Piden ajuste fiscal y algo más

Aunque estaba descontado, el triunfo de Fernando de la Rúa despejó a los inversores la incógnita sobre la continuidad del programa económico. Pero para garantizar el crecimiento, los economistas consultados por El Cronista coincidieron que deberá encarar inmediatamente un severo ajuste fiscal.

ROBERTO ALEMANN
(ex ministro de Economía)

El resultado de las elecciones despeja una de las incógnitas de los inversores, pero eso solo no ayuda a la recuperación de la economía. El primer paso para garantizar la recuperación es la presentación del Presupuesto para el 2000. Ahí está la clave: qué déficit aprobarán, porque el rojo fiscal actual es insostenible y, aún sin hacer nada, crece solo.
Tenemos dos meses para hacer el Presupuesto. De la Rúa debería mostrar su voluntad de llegar al equilibrio fiscal lo antes posible. Mi apreciación es que De la Rúa debería ir más allá del Presupuesto que mandó al Congreso Roque Fernández.

En materia fiscal, la oportunidad de De la Rúa es espectacular, porque la recesión está suavemente terminando y eso generará un aumento de la recaudación. Además, hay que tener en cuenta que, en ese contexto, el ajuste fiscal no es recesivo.
Todo lo contrario, es expansivo, porque reduce la tasa de interés.

CARLOS RODRÍGUEZ
(ex viceministro de Economía)

En forma inmediata, De la Rúa tiene que formar su gabinete y acordar con el gobierno saliente el Presupuesto para el año 2000. El gobierno saliente presentó un presupuesto que, a mi entender, contiene un déficit fiscal muy alto. En materia de recuperación de la actividad económica, con ganar las elecciones no alcanza. Luego de esos dos pasos fundamentales, De la Rúa tendrá que no engañarse con que la situación económica se soluciona sólo con un ajuste fiscalista.

Con eso no creceremos a las tasas con que creció la economía con la gestión de Menem, sino que volveremos a las de los 80. De la Rúa tiene que continuar el ajuste estructural. Si no se corre el riesgo de que la gente se quede con la idea de que no hay que pedirle demasiado a De la Rúa y, en este tema, tenemos que tener cuidado, porque si no pasaremos 4 años de estancamiento.
Tenemos que volver a crecer al 7%. Pero el equilibrio fiscal es condición necesaria, no suficiente para el crecimiento.

JOSE LUIS ESPERT
(Econométrica)

Hay indicios de que la recesión está parando y para que esto se transforme en crecimiento sostenido, De la Rúa tendrá que hacer la antítesis de lo que hizo Menem en estos últimos 5 años.
Primero, tiene que dejar de estafar a la gente con los impuestos que paga y por primera vez en 10 años deberá ahorrar cada peso que recaude de la recuperación y del ajuste fiscal del Presupuesto 2000, que debe contener un ajuste más valiente que el que propuso el Ejecutivo.

La Argentina tiene que apuntar a ser investment grade pronto, si no el problema del déficit externo nos transformará en boleta. Hay que salir del Mercosur para competir en serio con el primer mundo. No tiene que realizar el Plan Brady para las provincias. No podemos mantener tarifas de los servicios públicos en dólares y ese problema no se soluciona con más competencia.

También tiene que sacarle las obras sociales a los sindicalistas y que el Estado preste el servicio de salud en forma centralizada.

GUILLERMO CALVO
(Universidad de Maryland)

El pueblo argentino está votando muy fuertemente por la estabilidad y eso es lo que le da más garantía al famoso y desconocido anónimo inversor del que siempre hablamos. Si tuviera el honor de hablar con De la Rúa le diría que es muy importante que todo lo que intenta hacer se diga con la mayor claridad posible y lo antes posible.
Si vamos a tener el 1 a 1, los salarios del sector público deberían estar indexados a los salarios del sector privado,
es un aspecto fundamental. Otro, es mandar una señal fuerte de ajuste fiscal: si se pudiera hacer reduciendo el gasto público, el gasto salarial sería lo más eficiente, pero políticamente difícil.

Habrá un respiro y esperaría que empecemos a salir de la recesión con más fuerza. Naturalmente empezarán a volver los capitales y sentiremos el oxígeno. Pero es importante no dormirse en un posible veranito que podríamos estar sintiendo dentro de poco.

MANUEL SOLANET
(ex secretario de Hacienda)

Se había descontado el triunfo de De la Rúa por un margen amplio. También se tenía en cuenta la actitud de De la Rúa y sus técnicos respecto del sostenimiento de la convertibilidad y la búsqueda de un equilibrio fiscal. Creo que De la Rúa hoy tiene que convalidar, en la forma más inmediata posible, esos propósitos para reafirmar la confianza, confianza que él mismo necesita para consolidar la recuperación que se comenzó a ver en estos últimos 2 meses. Más allá de eso, creo que hay temas para empezar enseguida y otros en donde puede hacer la plancha.

Empezar enseguida con el presupuesto del año que viene, porque hay tiempos que establece la Constitución. Y empezar enseguida con el proyecto de reforma administrativa, porque el 10 de diciembre tiene que designar cargos según esa estructura.

JUAN LUIS BOUR
(FIEL)

Fernando de la Rúa contará con un gran poder que le permitirá llevar adelante un proceso de reformas y es de esperar que cuente con la convicción para hacer los cambios necesarios.
El futuro gobierno deberá aprovechar el contexto económico razonablemente favorable que se comienza a vislumbrar para el 2000 y, para crecer más de 3%, debe consolidar la situación fiscal y no apostar a que la recuperación económica le dará los fondos. Hay que continuar con la reducción de aportes, en tanto que la situación fiscal es básica para crecer.

Lo primero es la situación fiscal, puesto que si no hay una reducción del déficit, éste presionará sobre el mercado de deuda y esto puede afectar al sector privado. De la Rúa deberá hacer un esfuerzo de imaginación, la solución pasa por un menor gasto y no por lanzar mayores impuestos