La Herencia de Duhalde

Unos reconocen que ordenó el país, pero otros lo acusan de patear los problemas para adelante. Qué recibió y qué deja. Aciertos y desaciertos.

Quince meses después de haber asumido, el presidente Eduardo Duhalde (61) deja una ilusión óptica:. La de una Argentina mejor. Visto de lejos, el país no sucumbió en las arenas movedizas de la hiperinflación, después de haber salido de una convertibilidad insostenible. Bien. Visto de cerca, es una papa claiente que quemará sin remedio las manos de quien asuma el próximo gobierno.

Duhalde sumó ahora a su herencia tipo presente griego la primera pieza del dominó de los reclamos sindicales: el conflicto con los ferroviarios, que podría trasladarse a otros gremios. De hecho, el ministro de la Producción, Anibal Fernández, escondió la tierra debajo de la alfombra al anticipar que "va a haber que estudiar en no mucho tiempo más un aumento de sueldos".
Que barra el que sigue.

Falencias. Jorge Avila, economista de la univesidad del CEMA,
es contundente:"Basta echar una mirada a las principales estadísticas macroeconómicas para llegar a la conclusión de que la gestión del actual presidente fue muy mala. No digo pésima porque la bomba de tiempo fue puesta en marcha por el ex presidente De la Rúa y el ex ministro Cavallo.
Duhalde llegó al poder en medio de una ciénaga, es cierto, pero en vez de cruzarla con velocidad y precisión, chapoteó y embarró más las cosas".

De todas formas, el experto sube el pulgar cuando se le pregunta por resultado alcanzado en materia inflacionaria. " Podríamos haber caído en la hiper si se seguía insistiendo en la tan pregonada libre flotación del dólar a 4.20 pesos a fines de abril pasado. Pero el Gobierno se asustó mucho y metió violín en bolsa", analiza.

Su colega Jose Luis Espert también aplaude el haber alejado el cuco hiperinflacionario, pero enciende la luz de alarma sobre lo que vendrá: "Duhalde deja irresuelta la reestructuración de la deuda, un sistema bancario quebrado, los contratos con los ahorristas y las empresas privatizadas destruidos y un superávit fiscal primario débil porque está basado en impuestos (como al cheque y retenciones) que hay que eliminar".

El futuro del sistema bancarios es clave. El 60% de los activos de estas entidades está conformado por deuda pública. Exagerando, Espert pronostica que, después de un eventual default, los banqueros "que están apretando las clavijas de la Corte para obtener un bono público y compulsivo para pagar los plazos fijos acorralados- les podrían " tirar las llaves de los bancos por la cabeza al próximo gobierno".

Para este economista, la salida exportadora tampoco es, en sí misma, la panacea." No sirve de nada pensar en venderle productos al mundo-dice- con el sistema fiscal demoníaco actual, que incluye promoción industrial, coparticipación y una presión impositiva formal demasiado elevada". Precisamente, en febrero último la recaudación tributaria fue de 4654 millones de pesos, un 55,1% superior a la del mismo mes del 2002, gracias a las retenciones que el año pasado no existían.

Agenda. Ávila es de los que creer que en cada crisis hay una oportunidad. Más precisamente, una nueva chance de volver a pactar con el técnicamente desacreditado FMI. "El punto de partida de un nuevo gobierno debería se un acuerdo con el Fondo y con los acreedores. La Argentina- advierte- goza de tanta reputación financiera como Irak de reputación política".

Para el economista Eduardo Curia, el Presidente merece el bronce por haber decretado el abandono de la convertibilidad. "Luego de una incorrecta administración inicial, durante el primer trimestre de 2002- evalúa-, hay que destacar un relativo pero interesante enderezamiento de la situación económica, con lo que quedaron desairados los que pronosticaban el Apocalipsis: hiperinflación, depresión infinita y dólar $ 7 /10."

Pero tal como ocurrió con Fernando de la Rúa (65), y más atrás con Carlos Menem (72) y Raúl Alfonsín (76), Duhalde heredó una deuda pública de unos 165.000 millones de dólares, y endosará un monto superior: 194.285 millones de dólares.

Curia enumera: "El carácter provisorio de ésta gestión, más los errores cometidos, dejan al nuevo gobierno una agenda titánica: negociación externa con los acreedores privados y con los organismos, recuperación del crédito doméstico, articulación de un adecuado programa monetario, respuesta a las preocupantes implicancias del fallo redolarizador de la Corte, combate al desempleo y la pobreza, tratamiento del tema tarifas-concesiones de los servicios públicos, afianzamiento de la disciplina fiscal y planteo de una estabilidad de precios internos independiente de un ancla cambiario."

En este contexto, Ricardo Delgado, economista asociado a Ecolatina (ver columna), es optimista:" La mejora relativa en los principales indicadores macroeconómicos abre espacios muy claros para que la herencia sea mejor administrada por las nuevas autoridades."

Ingresos. Pero el oxígeno con el que para algunos cuenta el ministro Roberto Lavagna (60) tiene, para otros, un origen poco genuino. Así piensa Claudio Lozano, economista de la CTA . "La salida de la convertibilidad-detalla – expandió el desempleo al 21% e incrementó la pobreza un 46% en un año.
El ajuste fiscal que se aplicó implica una reducción a valores constantes de casi el 20% en el gasto público.
Además, el corralito destruyó el patrimonio de los ahorristas e incrementó la deuda pública en unos 15.000 millones de dólares. Así, el costo de la crisis se transfirió a todos, incluidos los que jamás pisaron un banco."

El pagaré duhaldista contempla 650.000 millones de pesos en deuda pública," una pesadísima carga si no va acompañada de un programa económico que genere divisas para no pedir ni un dólar más. Esos se logra exportando", propone el economista Marcelo Lascano, del grupo Fénix. A su par Daniel Artana, de FIEL, le preocupa la cesación de pagos a los organismos de crédito.
"La Argentina va a tener que normalizar su situación porque los países que están por fuera (de los organismos internacionales) tienen un nivel de vida muy bajo. La administración que siga va a heredar 7.000 millones de dólares sólo en atrasos."

Quien asuma el 25 de mayo no tendrá tiempo ni de ponerse contento. Deberá negociar con el Fondo otro acuerdo y soportar que sus técnicos mires sobre el hombro como recorta el gasto, aumenta la recaudación tributaria, elimina exenciones impositivas, evita emitir bonos y reforma los bancos públicos, entre otros deberes requeridos por el organismo financiero.

"Duhalde no resolvió ningún problema. Es más: algunos los creo. El default lo propuso Rodríguez Saa, pero él lo fogoneó, el corralón lo abrió él y no lo cerró, la pesificación es otra decisión suya que tampoco solucionó. El próximo gobierno tendrá por delante una tarea una tarea gorda", dice Espert, para quien la Argentina "sigue en la peor crisis de su historia".

Pero Duhalde tuvo una virtud que nadie discute: la perseverancia. En estos quince meses no descansó en su afán por demostrar que en el infierno, después de todo no hace tanto calor.