Estamos mal, pero vamos peor

Mauro: ¿El panorama tiende a agravarse o ya no puede ser peor?

Espert: Todo depende de la clase política, creo que hay una esperanza de salir de esta situación espantosa en que la Argentina está desde hace dos años, pero no hay soluciones fáciles ni gratuitas. Entiendo que la clase política, para congraciarse con la gente que la está pasando muy mal, plantea una solución mágica y fácil, pero no la hay. Alguien tiene que pagar algún costo, yo digo la clase política, para salir de esto porque la solución no es la fácil sino la difícil.
Digo: si un aumento de 40 mil millones de dólares en el gasto público, que es 120 por ciento más del que teníamos hace diez años, es uno de los grandes causantes de esta situación, considero que para salir de esto hay que ir para atrás y desandar una parte del camino que se ha recorrido hasta ahora.

Mientras la clase política no lo quiera hacer la gente no la va a pasar mejor. Acá tiene que hacerse una baja muy dramática del gasto público y mi número es 15 mil millones de dólares; de lo contrario, la situación se agravará hasta límites insospechados.

Mauro: Las declaraciones de Alfonsín… ¿Por qué cree que las hace?

Espert: Primero que Alfonsín debería de ocuparse de sus nietos porque ya nos hizo bastante mal con la hiperinflación, y en segundo lugar el porqué Alfonsín dice esto, creo que es para sacar de la discusión el tema de la corrupción. Hay que tener en claro que los políticos se comportan como una corporación más. Al colocar el tema económico en el centro de la escena quita de la polémica el tema de la coima de la política, la coima de los políticos que, dicho sea de paso, se paga con los impuestos de la gente, que a veces no tiene para pagar una quincena ni para comer.

Mauro: Supongamos que a fin de año el Presidente decide cambiar el ministro de Economía, ¿esto sería una hecatombe?

Espert: Esto no es un problema de cambios de nombre, se está buscando un cambio fácil, que un cambio de nombre traiga la solución mágica, pero no va a pasar por más que se cambie a Machinea por Gardel… Lamentablemente éste es un problema de ideas y de diagnóstico y por donde pasan las ideas es por el corto plazo. Mientras la clase política no pague un costo por aquellos que viven del gasto público, diría que la situación para el sector privado y para la gente no va a mejorar.
Acá alguien tiene que pagar un costo por la mala política económica que hemos tenido y seguimos teniendo.

Mauro: ¿Cuál es el costo?

Espert: El costo es una pequeña o gran crisis en donde el gasto público baje de manera muy dramática, con 15 mil millones de dólares por lo menos, y para eso se requiere un convencimiento del Presidente que, por ahora, no lo ha tenido, sino también de toda la clase política en general. Usted imagínese: se bajaron 400 millones de dólares que se redujeron del gasto; provocaron una crisis pero ninguna solución… Pero si no se hace eso es el sector privado el que la va a seguir pasando mal. Hay una esperanza pero tiene un costo. Es desandar el camino que se recorrió que fue volver a quebrar al Estado en estos diez años.

Esta es la solución a corto plazo, para el largo hay que buscar otras, pero no hay que gastar las energías en otras cosas que, no sea el corto plazo.

Mauro: ¿Y el costo de qué tipo sería?

Espert: Usted deberá echar ñoquis, bajar salarios, poner topes a las jubilaciones, en fin, esos son costos, ponerle límites a la promoción industrial.

Mauro: ¿Un costo de tipo social?

Espert: El costo social lo tuvimos por aumentar el gasto público. Tenemos dos millones de desocupados del sector privado que en gran parte se han fundido. Ahora hay otros que deben pagar el costo que es la clase política.

Mauro: ¿Se pueden bajar los salarios nuevamente?

Espert: No sólo hay que bajar salarios sino que hay que echar a los ñoquis. Usted tiene jubilaciones que no se pueden pagar. Hay mucha hipocresía… Los políticos dicen que no se puede bajar el gasto pero el sistema de seguridad social tiene 8 mil millones de dólares de déficit fiscal por año.

Mauro: ¿Y eso no aumentaría el desempleo?

Espert: En el corto plazo usted va a tener una crisis o minicrisis, pero todo el desempleo que se ha generado es de gente del sector privado que no ha podido seguir con sus empresas. Sin costo, hacia delante, no va a volver a arrancar.

Pienso que el Gobierno seguirá intentando con tonterías creando ministerios, haciendo que la gente piense que saliendo de los problemas psicológicos la Argentina puede crecer y crecer y sino surge ninguna solución probablemente se bajen los encajes hacia fin de año. La economía va a mostrar que todavía está en recesión. Hay que diferenciar lo que Espert cree que es la solución para arrancar nuevamente a lo que creo que va a ocurrir y lo que creo que va a ocurrir es que el Gobierno va a seguir con este tipo de tonterías que nos tiene acostumbrados para poder crecer.

Mauro: Si las cosas siguen así, ¿qué hará la gente?¿Estamos ante un problema grave?

Espert: Y sí, el punto es que luego de diez años donde la política fue pésima, lamentablemente no se vuelve a salir sin pasarla mal previamente. Usted fájese que para tener cuatro años buenos, como fueron del 91 al 95, primero hubo que tener una hiperinflación muy grande, debido a las pésimas políticas de cuatro décadas para volver a crecer. Por eso digo que luego de la mala política no se vuelve a salir sin asumir los costos. Ahora espero que los costos los paguen la clase política bajando el gasto y que el costo no lo pague la clase privada.

Mauro: Lo que no entiendo es cómo lo paga la clase política…

Espert: Pagar costos es que los políticos se enemisten con los que viven del sector público.

Mauro: ¿Esto no implica una explosión social?

Espert: No necesariamente. Ahora, cuidado, porque si usted no hace nada la explosión social la va a tener igual. El desempleo va a seguir creciendo. Si usted no hace nada y cree que con el verso puede llegar a crecer le va a salir el tiro por la culata. Sin un costo social no se sale de la crisis; las soluciones fáciles no existen. Si no se hace algo el año que viene el nivel de desocupación va a aumentar.

Es decir, estamos mal, pero vamos peor. Dada la mala política que hemos tenido sin costos no se sale, lo importante es quién lo va a pagar. Considero que la clase política debe hacerlo.