Economistas, preocupados por medidas

Los economistas advirtieron ayer que las nuevas disposiciones sobre el uso de cajas de ahorro en dólares e inmovilización de plazos fijos paralizará toda la economía. Además adelantaron que si no se permiten hacer depósitos en cajas de ahorro se quitan todos los incentivos para que la gente vuelva a confiar en el sistema financiero. Es la segunda vez en doce años que el sistema financiero retiene depósitos a los ahorristas. Y el cronograma de salida que se anunció ayer no convenció a nadie. Las siguientes fueron las principales declaraciones.

ALDO ABRAM – (EXANTE)

Lo que ha hecho el gobierno es una aberración jurídica, al restringir el uso de cuentas en dólares. El primer absurdo de todo esto es que hace un mes Cavallo incentivó a todos a dolarizarse. Ahora castigan a todos los que se dolarizaron. El segundo absurdo es que mientras la plata esté en el "corralito", cuál es el problema que lo puedas usar. La gente que planeaba hacer algún gasto y tenía el dinero en caja de ahorro en dólares o cuenta corriente en dólares, ahora ya no puede disponer de él. ¿Con qué vamos a comprar argentinos? Acá se va a parar todo. El tercer absurdo es que no se puede actualizar ningún contrato por índice de precios.

Entonces, por ejemplo, si uno alquila una propiedad no se puede: el inquilino quiere pesos y el propietario, dólares, porque no puede actualizar los precios si hay inflación. Entonces la única alternativa que queda es pagar el contrato por adelantado pero ¿quién tiene el dinero ahora para hacerlo?
Yo me pregunto ¿a quién se le ocurrió esto? Deberían dejar que esto quede como está y que haya un tipo de cambio flotante en el "corralito". ¿Cuál es problema que pases los depósitos de plazo fijo a caja de ahorro? Los que hicieron esa normativa son ignorantes totales. Parece que el que la hizo, la hizo para castigar a los que se pasaron de pesos a dólares como si fueran delincuentes cuando sólo son pequeños ahorristas que lo único que querían era preservar sus ahorros.
Acá no existe más el sistema financiero. La normativa transmite ignorancia y para al país entero. Esto es el colmo del absurdo. Vamos a terminar en una dolarización, que al menos serviría para recuperar la confianza.

ORLANDO FERRERES – (Ex viceministro de Economía)

El gobierno está haciendo todo lo posible, tratando de perjudicar lo menos posible a la gente. Dan un cronograma de salida que es viable siempre y cuando no tengan que emitir mucho dinero. Lo que todos nos preguntamos ahora es ¿cuál es la función de los bancos en este nuevo esquema? Porque al prohibir depósitos en cajas de ahorro en dólares, se eliminan todos los incentivos para volver al sistema. Y en pesos ¿quién va a querer depositar?

Hay que hacer que la gente confíe en los bancos. Está todo embarullado. Hay gente que cobra en pesos y tiene que pagar importaciones en dólares. Y la realidad es que la gente común se dolarizó. La dolarización ahora sería una salida clara para que la gente confíe nuevamente en los bancos. Habría que dolarizar todo a $ 1,4. En este momento es muy difícil hacer algo. Pero debe haber certidumbre cambiaria. Soy cauto. No soy optimista pero tampoco pesimista. El gobierno definió recién la primera etapa de este plan que es la etapa de los bancos para hacer andar al sistema. Ahora viene la etapa de mandar el presupuesto con superávit y que las provincias reduzcan gastos. Y la última etapa a concretar hasta el 15 de febrero es que el FMI apruebe el presupuesto y le dé entre u$s 10.000 millones y u$s 15.000 millones de ayuda financiera.


JOSE LUIS ESPERT

Lo que está pasando ahora no es culpa de la devaluación. Es culpa del déficit fiscal, del "corralito", de los diez años de una pésima política económica. El capitalismo de rapiña que Duhalde tiene en la cabeza es el que ha destruido al país en los últimos 50 años y, sin duda, fracasará. Es capitalismo enfermo por redistribuir ingresos desde los ganadores de un plan fracasado hacia los perdedores de un plan fracasado. La política económica no está para reventar a unos en favor de otros sino que debe perseguir el bien común. Y el bien común hoy implica tirar a la basura este capitalismo corrupto y reemplazarlo por un capitalismo auténticamente competitivo: donde haya apertura total de la economía, un tipo de cambio realista y equilibrio fiscal estricto. Este es el modelo de crecimiento sustentable del cual habla todo el mundo para la Argentina. No es el modelo que Duhalde tiene en la cabeza. Si tendría este modelo, tendría el apoyo internacional para devolver los depósitos a la gente en tiempo y forma y evitar el disparate de devolverlo a partir del año 2005. Y al mismo tiempo ese capitalismo competitivo evitaría una explosión del tipo de cambio porque requiere de auténtico equilibrio fiscal. Para que el nuevo régimen cambiario funcione hay que hacer un ajuste fiscal de 6 puntos del PBI en 2002. De lo contrario nos pasará igual que con la convertibilidad: luego de 100.000 millones de déficit fiscal acumulado en 10 años finalmente explotó.

JOSE LUIS SUAREZ – (Economista del IESE, España)

El mercado no se cree el tipo de cambio del peso argentino a 1,4 por dólar y podemos ver en corto plazo nuevas devaluaciones del peso. Ahora es muy difícil saber cuál será el impacto en las empresas. Los economistas temen que se dispare la emisión monetaria para poder pagar gastos, sueldos y deudas internas ya que hasta la fecha ni siquiera hay una política monetaria establecida y no hemos visto medidas serias. En gran parte, las medidas económicas que se barajan están dirigidas a tener un impacto político-social, para dar la impresión a la gente que se está luchando contra el capital, y especialmente el capital extranjero. Quizás el gobierno argentino esté obligado a ello para tener un poco de tranquilidad y esas medidas populistas no son sólo demagogia sino que se trata de calmar a la gente. Este gobierno (de Eduardo Duhalde) parte de una credibilidad muy baja y tendrá que ganársela. Si Estados Unidos no ha ayudado tanto a la Argentina como ha ayudado a otros países como México, y si el FMI hizo la vista gorda en otras situaciones, y esta vez ha retenido pagos sobre todo por la situación fiscal, es porque en la Argentina ha habido básicamente mala administración y también corrupción.