Debería haber más de un operador de energía en Córdoba

"Negocios como la explotación del juego y la venta de energía despiertan el interés de inversores internacionales, aun en una economía en riesgo como la Argentina", afirmó José Luis Espert economista formado en el Cema, en referencia a las privatizaciones que lleva adelante el Gobierno cordobés.

El consultor -alineado con los economistas que han cuestionado duramente las medidas de Domingo Cavallo- fue invitado a Córdoba por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), y dialogó con Comercio y Justicia.

Sobre los procesos de privatización encarados por la Provincia sostuvo: "Si De la Sota quiere hacer las cosas bien, debería privatizar de manera competitiva y dedicar el 100% del producido para cancelar deuda pública. Hacer otra cosa sería repetir los, errores cometidos por el Esta do nacional".

-¿Privatizaciones competitivas implican más dé un operador por servicio o un control estricto del Estado?

-En el caso del Banco Córdoba no hay alternativa: el operador debe ser uno solo. Pero con la Epec es diferente. Aunque la competencia está limitada por los grandes costos que deben encarar las ernpresas privadas para proveer energía, se puede evitar el monopolio y tener dos o tres empresas que brinden el servicio y compitan entre sí.

-Usted suele insistir en la necesidad de bajar el gasto público a todo nivel. ¿La reducción de la Legislatura impulsada por De la Sota va en este sentido?

– Espero que si en el plebiscito convocado por De la Sota la gente elige reducir gastos en política, él lo haga, y que no sea sólo demagogia. Creo que en ese punto la sociedad ha hecho un avance importante, logrando que los políticos se pronuncien por un baja en el costo de la política.

-¿Qué magnitud debería tener el recorte?

– Con un cuarto de la cantidad de políticos que hay en la Argentina se podría vivir en democracia. Con ese 75% debería desaparecer también el amiguismo y el clientelismo, que aportan el grueso de los costos. El recorte sería como máximo de cuatro mil o cinco mil millones en todo el país. Pero bajando el costo de la política no se soluciona el problema fiscal de la Argentina: el déficit es de 15 mil millones de dólares como mínimo.

MEGACANJE

"El canje de deuda no es el camino para evitar la cesación de pagos, es trasladar el problema a generaciones futuras. Pobrecito el que gobierne Argentina en el 2005 y tenga que enfrentar los vencimientos. Lo que hay que hacer es reducir en, al menos, 15 mil millones el gasto público", sostuvo Espert. "Los programas pro competitivos de Cavallo tampoco son efectivos para reactivar: castigan, a ocho millones de personas con un impuestazo, para beneficiar a unos pocos".