Se viene el default

“Se viene el default y la devaluación, como consecuencia de lo que se hizo y no como una recomendación. Y esos son sucesos de una gravedad tan extrema, que para predecir sus consecuencias, hay que esperar que algunos de los dos haya ocurrido”, pronostica el economista José Luis Espert.

-¿Los últimos anuncios pueden contribuir a revertir esta situación?

– Las medidas que anunciaron son irrelevantes. Acá no se está muriendo un plancito: se está muriendo una manera de vivir y de hacer negocios. Por eso cuesta tanto asumir el cambio, y como el cambio que se necesita es de tipo cultural, tal vez se necesite un poco más de crisis todavía para cambiar. A esta altura del deterioro, la gente debería asumir, para que no se siga deprimiendo todos los días un poco más sino que se deprima una vez mucho y después esté preparada para cualquier cosa, que la Argentina del ’91 al ’94, de un 8 o un 10% del crecimiento, no va a volver por mucho tiempo. Hay que olvidarse de que con el paquete que anunció el Gobierno el país empieza a crecer.

En la Argentina de la última década, lo único que se puede salvar es la apertura que tuvimos de la economía, que aunque insuficiente, por lo menos hay que salvar su espíritu.
Otra cosa que hay que salvar, aunque mejorándolas, son las privatizaciones. Argentina va a enfrentar una crisis monumental de aquí en adelante. Insto a que todos los economistas se dejen de mentir y digan la verdad de lo que viene.

-Si esto es así, ¿por qué se insiste desde, la política con que de esta situación se sale con una reforma administrativa?

– Nuestra clase política es esencialmente mentirosa e inescrupulosa, y por lo tanto no está preparada biológicamente para decir la verdad. Yo no participo de la idea de que estos políticos, que yo digo que son impresentables, son marcianos: somos nosotros convertidos en políticos. Cavallo, Alfonsín, Cafiero, De la Rúa hace 20 o 40 años que están dando vueltas, son el símbolo de la decadencia argentina. Los argentinos somos facilistas, en promedio nos gusta vivir bien sin trabajar, nos gusta la fácil y tenemos políticos coherentes con este tipo de sociedad que somos.

-¿Aún hay espacio para profundizar el modelo?

– El modelo de este capitalismo corporativo ya murió en el ’89, insistimos en reeditarlo en la última década, y hoy está muriendo por segunda vez. El default y la devaluación que se avecinan van a marcar la segunda muerte de este modelo. Vamos a una crisis mucho más violenta que la hiperinflación. Como en la población existe el consenso equivocado, pero consenso al fin, de que nos estamos yendo al demonio de la mano de la ortodoxia y del capitalismo salvaje, yo no descartaría que intentemos revivir por tercera vez este capitalismo corporativo y que lo transformemos en medidas de izquierda directamente.
Esto va a profundizar aún más la crisis y recién ahí va a haber algún espacio abierto para insistir con un verdadero capitalismo competitivo. Haciendo una predicción, me parece que hoy la sociedad todavía no ha tomado conciencia de que la última década fue una mentira salvo por la apertura de la economía y las privatizaciones. La sociedad no se resigna a un capitalismo corporativo.
Por como yo veo las cosas, pareciera que para llegar a un verdadero capitalismo competitivo se necesitan muchas más crisis.

-¿Cuál es su visión de la situación fiscal de la Argentina?

-El gasto público nunca debería haber crecido lo que creció, especialmente entre el ’95 y el ’96, cuando creció 29.000 millones de dólares, y entre el ’96 y ’99 aumentó otros 8.000 millones. En el ’99 pedí a gritos una baja muy fuerte del gasto, entonces el riesgo país todavía era de 700 puntos.
Mi insistencia en esto era porque si dejábamos pasar el momento adecuado para hacer una corrección fiscal importante, en algún momento no se podría hacer o, aunque se hiciera, iba a ser irrelevante en términos macroeconómicos.

-¿Por qué se llegó a esta situación?

-Porque la Alianza llegó al poder desconociendo el problema fiscal, que era el único que se debía atacar en el corto plazo, y prometiendo estupideces de un crecimiento rápido y fácil. Ahora, la falta de apoyo político tiene que ver un poco con esto: una persona que llegó prometiendo crecimiento rápido y fácil sin esfuerzo y sin dolor, se encuentra con la dificultad de conseguir apoyo.

-¿El déficit cero es de imposible cumplimiento?

-El ajuste que hizo el Gobierno entre junio y septiembre es de 1.300 millones de dólares. Y de esos 1.300 millones, que según el Gobierno sirvieron para conseguir déficit cero, cuando uno desagrega, 550 millones son los fondos que no se giraron a las provincias y otros 450 son postergación de gastos.
E1 déficit cero que mostró Cavallo lo armó con sus colaboradores en una planilla de Excel, no es una fotocopia de la realidad.

-¿Puede haber una alternativa antes de devaluar?

– Lo que yo digo es que en una situación de total descontrol fiscal, sin financiamiento externo, con problemas políticos y con problemas sociales, la probabilidad de devaluar en un país es alta. Que no se engañe más a la de manera descarada desde política, la economía y con los intelectuales diciendo que de acá se sale fácil con algún toquecito administrativo y sacando un par de ñoquis del porque de esta situación sin parir no salimos.

– ¿Argentina debe pagar la deuda?

– Lo que hay que preguntarse es si Argentina puede pagar la deuda, no si debe pagar, y con este modelo que tenemos, basado en el endeudamiento, atraso cambiario y una apertura trucha como es el Mercosur, Argentina no puede pagar la deuda. La salida responsable es hacer un cambio de modelo que traiga como consecuencia, no como un objetivo en sí mismo, la devaluación y una reprogramación adeuda.

-¿Cuál es el escenario que usted visualiza para el cuarto trimestre?

– En términos de proyeciones yo diría que, sin crisis financiera, en el cuarto trimestre la actividad cae en un 5%.
Ahora estamos en manos de Dios.