Economía se retira seis meses de los mercados, pero no mueve venta de YPF

Roque Fernández hizo saber ayer, desde Washington, que el Gobierno no modificará su previsión de crecimiento de 3% para 1999 acordada con el FMI, y que se retirará de los mercados de financiamiento externo al menos hasta dentro de seis meses, por tener los recursos asegurados.
Fernández dijo además que la colocación de las acciones de YPF SA que ayer cotizaron a 26,7 pesos y del Banco Hipotecario continúan con su cronograma original, ya que se trata de inversiones a largo plazo "que recibirán una buena respuesta por parte de los inversores".

El titular del Palacio de Hacienda, que llegará hoy por la tarde a Buenos Aires, mantuvo en la mañana de ayer una rueda adicional de contactos en Washington con las principales autoridades del FMI, el Banco Mundial y el BID, así como con el subsecretario del Tesoro estadounidense, Larry Summers, quien fue el primero en anticiparle las medidas que aplicaría el gobierno brasileño.

También habló dos veces con su colega brasileño Pedro Malan.
Horas antes, el secretario de Hacienda, Pablo Guidotti, había presentado el memorando de política económica para 1999 pactado con el FMI, donde se rectificó a la baja la primera proyección de crecimiento del PBI, del 5 al 2,5 o 3%. En conferencia de prensa, el funcionario indicó que esperan con los dedos cruzados la respuesta que los mercados darán a Brasil, luego de practicar una devaluación del real cercana a 9%, y mientras se aguarda la aplicación de otras medidas de ajuste convenidas con el FMI.

La espera, opinó Guidotti, podría extenderse a las próximas dos semanas, y será tensa, considerando los efectos que la situación brasileña tiene y tendrá sobre la economía real de la Argentina.
El viceministro de Economía reconoció que le sorprendió la renuncia del presidente del Banco Central del Brasil, Gustavo Franco, ya que "Brasil no avisó, y ellos lo habían desmentido", al tiempo que admitió que "si hay recrudecimiento de la volatilidad, un corte en el crédito y aumento de tasas, este efecto se sentirá en la economía local y no hay política que evite que se perciba el shock externo".

Guidotti remarcó que el impacto real de la crisis brasileña en la Argentina "va a depender de cuánto dure" la situación de inestabilidad financiera en el país vecino. Con todo, se lamentó de "que tengamos que afrontar un nuevo período de volatilidad en los mercados, justo cuando la economía comenzaba a recuperarse".
"Si esta crisis se prolonga, se demoraría la reactivación", admitió.

Consideró que la mayor preocupación de los operadores económicos no pasa por el curso de la política cambiaria de Brasil,
"que aunque con la fijación de bandas más amplias, se está preservando", sino por verificar "la capacidad del gobierno brasileño para poner en marcha el programa acordado con el Fondo". La respuesta estará dada por el nivel que presenten las tasas de interés.

Según relató el secretario de Hacienda, Malan "le comentó (a Fernández) las medidas y la decisión de seguir con la actual política cambiaria, aunque acentuando la diferencia entre bandas". Entre las medidas en ciernes una referida al tratamiento de la pesada deuda interna del país, respecto de
lo cual Guidotti se excusó de formular cualquier comentario.
En Buenos Aires, Guidotti sólo atinó a indicar que la nueva Carta de Intención presentada al Fondo, que será analizada por el directorio el 3 de marzo, refleja la situación existente a fin de año, cuando aún no se había desatado la crisis brasileña. "De ser necesario modificar el programa más adelante, se haría", afirmó.

La venta de acciones de YPF está prevista para el próximo miércoles 20, y las estimaciones previas a esta nueva crisis bursátil daban para estimar que difícilmente los oferentes excederán el número de 2.

Los Economistas miran hacia adelante

Incógnitas:

1)¿Es suficiente la devaluación dispuesta por el gobierno de Brasil?

2)¿Cómo será el impacto a corto plazo sobre la economía Argentina?

3)¿El efecto Brasil puede forzar a una refinanciación de la deuda de los países emergentes?

ROBERTO LAVAGNA

Ecolatina

La credibilidad del nuevo nivel cambiario esta ligada a 3 aspectos. Primero, a que ti gobierno siga insistiendo con grama de ajuste fiscal; segundo, que la comunidad internacional siga apoyando a Brasil y, finalmente, que se encare lo más rápido posible la renegociación de la deuda. Si uno de estros 3 componentes no se cumple, Brasil corre el riesgo de que el mercado exija una mayor devaluación y termine como Asia.

En lo comercial. el impacto sobre la Argentina empeorará la competitividad argentina y repercutirá en mayores exportaciones desde el Brasil hacia la Argentina. En lo financiero, la dimensión del impacto penderá de la evolución de en Brasil.

JOSE LUIS ESPERT

Econométrica

No hay ningún nivel de devaluación que impida la salida de reservas, porque el problema macroeconómico de Brasil es su deuda interna. Una solución civilizada sería que Cardoso
acuerde gobernadores y comience las privatizaciones para destinar los fondos a cancelar deuda. Pero acaba de iniciar el camino hacia una crisis profunda, independientemente de cómo resuelva el problema. En un primer round, se desacelerará la entrada de capitales hacia la Argentina.

Si Brasil llega a la mega devaluación o realiza un plan confiscatorio de la deuda, la Argentina sufriría una salida de capitales que llevaría a la economía a un estancamiento. Sin embargo, lo que pasa en Brasil no se generalizará a todos los emergentes.

FEDERICO MUÑOZ

C&E Consultores

La devaluación brasileña no será suficiente para frenar los problemas que tienen y sirvió para ganar tiempo.
Tampoco se ve un plan alternativo al que firmaron con el FMI que ayude a recupera la confianza de los mercados. Pero esta crisis no necesariamente se trasladará a otros emergentes, porque está circunscripta a Brasil. En forma inmediata, la Argentina verá aumentar el riesgo-país, que derivará en el cierre de los mercados internacionales y la contracción del crédito.

Después, ante el susto interno y por identificación con la economía brasileña, habrá sangría de reservas y de depósitos. Y a mediano plazo se deterioraran los términos del intercambio con Brasil incrementando la presión sobre las cuentas externas.

FRANCISCO PARALLADA

Merchant Bankers

Es prematuro estimar que Brasil calmará su problema.
Una devaluación exacerba la salida de capitales y probablemente sea necesario una devaluación adicional. La Argentina, como el escenario más probable es que Brasil sufra mayores turbulencias, verá afectado su riesgo-país y los inversores reevaluarán sus proyectos en el corto plazo. Pero no creo que la Argentina se vea forzada a salir a buscar dinero, porque cuenta con un colchón de seis meses, porque hay indicios de que se mantendrán los depósitos.

Si Brasil sale antes de junio y hasta entonces no se verifica una caída de depósitos, la Argentina podrá reposicionarse.

MARIO VICENS

MV Macroeconomía

Si la devaluación alcanza o no dependerá de la conducta de BMI. Hay chances de evitar una nueva devaluación, si Brasil es capaz de demostrar que puede llevar adelante el ajuste con un plan de reestructuración de deuda y si puede obtener asistencia internacional.
Pero si pierde el control, declarando una oratoria de la deuda y provoca una maxidevaluación, el impacto en la Argentina será considerable,. donde habrá fuga de capitales, la tasa de interés aumentará, los depósitos se estancarán y se sentirá la escasez de crédito. Pero considero que el impacto financiero será transitorio. Además. no veo que los emergentes se vean impulsados a refinanciar deuda.

MANUEL SOLANET

lnfupa

Como la devaluación no obedece a problemas de tipo de cambio real, sino que es consecuencia de una disminución en las reservas y de falta de confianza, el mercado decidirá si es suficiente la medida implementada. Brasil está yendo hacia una flotación, por lo que los movimientos en el tipo de cambio serán especulativos y no dependerán de la realidad de su situación externa.

Para la Argentina hay dos tipos de impacto: uno comercial, pero de significado relativamente menor; y, el más afectado, el flanco financiero, porque está disminuyendo la confianza en la región. Esto repercute en el riesgo-país y en un alza en la tasa de interés, que llevará a una disminución del nivel de actividad y empleo. Sin embargo, no veo razón para que este problema llegue a forzar una refinanciación de la deuda de los emergentes.