El agujero fiscal, entre el blanqueo y el maquillaje

Mientras algunos economistas convalidaron la estrategia de los futuros funcionarios aliancistas, de adelantar pagos al 99 para aligerar las erogaciones del año entrante, otros consideran que hay que ir más a fondo. Roberto Alemann aconsejó subir los aportes patronales; Espert y Rodríguez prefieren achicar el gasto lo máximo posible.

ROBERTO ALEMANN
Ex ministro de Economía

Lo que está planeando el equipo económico de la Alianza es una picardía, pero no tiene importancia, ya que es una tema de caja. Es una buena medida, suponiendo que el año que viene también paguen los aguinaldos, los sueldos y los libramientos impagos dentro del año.
Además, esta medida quiere decir que se gastarán en forma adelantada el dinero que les está dejando Kiguel hasta marzo.
En cuanto a las medidas para reducir el déficit fiscal, hay que ser conscientes de que, como los impuestos que piensan aumentar son coparticipables, por cada peso que necesita la Nación, deberían recaudar $ 2. Por tal motivo, considero que es más barato para la economía que aumenten los aportes patronales,
que no son coparticipables.

Esta medida sería mejor que aumentar media docena de impuestos, que son distorsivos, injustos y que generan muchas presiones políticas. De hecho, las negociaciones por el Presupuesto están estancadas, porque los gobernadores quieren ver qué impuestos nuevos habrá.
Pero si en lugar de IVA y Ganancias, aumentan los aportes patronales, nada de esa plata irá a las provincias y cobrará todo la ANSeS. Nosotros entramos en déficit fiscal continuo, desde que Cavallo decidió bajar los aportes en el 96.

Sin embargo, todos los empresarios están en contra del aumento de aportes, que es la salida más barata. El problema que tenemos es que el Tesoro nacional no tiene plata, pero no que las provincias necesitan más recursos.
Con nuevos impuestos coparticipables, lo único que se logra es aumentar las apetencias de gasto de los gobernadores.
Con una suba de aportes, se solucionará el problema del déficit de la Nación y se logrará reducir la tasa de interés, que a su vez resuelve los problemas de la actividad económica.

CARLOS RODRÍGUEZ
Rector de la Universidad del CEMA

La iniciativa de pagar los aguinaldos, los sueldos y los libramientos impagos antes de finalizar el año es irrelevante, porque no afecta en nada la situación fiscal del país, ya que es una ficción contable. Sí afecta la evaluación de las metas con el FMI, aunque el Fondo sabe de la existencia de este mecanismo. Pero estoy de acuerdo en terminar con esta paradoja contable con el FMI que inició Cavallo. Tenemos que terminar con esta ficción contable, que Roque tuvo que seguir porque ya había sido iniciada por su antecesor. Es buena la idea de empezar de cero.

Con respecto a la propuesta de generalización de IVA y Ganancias y para los demás impuestos, son las mismas que propiciamos nosotros cuando diseñamos las dos reformas tributarias que no lograron pasar por el Congreso. Por eso creo que, si Machinea lo logra, será un buen paso, porque generalizará el IVA, eliminará exenciones en Combustibles y ajustará Internos.

Sin embargo, si lo único que logra es aumentar Ganancias y Bienes Personales, seguiremos en las misma dirección en la que estamos ahora. No coincido con la medida de aplicar una cuota excepcional de Ganancias para los ricos, porque sería discriminatorio contra los empresarios que trabajan y están ganando buenos sueldos, y no modificaría la situación de los ricos que viven de dividendos. Además, no estamos en un país en el cual se necesite pedirles plata a los ricos, eso sucede cuando uno está en guerra. Por eso, creo que la secuencia que debería seguir es: primero, reducir al máximo el gasto público, después, generalizar el IVA y reducir las transferencias a las provincias y, en última instancia, modificar Ganancias.

Con referencia a la propuesta de Daniel Marx, siempre recomendé que toda la deuda de la Argentina fuera externa, para que nadie piense que se puede licuar la deuda interna devaluando. Por eso comprendo a Marx.

JOSE LUIS ESPERT
Econométrica

En primer lugar, hay un blanqueo de cifras que es inexorable y que está vinculado al dinero que se computó en el 99 como impuestos y que no se tendrá en el 2000, como, por ejemplo, la venta de PCS. También hay un segundo nivel de blanqueo, que son $ 2.600 millones de libramientos impagos que acumuló el Gobierno en términos de proveedores y salarios. En este punto, el Gobierno tiene cierta discrecionalidad para manejar el blanqueo.

Al respecto, Machinea piensa reducir este stock en $ 1.000 millones antes del 2000. Machinea decidió hacer este blanqueo debido al alto monto que se vería obligado a sincerar en el 2000, si no lo hace ahora. Sin embargo, este blanqueo no implica que el ajuste fiscal, que es necesario para el 2000, aumente o decrezca. Blanquean porque saben que en el 2000 estos $ 2.600 millones de libramientos impagos les explotará en las manos, y no para dejarle un costo político a Roque. Si le explotan los libramientos, subirá el gasto de caja del 2000, hiriendo la credibilidad del programa fiscal del próximo gobierno.

Es una estrategia preventiva. En cuanto a las medidas impositivas, debo confesar que no me gustan. Si no se asume que el sector público está quebrado y que hay que bajar drásticamente el gasto, estando en el régimen de convertibilidad fiscal, que para cumplirlo se necesitan $ 2.500 millones todos los años, tendremos impuestazos todos los años. Si el primer año de ley sirve como muestra para los siguientes y si ya están pensando en aumentar tributos, nos queda un futuro con muchos paquetes impositivos.

CARLOS PEREZ
Fundación Capital

Para los economistas locales y del exterior, ya está claro que el déficit fiscal del 99 bien contabilizado será de 3% del PIB, porque no consideran los ingresos extraordinarios que ocurrieron este año y no estarán el próximo. Por eso, no sorprende que se paguen los libramientos impagos de este año.
Me parece bien que hagan el blanqueo, porque el mercado ya tiene en cuenta un déficit de 3% del PIB. El único punto que deberá cuidar el equipo de Machinea es cumplir el primer año de la convertibilidad fiscal, que marca para el 99 un déficit fiscal devengado de 1,9% del PIB. No cumplirlo significaría un mal precedente institucional.

Pero estos adelantos no afectan el déficit devengado, aunque la situación está al límite, ya que el nuevo equipo económico no puede controlar la variable de la recaudación. En cuanto a las medidas, creo que son un segundo mejor, porque pensar que siempre puedo cerrar el Presupuesto aumentando impuestos es gracioso, porque en realidad el gasto debe ajustarse a la recaudación. Pero, en este punto, le podemos dar un crédito al nuevo gobierno, hasta que conozca dónde reducir el gasto.
En cuanto a la propuesta de Daniel Marx, siempre y cuando en el mercado internacional haya financiamiento fluido, es una buena idea, porque evita el crowding out al sector privado que se genera con las colocaciones locales.