Si los políticos siguen así, el país termina mal

Pocas veces como en las últimas semanas ha quedado tan claro que los argentinos tenemos instintos masoquistas: "reventar" pagando impuestos para darles de comer a políticos con iniciativas tan disparatadas que colocan al país cerca de una crisis, más aún cuando la tasa de interés que el Gobierno está pagando por su deuda es insostenible.

Repasemos las iniciativas y declaraciones más "salientes" de los políticos de las últimas semanas.

1) A cambio del apoyo a una tibia reforma laboral, la Alianza acepta recrear los Planes Trabajar por $160 millones más de gasto público que prácticamente habían sido eliminados por el Presupuesto 2000 sancionado a fines de 1999.

2) En la ciudad de Cipolletti (Río Negro) el lunes 15/05/2000 y en el medio de una lluvia de bolsas de estiércol arrojadas por productores del Alto Valle, el vicepresidente Carlos Alvarez responsabilizó al FMI por los estallidos sociales que se producen en el interior del país porque según él el FMI avaló políticas del gobierno de Menem que hicieron que el déficit fiscal llegara a $10.800 millones anuales que ahora hay que ajustar de golpe (algo de cierto hay en lo que dice Alvarez
pero ¿qué se creía que iba a ser gerenciar un país con un Estado quebrado y en el medio de un atraso cambiario espectacular?)

3)También, el vicepresidente Carlos Alvarez argumentó a favor de la obra pública como dinamizadora de la economía y consideró que el desarrollo de un plan específico es responsabilidad de la Nación y de los gobiernos provinciales, que en lo inmediato se trata de un monto del orden de los $ 40 millones que destrabaría la construcción de obras de saneamiento y control de
inundaciones, caminos y escuelas y provisión de agua potable en varias provincias.

4) El Ministro de Infraestructura Nicolás Gallo insiste con el Plan Federal de Infraestructura de 2.600 proyectos por $20.000 millones en construcción a ser realizado en el período 2000-2005 (¿y si reflotamos también la aeroísla e invertimos $200.000 millones en lugar de "solamente" $20.000 millones?).

Paternidad

5) Raúl Alfonsín dijo que los países en vías de desarrollo tienen que tener una consideración distinta (para el pago de la deuda externa) porque en caso contrario vamos a tener dificultades enormes para pagarla, que los organismos internacionales estuvieron impregnados por una ola neoliberal y que los programas del FMI nos llevaron al desastre.
Pregunta, ¿no le bastaron a Alfonsín las nefastas consecuencias del no pago de la deuda externa de abril de 1988? ¿Nadie le avisó que la pasamos muy mal por la hiperinflación de la cual él es el padre de la criatura?

6) El papelón del titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS), Melchor Posse cuando a las 12 hs. del miércoles 17/05/2000 anunciaba que el Gobierno aumentaría la jubilación mínima de 150 a 220 pesos, en un plazo de 60 días, medida que alcanzaría a unos 1.800.000 beneficiarios (costo fiscal anual $1.500 millones) y a las 19 hs. dijo que sólo había sido una muestra de voluntarismo personal ante la desesperante situación de la clase pasiva.

7) El PJ decidió "dividirse en comisiones para abordar los diversos costados de la crisis social" y propuso nuevos subsidios de desempleo, promoción para regiones con alta conflictividad social, obras públicas, otros proyectos que
creen puestos de trabajo y postergación del pago de intereses de la deuda externa.

8) El gobernador Carlos Ruckauf propuso una baja del IVA de 1% cada 6 meses hasta llegar a 18% desde el actual 21% (¿quiere que De la Rúa entre en default luego de que Buenos Aires se mandó la "fiesta" en los últimos 10 años), salirnos de la dependencia de la política monetaria de la FED (¿querrá vivir en Marte?), que las Provincias se salieran del Pacto Federal firmado el año pasado con la Nación por el sueldo de coparticipación (¿querrá que sus pares pobres reciban menos dinero?) y una baja de la edad jubilatoria de las mujeres (total ¡qué le hace un poquito más de déficit a una provincia fiscalmente tan irresposable!)

9) Daer, Cavallieri, West Ocampo y Lescano le reclamaron al Director Gerente del FMI, Horst Kohler, la refinanciación de la deuda externa y del pago de los intereses, la creación de un fondo de restauración para países emergentes y como "frutillita" afirmaron que el pago de la deuda es incompatible con el crecimiento y las políticas sociales (¿querrán decir que es "repiola" endeudarse y después hacerle " pito catalán" al acreedor, o sea, el default de la deuda?).

10) Al mismo tiempo que los sindicalistas hablaban de que pagar la deuda externa va contra los pobres, exigían al gobierno que se endeude con el Banco Mundial por u$s3.000 millones para crear un fondo para subsidiar a todo jefe de familia desocupado (¿por qué los sindicalistas son solidarios con el dinero de las generaciones futuras que son los que tendrán que pagar esa deuda pero bien avaros con el de ellos? ¿y si entregan sus importantes fortunas a los desocupados y viven realmente como trabajadores?)

Hablemos claro. La convertibilidad ha sido el más desbocado populismo-demagógico que se hubiera podido imaginar en esta economía mundial globalizada. Los elementos centrales de ese populismo fueron la política fiscal, la comercial y la laboral.

Fiscalmente hoy queda claro que el objetivo fue hacer todo el déficit fiscal posible financiado con entrada de capitales para hacer "volar" en el corto plazo la actividad económica y maximizar así la recaudación votos y el rating político.

La contradicción entre un espectacular ingreso de fondos externos a la Argentina por $120.000 millones en los últimos
9 años y un aumento del gasto público que hubiera espantado a cualquier inversor en otro contexto, se resuelve cuando se tiene en cuenta que acá hubo un fenomenal negocio como las privatizaciones que hacían mirar con cariño cualquier desaguisado fiscal y la expectativa de que ellas trajeran ganancias de competitividad espectaculares que permitirían pagar la fiesta (que casi fue orgía).

Mal pensado

La política comercial también fue la antítesis del "deber ser". El Mercosur es una apertura administrada por quienes no quieren competir en serio poniendo como excusa el fenomenal atraso cambiario que ya tenía la convertibilidad al momento de ponerse en marcha el Mercosur en 1995. Además, ha sido técnicamente mal pensada porque mantiene bajos aranceles a los bienes finales respecto de los intermedios con particular énfasis en los bienes de capital. Las consecuencias han sido una gran sustitución artificial de trabajo por capital, exportaciones sin valor agregado y desempleo en las nubes.

La política laboral más que populista y demagógica ha sido retrógada y corrupta porque no sólo respetó una estructura legal de relaciones de trabajo de la época de Mussolini sino que al mismo tiempo de manera inescrupulosa le permitió al sindicalismo manejar fondos que todos saben que van mucho más a sus bolsillos personales que a los verdaderos trabajadores y nadie hace nada en serio para darlo vuelta.

Como todo populismo la convertibilidad termina muy mal, con los responsables esenciales del problema pidiendo hoy y ya soluciones a todo el caos que ellos mismo generaron (el peronismo) y al mismo tiempo (queriendo o no) el default de la deuda por parte De la Rúa cuando piden baja de impuestos en el medio de una situación fiscal muy preocupante. Y por el lado de los actuales gobernantes (la Alianza) con un diagnóstico irresponsable por lo prehistórico creyendo que la situación da para aflojar la mano con un coqueteo "izquierdozo" que si sigue hará que nos pase por encima una moto niveladora.

La consecuencia es que la Argentina cada vez paga más cara su deuda y no sólo eso, cada vez la paga más insosteniblemente cara como se puede ver en el cuadro adjunto. A esta altura uno ha perdido la esperanza de que un político en Argentina haga algo coherente por naturaleza ¿lo harán por lástima a los que pagamos impuestos para que ellos existan?