Polemizan los economistas por el aumento de la producción industrial

Los datos oficiales que hablan de un fuerte incremento de la producción industrial en julio pasado generaron ayer polémica entre el equipo de José Luis Machinea, consultores, economistas y varios dirigentes empresariales.

El consultor Miguel Angel Broda aseguró ayer que "la economía está estancada y no hay ningún signo de reactivación" y que con este tipo de anuncios "lo más grave es que se está deteriorando la credibilidad argentina en el exterior, como lo demuestra el mayor riesgo-país que se colocó por primera vez por encima de Brasil".
Para Broda la situación actual es tan lejana a una reactivación que "hoy estamos en una situación parecida a la de mayo pasado, donde fue necesario un programa de ajuste con reducción de salarios de empleados públicos y medidas para adelantar el pago de impuestos, para que retorne la confianza".

Según su visión sobre la evolución de la producción industrial, "existen algunas expectativas de que en el cuarto trimestre se recupere la economía", pero dejó en claro que según sus cifras, "en lo que va del año tenemos el mismo nivel de producto que a fines de 1999".

En sintonía con Broda, José Luis Espert directamente afirmó que el gobierno "mintió" con la estadística de crecimiento de la producción industrial en julio. Incluso desafió a Economía a que "demuestre cómo elaboró el índice".
"Sospecho que el gobierno directamente miente cuando publica el número de producción industrial", dijo Espert y llamó a José Luis Machinea a que "publique un libro en los próximos días para justificar cómo es posible que la producción industrial haya mostrado una recuperación tan fuerte respecto de junio".

Más firmemente se preguntó "si uno no se presta a la mentira del gobierno y mantiene la misma estacionalidad que tuvo siempre, la producción industrial de julio cayó", con lo cual "el mensaje sería el inverso al que publica el gobierno. O sea, estamos en recesión de nuevo".

Por su parte, Abel Viglione (FIEL) pronosticó ayer que Economía terminará por anunciar un índice de crecimiento de la actividad industrial más bajo que el informado el miércoles y aseguró que no hubo crecimiento en la industria vinculada con el consumo de los argentinos. El economista de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) señaló que el fuerte crecimiento de la actividad industrial, 6,9 por ciento frente a julio de 1999, estuvo inflado por las pruebas de producción en una planta nueva de agroquímicos.

"Si es por eso, es probable que entre este índice que es provisorio y el definitivo, que es el de la semana que viene, haya una diferencia para abajo que es bastante importante". Viglione dijo que en el resto de la actividad manufacturera sólo crecen las vinculadas con las exportaciones, mientras se mantienen estancadas las ramas que proveen al mercado interno. Finalmente aseguró que "lo que aumenta en producción tiene como destino el comercio exterior. Mi impresión es que para el mercado interno la tasa de crecimiento es nula, no creo que tenga un buen comportamiento".

El presidente de la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), Osvaldo Cornide, expresó ayer su escepticismo respecto de los pronósticos oficiales de recuperación económica e interpretó como "alarmante" la caída de la actividad en su sector. Cornide sostuvo que el comercio no evidencia signos de reactivación y graficó que los empresarios del sector "que son previsores, no están pensando en contratar gente". Según la visión del titular de CAME, "si hubiera reactivación, cosa que desearíamos, la gente estaría tomando personal, se estaría preparando, pero lo que está haciendo en realidad es echar trabajadores, por lo que se prevé una nueva caída de la actividad".

Obviamente desde Economía no se escucharon estas dudas y se apoyaron abiertamente las cifras oficiales. Daniel Marx afirmó que la economía argentina "está creciendo" aunque consideró que "lo que falta es creer en nosotros mismos".
El funcionario del Ministerio de Economía remarcó que la falta de confianza también es "producto de algunas propuestas que demuestran poca seriedad y que hacen pensar que se pierde el rumbo". Marx dijo que "este año estamos discutiendo el grado de reactivación, pero nadie duda de que estamos creciendo" y subrayó que no vio "a nadie que dude que este año la economía va a crecer, así como el año pasado nadie dudaba que la economía se caía".

Para Débora Giorgi el aumento de la producción industrial es "un dato muy alentador" pero admitió que la gente recién empezará a notar esta situación "dentro de dos o tres meses".
Para la secretaria de Industria el incremento "era esperado" y reconoció que los sectores que más están en aumento son los vinculados con la "exportación". Deslizó que puede haber algún tipo de incremento en la construcción y que hay que esperar que la mejora de la situación se haga masiva.

Entre los economistas privados, Aldo Abram coincidió plenamente con el equipo de Machinea. Según el analista de EXANTE, "no discuto los números oficiales" y embistió contra los economistas que dudan de los datos del INDEC porque "en general se quejan cuando yerran los pronósticos y no critican cuando sus predicciones coinciden con las oficiales".

Para Abram los datos de julio del 2000 son buenos y válidos y muestran que "desestacionalmente la industria no sólo creció contra julio del ’99 sino también frente a junio y mayo de este año". Según su visión, lo que ocurrió en julio del 2000 es "una aceleración del crecimiento, ya que la industria sólo estuvo estancada y nunca tuvo bajas importantes que hayan obligado a pensar en que había recomenzado un proceso recesivo".
Abram llamó a la prudencia del equipo económico y a que sigan trabajando y que "no se duerman en los laureles" ya que "si bien una golondrina no hace verano, pero sin una golondrina no hay verano". El economista pidió que en forma "urgente" se mejore la manera de comunicación entre el equipo económico, la gente y, fundamentalmente, los inversores internacionales.