Duhalde se fue a hacer ruido al Vaticano

El candidato presidencial del PJ, Eduardo Duhalde, intentará desactivar el cortocircuito que su postura sobre la deuda creó en el frente externo, aunque sin bajarle el tono en la campaña doméstica. Desde que agitó el avispero con su planteo de renegociar y condonar parte de los compromisos que tiene la Argentina, polémica que rebajó sensiblemente su calificación ante el establishment, el bonaerense se escudó de las críticas en el discurso de la Iglesia Católica.

Por eso emprendió ayer un viaje de 15 horas a Roma, con el único objetivo de lograr que una foto con el Papa Juan Pablo II y una breve audiencia, funcionen como aval de sus palabras, cada vez más lejanas del rupturismo que asustó a los inversores.
El encuentro con Su Santidad será breve y privado.
El embajador argentino ante el Vaticano, Esteban Caselli -gestor material de la entrevista- ya previno que su duración estará atada a la agenda y al estado de salud del Papa.

Los 13 minutos que duró el último contacto con el presidente Carlos Menem serán uno de los parámetros inevitables para medir el impacto político de la visita. El restante será una propuesta que Duhalde pretende sembrar durante el diálogo para amplificar el escenario de repercusiones de su propuesta: una cumbre de jefes de Estado americanos para buscar coincidencias en grandes temas como el desempleo, la ayuda social y la deuda externa.

Caselli reveló ayer que Duhalde le pedirá a Juan Pablo II que, en el marco del Gran Jubileo del 2000, acepte gestar esa reunión bajo el liderazgo de la Santa Sede. El embajador dijo que el candidato del PJ "apoya la postura de la Iglesia Católica, que reclama una quita de la deuda para los países más pobres y una especie de desahogo para los que están avanzando".

Pese al retroceso que generó en la comunidad empresaria la discusión de la deuda planteada por Duhalde (las críticas incluso trascendieron las fronteras), el bonaerense tiene en su poder encuestas de opinión con las que justifica su insistencia en el tema.
Ayer Alberto Kohan volvió a exhibir la teoría del premio, que el presidente Menem ya usó cuando criticó ante los miembros del gabinete el rigor que aplica el FMI sobre la Argentina.
"Nuestro país viene respetando el pago de la deuda -apuntó el secretario de la Presidencia- y viene siendo puesto como ejemplo por los organismos internacionales, por lo que alguna vez también tendremos que tener una especie de premio por todo lo que estamos haciendo. Se le ha dado más ayuda a los países que no han cumplido con los deberes, que a nosotros que hemos cumplido con todo", respondió.

El viaje del candidato justicialista fue tomado con pinzas por los analistas económicos consultados por El Cronista. Los banqueros, a su vez, también se mostraron curados de espanto.
El director del Instituto Argentino de Mercado de Capitales y ex presidente del Banco Central, Javier González Fraga, consideró que la estrategia del candidato del PJ "es todo política y no creo que Duhalde plante una condonación de la deuda para la Argentina", tal como declaró la semana pasada.

Esta opinión también fue compartida por Manuel Solanet, ex secretario de Hacienda, quien señaló que "los mercados entendieron que Duhalde morigeró su ímpetu inicial respecto a la renegociación de la deuda y que ahora sólo se limita a apoyar la posición de la Iglesia".
En este aspecto, el consultor remarcó que "la Iglesia sólo se dirige a los acreedores pidiendo comprensión e indulgencia, pero no postula actitudes unilaterales de los deudores".
Aunque José Luis Espert se mostró más duro con Duhalde. "Espero que Duhalde comulgue, a ver si lo exorcizan", advirtió. Luego consideró que "los problemas de la convertibilidad son internos, no hay que echarle la culpa a terceros, ya que las declaraciones son sólo disparadores".

Por su parte, el economista del Estudio Broda & Asociados, Luis Secco, indicó que "los dichos de ambos candidatos seguirán afectando al mercado, pero menos, porque el mercado ya está descontando que el candidato peronista no triunfará. Entonces, se toman los dichos de Duhalde con menor importancia, porque abonaron la ventaja de De la Rúa sobre Duhalde en las encuestas", agregó.