Con alícuotas de impuestos salvajes, todo el mundo quiere evadir

Entrevistado por La Opinión, al trazar un análisis de la situación económico "financiera global, Espert remarcó que "antes que nada se debe tener en cuenta que la Argentina está montada sobre un gran animal, que es esta globalización.

Concretamente creo que hay que hacer un análisis de qué le pasó al mundo y qué le va a pasar a Brasil, para recién después hablar sobre la Argentina. En este mundo globalizado, hay que tener muy en claro que para un país emergente como Argentina todo lo que pasa en el resto del mundo " en el Primer Mundo o en el mundo emergente importa".

"Empezando por niveles de tamaño, por el Primer Mundo, diría que lo que ha pasado es lo siguiente: Hasta que llegó la crisis asiática mostraba que venía un proceso de agotamiento en los crecimientos económicos de las principales potencias.
Pero la política monetaria de los Estados Unidos empezó a hacerse rehén de los mercados de activos de riesgos, como la Bolsa y por lo tanto una Bolsa que tendía a desinflarse porque el crecimiento se iba desacelerando en el Primer Mundo, empezó a ser inflada de nuevo por la política monetaria de Greenspan.

A eso asistimos durante los años ´97 y ´98; un Primer Mundo que reniega de que las Bolsas se ajusten a lo que le está pasando a las economías del Primer Mundo, que no están creciendo tanto como antes, no están creando tanto empleo como antes y no están teniendo tantas ganancias de productividad como antes. Ante eso, le meten este inflador a las Bolsas, que es la política monetaria expansiva.

"¿Qué es lo que va a pasar? Preocupantemente creo que los bancos centrales del Primer Mundo van a intentar seguir divorciando la tendencia hacia Bolsas mucho más pinchadas, porque los niveles de actividad tienden a pincharse, de lo que le pasa a las Bolsas. Creo que los bancos centrales en cuanto vean que las Bolsas vuelven a pincharse, porque la actividad económica tiende a pincharse también, van a volver a recurrir a bajar las tasas de interés para lograr que las Bolsas sigan vivas y en cuanto se termine el estímulo monetario van a empezar a tener déficit fiscal, para poder seguir inflando los mercados de activos.

El humor que hay en el Primer Mundo es alguna tendencia deflacionaria, porque la actividad económica tiende a enfriarse, se dejar de crear empleo y de tener ganancias, de productividad, pero veo a los banqueros centrales y los gobiernos desesperados para que las Bolsas "este gran animal que son las Bolsas del mundo grande" se mantengan muy atractivas".
"Eso es preocupante, porque en definitiva las acciones son el precio de las empresas y usted no puede con estímulos monetarios o fiscales mantenerlas indefinidamente divorciadas de lo que le pasa a las empresas, porque no terminan siendo realistas y por eso se generan las burbujas; las burbujas siempre se pinchan y así vienen los problemas, como los que vimos después de la crisis del sudoeste asiático".

"Por lo tanto, yo veo un Primer Mundo metido en una empresa bastante peligrosa, que es seguir inflando artificialmente los valores bursátiles, para que no demuestren la realidad: que es que la economía del mundo no está creciendo como antes. El miedo es que se genere una burbuja y que se termine pinchando, no ya en el mundo emergente, sino ahora en el Primer Mundo."
"Con respecto a Brasil, este país es un verdadero tembladeral. Cardoso no atacó el problema central de frente, que es el problema de la deuda pública, haciendo una privatización masiva de empresas públicas contra la deuda pública. Creo que esto no lo hizo no porque no lo tuviera claro, sino porque el Congreso no se lo iba a permitir; entonces está actuando por la tangente, ajustando los gastos públicos para ver si le creen, bajar las tasas de interés y de esa manera que el problema de la deuda pública no se transforme en explosivo".

"Esta estrategia no es fácil que sea sostenible; creo que en algún momento de 1999 Cardoso claramente se va a encontrar frente a este problema de la deuda pública que le estalle en la mano nuevamente. Ahí creo que se va a enfrentar a la decisión de devaluar, sino hacer algún tipo de reprogramación de la deuda pública, que en criollo es algún tipo de estafa. Pero como el tenedor de deuda pública hoy sabe que le está prestando a una persona que no es confiable, sabe que esa persona en cualquier momento lo puede estafar".

"Así que a Brasil lo veo muy riesgoso durante el año 1999; entonces Argentina depende muchísimo del mundo emergente y del Primer Mundo. Está montada entonces en un Primer Mundo que está metido en una empresa peligrosa y un Brasil muy riesgoso; por lo tanto, Argentina está en un marco problemático".
"Para mí el año 1999 será difícil para Argentina; 1998 fue difícil y el año próximo creo que va a ser más difícil todavía. Ahí veo que se está metiendo además de estos problemas de marco de Argentina, en problemas internos, como por ejemplo no haber sancionado una reforma laboral como la que firmó Argentina con el Fondo.

Esto le da derecho al Fondo a despotricar contra Argentina y nuestro país tiene además un problema fiscal muy serio; la recaudación, a pesar de todo lo que ha crecido, no alcanza para pagar los gastos públicos porque la política fiscal dentro de la convertibilidad ha sido absolutamente irresponsable, particularmente durante la gestión de Domingo Cavallo".
"Durante su gestión, el ministro Caballo liquidó las finanzas públicas que se habían recreado un poco luego de la eliminación del Estado empresario y este problema fiscal que se generó entre el ´91 y el ´96, hoy hace que con un ministro absolutamente endeble como Fernández" que no puede bajar el gasto porque no tiene apoyo político" estemos rogando todos los meses que la recaudación venga bien para poder cerrar el agujero fiscal, cosa que no va a ser fácil durante el ´99. Creo que 1999 va a ser un año de estancamiento, en el mejor de los casos, en la actividad económica".

"Esto no quiere decir que esté todo perdido para los empresarios argentinos; yo creo que si el empresario argentino toma conciencia del enorme cambio tecnológico que hay en el mundo, se capacita, se cualifica, hace asociaciones, tiene grandes chances de sobrevivir. Pero tiene que quedar claro para el empresario argentino que la estrategia es ganar participación de mercado, para recién después preocuparse por las ganancias".
"Aquel empresario que intente maximizar las ganancias hoy y no intente maximizar la participación de mercados, la va a pasar peor que si hoy decide cambiar la estrategia y gana más que ayer, porque hoy la concentración en pocas manos es ley".

– Antes de la reducción del pesado andamiaje estatal producto de las privatizaciones, se vivía hablando del déficit fiscal, a raíz de la existencia de empresas estatales con gigantescas pérdidas. Llegaron las privatizaciones, se achicó el Estado, ¿por qué sigue siendo tan alto el déficit fiscal?

J.L.Espert: La política fiscal, la política de gasto público dentro de la convertibilidad ha sido absolutamente irresponsable y tiene que quedar claro que los irresponsables tienen nombre y apellido. Cavallo y el presidente Menem desde el gobierno nacional y los gobernadores de provincias, que gobernaban entre el año ´91 y 1996 y el Congreso. En general, la clase política, se podría decir que es la gran responsable de que hoy sigamos teniendo déficit fiscal.

Acá hubo una estrategia de aumentar el gasto público todo lo que se pudiera, dado que había credibilidad en el plan se aumentó el gasto todo lo que se pudo. Esto es lo que ha pasado claramente, cada peso que se recaudó dentro de la convertibilidad se ha gastado; no solamente el gasto público es muy alto sino que está pésimamente asignado.

– ¿A qué se destinan tantos millones?

J.L.Espert: Las asignaciones son de las más diversas. Por ejemplo, el sector privado "cosa que no ocurría antes de la convertibilidad "recibe subsidios por parte del sector público de cerca de 7.500 millones. Los ferrocarriles, que hoy no son mucho más eficientes que antes, reciben el mismo subsidio que antes generaban por el déficit fiscal; desapareció la ineficiencia como servicio, pero en cuanto al agujero fiscal sigue generando tanto como antes, porque el sector público le subsidia la tarifa con un costo fiscal igual al déficit fiscal de antes. Esto es absolutamente innecesario; estas cosas hay que blanquearlas, no puede costar el boleto del ferrocarril lo que cuesta en la Argentina.

Los peajes reciben subsidios para que no tengan una tarifa más alta; si concesionamos las rutas, lamentablemente la tarifa del peaje es mas alta todavía; entonces, el Estado presta el servicio de las rutas o si lo concesiona tiene su precio, que va a hacer. Pero el Estado no puede pagar este subsidio.
Después, hay jueces en algunas provincias que no pueden ganar lo que gana,; no puede ser que un juez federal de la Capital Federal gane 5.000 pesos y un juez de La Rioja gane 15.000 pesos. Hay ciertos legisladores provinciales que no pueden cobrar lo que cobran, cuando en el Congreso de la Nación se cobra lo que se cobra, hay un gasto muy alto pésimamente asignado.

-¿Cómo es esta situación en la provincia de Buenos Aires?

J.L.Espert: La política fiscal ha sido perversa pero de las provincias, donde más perversa ha sido la política fiscal, es en la provincia de Buenos Aires. Se podría haber mejorado muchísimo más la salud de las finanzas públicas con 700 millones de dólares, que es el fondo del conurbano bonaerense.
La provincia que mas aumento el gato público dentro del año ´98 ha sido la provincia de Buenos Aires: es la gran causante de que las provincias hayan vuelto a tener déficit fiscal creciente a partir de este año.

– O sea que desde su punto de vista las perspectivas en función de una eventual presidencia de Duhalde no son muy halagüeñas.

J.L.Espert: Paralelo a la experiencia que tenemos con Menem, diría que los presidentes hacen lo que prometen en la campaña multiplicado por menos uno: o sea, lo que dicen en la campaña, usted piense a la inversa, eso lo que van a hacer cuando sean presidentes. Duhalde no va a tener ningún margen, porque el mercado lo va a pasar por arriba, de hacer el 20% de lo que ha hecho en la provincia de Buenos Aires con la cuestión fiscal.

– ¿El Presupuesto para el año que viene refleja los efectos de la crisis de este año?

J.L.Espert: El Presupuesto para 1999 es un dibujo total, es una entelequia. La economía, según el Presupuesto crecerá un 4,8%, a lo sumo va a crecer medio punto o un 1%; se prevé que la recaudación de impuestos va a crecer 3 mil millones de dólares, respecto a este año, a lo sumo crecerá mil millones de dólares. En la sanción provisoria que ha hecho Diputados, se piensa aumentar el gasto público en 800 millones; eso es absolutamente imposible, salvo por la parte de intereses.

En definitiva, el Presupuesto para 1999 es un absoluto ejercicio de voluntarismo político.

– ¿Cuál será el déficit fiscal para 1999?

J.L.Espert: El déficit fiscal comprometido con el Fondo durante 1998 es de 3.500 millones, merced a mucho dibujo se ya a llegar a 4.000 millones, o sea que va a ser más, alto y en el año ’99 creo que ya a estar como mínimo en el mismo nivel de 1998, o sea en 4.000 millones de dólares.
Nosotros estamos con una tendencia a un desborde en tas cuentas públicas.

– ¿Y qué esta pasando con la deuda externa?

J.L.Espert: La deuda externa es la contrapartida del financiamiento de todo el proceso del crecimiento que ha hecho esta Argentina, que no tiene ahorro interno para poder financiar su crecimiento. Crecer sin créditos es imposible y la Argentina logrado el crédito: la contrapartida de este crecimiento es un aumento de la deuda externa de 60 mil millones de dólares.

Lamentablemente, en este aumento tiene que ver mucho el sector público, que ha hecho una política fiscal muy expansiva y los déficits fiscales los ha financiado externamente, así que un cuarto del aumento de la deuda externa tiene que ver con el sector público. El resto tiene que ver con el sector privado; el problema es que una parte importante de la deuda que hemos tomado con el exterior se ha asignado a proyectos que no permiten el repago de la deuda pública; por ejemplo, la construcción nunca debería haber aumentado lo que aumentó en la Argentina.

Pero es un hecho; creo que eso dificulta un poco la posibilidad del repago de la deuda, o sea el aumente de la deuda externa claramente es un corset para las futuras generaciones.

– ¿El empresario, el trabajador qué pueden esperar para el año que viene, qué variantes pueden manejar?

J.L.Espert: No hay futuro para la clase trabajadora si no se capacita; Argentina tiene una generación casi perdida desde el punto de vista de su oportunidad de trabajo, porque no está calificada. Ese es un problema muy serio que el Gobierno tiene que solucionar, porque sino va a ser imposible bajar la tan de desempleo.

Segundo punto: Creo que la estrategia de las empresas hoy debería ser ganar participación de mercado todo lo que se pueda, aunque a un corto plazo implique alguna pérdida. Porque el mundo tiende a muchísima concentración, veo difícil a la pequeña y mediana empresa que no se aglutine con otra para lograr alguna ventaja.

La evasión implosiva

– ¿Qué futuro le ve a la lucha contra la evasión?

J.L.Espert: Va a ser imposible que baje la evasión en la Argentina mientras el nivel de gasto público sea de estos niveles, porque eso va a hacer que las alícuotas de impuestos sean absoluta- mente salvajes; con alícuota de impuestos salvajes, todo el mundo quiere evadir. Así que, por lo tanto, la evasión no bajará mientras que el gasto público no baje y yo diría que en 1999, electoral, difícilmente el gasto público baje.

-¿Las últimas medidas impositivas no sugieren evadir, por cómo se apremia a los contribuyentes?

J.L.Espert: Lamentablemente ni en el Gobierno ni en la clase política hay diagnóstico de la crisis fiscal, La Argentina tiene una crisis fiscal tan grande como la etapa en la cual había empresas públicas; de eso no se torna conciencia, ojalá que no necesitemos una crisis como fue la hiperinflación, en su momento, para privatizar el Estado empresario que posibilite bajar el gasto público.
Lamentablemente hay que decir a los que reciben el gasto público, que no se les puede pagar lo que se les paga.
Esto excluye obviamente a los maestros que ganan mal y a los jubilados que cobran una miseria; pero esto requiere de muchísima valentía y no la veo en un gobierno que políticamente está debilitado y no veo en la Alianza tampoco un diagnostico de crisis de que este gasto publico es infinanciable.

– ¿Cómo analiza la nueva Ley de Financiamiento docente?

J.L.Espert: La Ley de Financiamiento Docente es un gran absurdo o una locura que vaya aumentar el gasto público en estos momentos; pero además plantea solucionar de una manera muy fácil el problema frente al cual se encontrarían nuestros gobernantes, intendentes y gobernadores de provincias, con ingresos congelados pretendiendo caer a qué gasto público le dan prioridad pensando en el 99. ¿Le dan prioridad a la educación que es el gran faltante de hoy en la Argentina, desde el punto de vista oficial, desde el punto de vista de la gestión del Estado?.
Lamentablemente, el haber intentado aumentar los ingresos públicos para poder financiar aumentos docentes, evita la presión que tendrían los gobernadores para mostrarle a la sociedad si le dan prioridad a la educación o no; éste es el gran problema central de este fondo de Financiamiento docente, que ojalá que no salga.

– En relación a una entrevista que tuvimos hace dos o tres años que ha noto que ha crecido su escepticismo hacia los políticos y su postura critica al gobierno de Menem, ¿puede ser?

J.L.Espert: Mi escepticismo sobre la clase política siempre se ha mantenido durante estos años, porque la clase política toma medidas con coraje y de peso para los ciudadanos cuando hay crisis y es difícil montar una sociedad sana y estable si los políticos reaccionan solamente frente a la crisis.
Fíjese hoy que Argentina goza de algún crédito internacional y acá estamos pensando en aumentar el gasto público, a docentes, construir autopistas; el absurdo de siempre. Espero que no haya necesidad de una nueva crisis para asumir que el gasto público no se financia con nada.

Sobre el gobierno de Menem yo creo que claramente sentó las bases para que Argentina cambiara la historia; primero ganamos la democracia con Alfonsín y Menem dio la puntada por un cambio de rumbo muy importante, pero creo que se quedó muy corto; yo lo que siento y pretendo es más, mis críticas a Menem son que se podría haber hecho mucho más de lo que se hizo, pero el cambio que hoy generó es espectacular.

– ¿Cómo lo ve a López Murphy como eventual Ministro de Economía de un gobierno de la Alianza?

J.L.Espert: No creo que sea fácil que López Murphy sea Ministro de Economía de la Alianza, porque las resistencias que hay no sólo en el Frepaso, sino también desde la UCR son grandes, aunque creo que es el mejor profesional para manejar las finanzas de la Argentina en un gobierno de la Alianza.