.

Kirchner ya había advertido que no utilizaría las reservas del Banco Central –que superan los 13.500 millones de dólares– para afrontar el pago del martes.

La decisión se produce en momentos en que Argentina negocia con el FMI un acuerdo a tres años para postergar pagos de deuda por 12.500 millones de dólares.

Inicialmente, Argentina y el FMI habían acordado tener listo el pacto para el 20 de agosto, pero divergencias en torno de un ajuste en las tarifas de los servicios públicos, una compensación a los bancos por los fallos judiciales que obligan a devolver en dólares los ahorros convertidos en pesos y el monto del superávit fiscal, retrasaron el acuerdo.

Aunque no implica mayores consecuencias por lo menos en el corto plazo, según analistas la negativa a pagar podría enturbiar las ya tensas negociaciones con el FMI.


"Vamos a tener un mercado cambiario inquieto y cuanto más tiempo se prolongue el default con los organismos, olvidémonos de la inversión extranjera y roguemos que el precio de los commodities (materias primas)argentinos siga alto", dijo a la AP el consultor económico José Luis Espert.
"Si se prolonga el default y se enfrían las negociaciones va a haber un fuerte nerviosismo que desataría una demanda de dólares -y el Consiguiente aumento de su precio- y una fuerte toma de posiciones en la Bolsa.

También podrían caer los nuevos bonos", coincidió el analista
Hernán Fardi, de la consultora Maxinver.

Por su parte Claudio Loser, ex representante de Argentina en el FMI, dijo que "la cosa está por supuesto muy tensa. No es algo habitual que un país del tamaño de la Argentina esté considerando no pagarle al Fondo. Esto pone nervioso al Fondo".

Pero agregó que "las consecuencias inmediatas para la Argentina desde el punto de vista financiero no son tan graves, se puede seguir trabajando en tiempo de descuento".

El gobierno de Kirchner y el FMI se han puesto de acuerdo en un sólo punto: el superávit de 2004 será del 3%, un ahorro equivalente a ese porcentaje de su Producto Bruto Interno (PBI).
En tanto, las metas de 2005 y 2006 se calcularán más adelante.

Cada punto del PBI equivale a 1.010 millones de dólares y es clave para obtener los recursos necesarios para pagar las deudas internacionales.

Parte de la deuda exterior de Argentina, que alcanza los 175.000
millones de dólares, está en mora desde fines de 2001, cuando el
entonces presidente Alberto Rodríguez Sáa anunció una cesación de pagos.

Hasta ahora el país había cumplido todos los vencimientos con los
organismos internacionales y mantenía en cesación de pagos la deuda en manos de acreedores privados.