Estas medidas son mas irresponsabilidad fiscal”

El camino de cornisa (por sobre el precipicio de la cesación de pagos) y el paquete de medidas que anunció el Gobierno para aplacar a acreedores e inversores internacionales, reavivaron un intenso debate en torno al rumbo que debería tomar la economía argentina para reencontrar el crecimiento.
Una posición es la que aboga por incentivar la demanda interna (el consumo) para hacer crecer la economía, con algunas reformas pero sin ajustar drásticamente el gasto público, ya que esto contraería aún más la demanda.

El economista José Luis Espert está en las antípodas de esta postura, a la que califica simplemente de "suicida". La salida -más ortodoxa- que plantea pasa por "abandonar la política fiscal irresponsable" que caracterizó a una década de convertibilidad, y aplicar a rajatabla la receta de bajar el gasto público, para llegar a un déficit fiscal cero. Así, cree, la Argentina podrá evitar el fantasma del default y retomar el crecimiento, aunque el otro gran obstáculo que percibe a largo plazo es "el atraso cambiario".

De uno u otro modo, el pronóstico del economista, que disertó en Mendoza invitado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), no es optimista: la consultora que dirige estima un 2001 sin crecimiento, en el mejor de los casos, y con recesión por todavía un año más, como hipótesis muy probable.

Más irresponsabilidad fiscal

Para Espert, el problema inmediato es la negociación entre el Gobierno y los gobernadores opositores, cuyo acuerdo podría llevar calma a los agitados mercados financieros.
"De todos modos, eso no resuelve el problema de fondo", que las medidas anunciadas tampoco atacan, según el analista: el déficit fiscal, es decir el desequilibrio entre lo que gasta el Estado y lo que genera en recaudación.
La encrucijada actual, que Espert considera más grave de lo que parece, es bajo esta óptica producto de "diez años de política fiscal irresponsable". Durante la convertibilidad se aplicaron reformas estructurales pero también se generó un endeudamiento cuyo peso asfixia hoy a los presupuestos.

Hubo una masa de fondos (U$S 140.000 millones) por mayor recaudación en ese período, pero "se gastaron en porquerías". En este contexto -aseguró- "lo que hubo el viernes (las medidas) fue un mayor relajamiento de la conducta fiscal". Espert objetó especialmente la modificación de la Ley de Responsabilidad Fiscal, que imponía un tope al gasto público, que ahora se busca ampliar en 50% (U$S 2.300 millones).

El tema

La "salida Espert" a la crisis abarca varias soluciones polémicas: en principio, apertura irrestricta de la economía, con aranceles mucho menores a los actuales, para incentivar las exportaciones. Esto, claramente, plantea el problema del tipo de cambio. El economista no le esquivó al tema: "una devaluación plantearía una crisis a corto plazo de grandes dimensiones, pero no hay chance para las economías regionales con este atraso cambiario", dijo. Otros frentes serían la coparticipación ("Mendoza no tiene por qué pagar la promoción industrial de San Luis ni la mansión del gobernador"), y sacarle las obras sociales a los sindicatos y que los sindicalistas vayan a trabajar". En resumen, lo que Espert llama "capitalismo competitivo para la gente".