Redistribución

Según el informe de Espert & Asociados, el redistribucionismo no ayudaría al crecimiento sostenido.

Definir como política de Estado la movilidad social ascendente -como dijo el Presidente el 25 de mayo- implica la redistribución del ingreso, que no es más ni menos que sacarle a los que tienen para darle a los que no tienen: los que tienen son los capitalistas, entonces Kirchner expropia la ganancia empresaria. A los exportadores les mantuvo la devaluación pero también las retenciones, además de que pagarán parte de "paquetito" del 10 de julio (aumento de salarios y jubilaciones bajas). Alas AFJP les mantuvo la pesificación de la cartera de bonos, pero con el impuestazo del día 10 les transfirió cerca de $500 millones anuales. A la UIA le mantiene la economía bien cerrada con el Mercosur y la devaluación del peso, pero sufrirá parte de la expropiación de la ganancia empresaria que está en las medidas del 10.

Como a los bancos: les mantiene la pesificación, el reemplazo del CER por el CVS y ya se habla de un nuevo CVS que no registre la suba del 14% que traería el paquete del 10 (más la suspensión de las ejecuciones y presionarlos para que presten). Y no hace nada para que la compensación a los bancos que está en el Congreso salga rápido: los legisladores hoy se rasgan las vestiduras para compensar a los bancos por U$S 3.000 millones y no se les movió un pelo cuando nacionalizaron la deuda provincial por U$S 8.000 millones y las cuasimonedas por U$S 1.500 millones. El crecimiento sostenido, que trae reducciones en serio de la pobreza, no es una consecuencia de la guerra económica de unos contra otros. No son recuperaciones cíclicas. El salto hacia delante es insertarnos en la globalización como lo han hecho Chile, Australia, Irlanda, Nueva Zelanda. Con aperturas comerciales bien hechas, con equilibrio fiscal pagando la deuda (luego de una "flor" de quita) y sin impuestos distorsivos.