Amplio apoyo de economistas al megacanje: aleja el default

El megacanje es bien recibido por prácticamente todos los economistas, que lo consideran imprescindible para evitar que la Argentina se declare en cesación de pagos.
Pero nadie lo festeja: "Que un deudor insolvente renegocie su deuda no es un triunfo sino una necesidad", dijo el director del CEMA, Carlos Rodríguez.
Aunque todavía resta esperar los detalles, ninguno de los economistas consultados por Ámbito Financiero pronostica que el riesgo-país pueda bajar demasiado ni que la economía se pueda reactivar con esta medida.

ROBERTO ALEMANN
(Ex ministro de Economía)

Me alivió muchísimo saber que este megacanje era posible.
Pero todavía se trata de una expectativa de megacanje, porque no se ha concretado. Además, no se conoce la tasa del canje, no se sabe si va a ser fija, variable y de cuánto se trata. Tampoco se conocen las garantías de cobro. Ojalá se pueda realizar porque nos permite aliviar la situación fiscal.
Pero no tiene nada que ver con el crecimiento. Sólo evita la cesación de pagos.
El crecimiento depende de la demanda, y la demanda está inducida por la tasa. Y aunque se haga el megacanje, el déficit sigue siendo elevado, entonces la rebaja del riesgo-país va a tardar. Esto no resuelve el crecimiento, pero es importantísimo porque alivia al país.

Una vez que consiguió el acuerdo con el FMI para continuar el blindaje y se logre el megacanje, lo que tiene que hacer el gobierno es equilibrar las cuentas públicas.
El ajuste de gasto público es una parte, pero como es demasiado hay que acompañarlo con formas creativas e ingeniosas de combatir la evasión. Si no se consigue solvencia fiscal, seguirá alta la tasa de interés y en consecuencia el crecimiento va a tardar más.

ARTURO PORCECANSKY
(Economista jefe del ABN AMRO Bank)

Si la operación de canje resulta exitosa se despejarán muchas nubes del horizonte financiero argentino. Se han tomado una serie de medidas para corregir el déficit fiscal, pero todavía queda el meollo de la cuestión, que es el servicio de la deuda de este año y los que vienen. Ahí es donde viene este canje de bonos de la deuda, que si es muy exitoso va a despejar muchas nubes del horizonte financiero de la Argentina.
El megacanje generará un período de calma que le haría muy bien al país. Pero el panorama fiscal es escandaloso, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Domingo Cavallo, no revirtió una situación heredada que estaba muy deteriorada y siguió así.

JOSE LUIS ESPERT
(Espert & Asoc.)

Es un experimento financiero para patear la deuda hacia adelante. Pero no va a bajar dramáticamente el riesgo-país, como se necesita. Borracho de optimista diría que el riesgo podría llegar a 800 puntos. El megacanje tiene un error conceptual esencial: pensar que el problema fiscal es de liquidez y no de solvencia cuando el punto es que el Estado está totalmente quebrado.
Acá hay que bajar el gasto público en $ 15.000 millones para ir a déficit fiscal cero ya. Una forma de bajarlo sería llevar la coparticipación federal a menos de la mitad.

El plan de Cavallo es reactivar, no con solvencia fiscal, sino con planes de competitividad. Estos planes cuestan y se van a financiar con el megacanje que alivia los intereses de la deuda, y con impuestos a gente que no tiene poder de lobby.
Y si todo esto termina en una crisis está montada la estructura legal para retener depósitos de la gente.
Para ello se eliminó la ley de argendólares que prohibía que el gobierno pudiera alterar los contratos que los bancos firman con los depositantes y que el gobierno usara los encajes para financiarse. Cavallo es históricamente un confiscador.
Cavallo tuvo que prometerle al FMI que iba a reducir el déficit, pero cuando termine el año, sólo la Nación tendrá $ 10.000 millones de déficit.

CARLOS RODRIGUEZ
(Director del CEMA)

Que un deudor insolvente renegocie su deuda no es un triunfo sino una necesidad. Obviamente cuando alguien no está en condiciones de pagar hay que hacer esto, pero es simplemente una terapia como lo fue el blindaje.
Es ganar tiempo porque no podemos pagar. Pero falta el ajuste. El megacanje no se trata de ninguna solución, sino solamente que los acreedores nos dan tiempo para pagar.
El blindaje no reactivó y tampoco veo cómo esto va a reactivar.

Aprovechando este megacanje, haría falta que la Alianza repensara su Política Económica que lo está llevando de una crisis a otra. Con megacanje incluido, la prima de riesgo está arriba de 1.000 puntos. Y no va a bajar mucho más porque no hay ningún cambio significativo en la política económica del gobierno.
Las cosas que están pasando van en la dirección contraria a lo que se necesita. La dirección correcta es la economía capitalista de mercado donde los incentivos están dados, donde se beneficien los más capaces.
Este gobierno reemplazó al mercado con políticas activas desarrollistas. Y acá lo que hace falta para crecer es ratificar política de mercado, es reducir el Estado.

MARTIN REDRADO
(Fundación Capital)

Lo que tenemos hasta ahora es el acuerdo para concretar la operación, pero todavía no hay detalles y los mercados compran presente y no futuro. En la Argentina hay una cantidad de promesas incumplidas y entonces hay que esperar ahora precisiones sobre qué tasas de interés. Hay que ver qué alivio final le genera al sector público.
Si el megacanje se concreta va a reducir el riesgo-país, pero hay que esperar los términos finales. Hay que esperar detalles para ver cuánto se va a ahorrar. La recaudación de mayo es clave para que el riesgo-país siga bajando. Esto le da aire a la Argentina para que pueda reactivar a su economía y volver al mercado voluntariamente con operaciones más atractivas.

Esto es comprar tiempo y el tiempo vale si se lo utiliza bien: si se hacen reformas en el sistema regulatorio, reformas del Estado. Soy cautelosamente optimista, porque todavía quiero ver cuánto se ahorra la Argentina como para saber que la operación es exitosa.

DARDO FERRER
(Fundación Mercado)

Esto claramente va a aliviar la carga financiera, nos desahoga, y se hace en un momento que el precio de la deuda es más barato. Lo están haciendo para aliviar carga de deuda y tratar de ganar confianza interna. Pero no creo que la tasa baje demasiado porque el riesgo-país está ligado a un problema estructural argentino que es la falta de ahorro interno.
Este megacanje, es sólo una herramienta financiera. La intención del gobierno es generar clima de confianza hacia la inversión argentina.

Es un mecanismo que con otro maquillaje Cavallo ya hizo en el ’92 y ahora lo estamos pagando. Esto genera cierta confianza y puede incidir en el riesgo-país. No creo que tenga repercusión directa en el corto plazo como para que crezca la Argentina.

RICARDO DELGADO
(Director Ecolatina)

Era una reestructuración de deuda absolutamente necesaria y demandada por el sistema financiero. Este megacanje es condición necesaria, pero no suficiente para retomar la senda de crecimiento. También creo que estar discutiendo cuatro meses después del blindaje, al cual se le dio tanta trascendencia, la reestructuración de la deuda, demuestra que la Argentina es todavía una economía frágil que sigue sin reaccionar a estímulos internos.
El problema de la economía argentina, más allá del megacanje, es que no hay demasiados proyectos de inversión a estas tasas. El megacanje despeja incertidumbre y va a bajar algo la tasa, pero para tener una tasa de crecimiento sustentable como para que la

Argentina vuelva a crecer, el riesgo-país tiene que bajar entre 500 y 600 puntos y no veo cómo se va a conseguir esta rebaja. Con el megacanje puede bajar por debajo de los 1.000 puntos, pero no como se necesita. El equipo económico debe generar atracciones a inversiones directas. La Argentina tiene que cumplir con solvencia fiscal.