El déficit fiscal cero es bueno pero inoportuno; todavía no hemos visto lo peor

"Aunque uno quiera evitarlo, Argentina va a la cesación de pagos", aseguró ayer a LA OPINIÓN el economista José Luis Espert; una voz autorizada por haber sido quien más claramente anticipó la difícil situación económico financiera que atraviesa hoy nuestro país.

A pesar de ser reconocido por haber acertado en su visión. el pergaminense manifiesta dolor. Pero sigue diciendo las crudas verdades, como lo ha hecho en los últimos cinco años, para que no sea peor. Lamentablemente, no se aplicaron sus recomendaciones y los resultados han sido los que cada argentino conoce.
"Uno nunca se puede sentir contento por haber tenido éxito en el pronóstico de que Argentina iba a tener problemas muy serios si se seguía con la irresponsable política fiscal que rigió durante una década completa. por lo menos". dice casi excusándose.

Y vuelve a remarcar que las cosas pueden empeorar: "Una cosa es lo que uno desee y otra la que pueda llegar a pasar.
Creo que Argentina va a ir a una situación de mucho descontrol si no hace los cambios ahora.
Si sigue así va a la cesación de pagos y a una devaluación descontrolada. Yo quisiera que los cambios se hicieran hoy, aunque sean muy dolorosos. Mi postura es que vamos a ir a una cesación de pagos igual a la devaluación descontrolada si no hacemos cambios”.

Cree que "todavía no hemos visto lo peor de esto. Tratar de bajar el gasto público hoy e ir a déficit fiscal cero, cuando tenés los mercados de capitales cerrados a nivel internacional, y cuando los capitales se van del país, como está ocurriendo porque el sistema financiero está perdiendo depósitos, es como pretender dejar de emitir moneda cuando ya tenés la hiperinflación encima, como pasó a fines de los ’80. O sea, acordarse tarde".

Analizó que "se está apretando a nivel doméstico. o sea gasto público más impuestos, para pagar los intereses de la deuda externa. Se aprieta acá para mandar la plata afuera.
Entonces, se padece un juego de pinzas que ahorca, porque se va el stock, porque se van los depósitos y se va el flujo, porque se aprieta acá para pagar los intereses de la deuda.
De esa manera, a corto plazo se va a profundizar el proceso depresivo".
Considerando que de esta manera se va a armar una bola de nieve negativa, un círculo vicioso depresivo, plantea dos escenarios próximos: "Si no para la corrida de depósitos, que hoy aún tenemos, esto dura muy poco y no se llega a las elecciones de octubre sin una profundización de la crisis. O sea que antes de los comicios se tendría una flor de crisis.

Si la corrida para, el proceso depresivo que de todas maneras se va a tener, pare o no pare la corrida, yo creo que después de las elecciones, se tendrá una crisis severísima. Porque aunque la corrida pare, debido a este proceso depresivo, cada vez va a ser más necesario apretar el gasto y en el último trimestre del año, de acuerdo a mis proyecciones de recaudación de hoy, habrá que ajustar 60 por ciento el gasto público para ir a déficit fiscal cero, dado que Cavallo ha dicho que quiere mantener el déficit fiscal cero".

Opina que hay que "olvidarse de la reactivación" y asegura que "de ésta no se, sale sin más crisis”. La crisis podrá ser bajar el gasto público lo que sea, o no bajarlo e irse al demonio ahora. pero sin más crisis de esta no se sale.
Primero se tiene que limpiar un montón de cosas. Yo creo en particular que este modelo basado en endeudamiento externo para atrasar el tipo de cambio y coherentemente con el atraso cambiario se hace poca apertura de la economía con el Mercosur, está totalmente agotado y cuanto antes se tire a la basura mejor. No da más".

Aconseja que "lo que debería hacer el Gobierno ahora que tiene 20 mil millones de dólares de reservas en el Banco Central y chances de defender un tipo de cambio razonable y devaluando, es virar hacia un modelo en el cual el espíritu sea dejar de vivir de prestado y pasar a vivir de lo que Argentina produce".

En nuestra próxima edición, reflejaremos los precisos comentarios de Espert sobre temas tales como la gestión de Cavallo, López Murphy, el aporte impositivo de los ricos, los beneficiarios del desmesurado gasto público, el rol de la política y las falacias de sus dirigentes, las causas de esta situación, la improbable ayuda internacional para atravesar lo que se viene y los efectos en la vida cotidiana de la gente, que según vislumbra serán mucho más desagradables que los del presente.