Quieren volver a sentar al G-8 a la mesa

El Gobierno y al menos una parte del sector empresario -concretamente la UIA- retomaron el camino del diálogo y procuran superar las divergencias que existen en torno de los proyectos oficiales de reforma laboral y reforma tributaria girados al Congreso.
El compromiso de crear un fondo específico que reemplazará el actual régimen de indemnizaciones por despido, el reemplazo de los estatutos especiales y la posible prórroga por un año de los contratos promovidos, permitiría reencausar las relaciones.

En nombre de la entidad industrial, Claudio Sebastiani conversó con el secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, y ambos se repartieron tarea.
Kohan hablará con su par de Trabajo, Erman González, para agendar una reunión en el curso de la semana próxima, y Sebastiani intentará convencer al resto del Grupo de los 8 para que participen de una negociación en la que podrían articularse temas laborales con otros de la proyectada reforma impositiva.
Las relaciones Gobierno-G8 quedaron congeladas cuando los empresarios de la banca, el comercio, la industria y el agro leyeron el proyecto de reforma laboral que el ministro Antonio Erman González acordó con la CGT.

El Senado no pudo votar en la madrugada de ayer, por falta de quórum, ese mismo proyecto y se estima que, en el mejor de los casos, recién lo analizará la semana próxima.
El proyecto contiene algunos retoques al original. No obstante, no figuran ninguno de los puntos reclamados por los empresarios (caída de la ultraactividad, vigencia de los contratos temporarios) y otros pedidos de los gremialistas como el derecho a la información de las cuentas empresarias.
El sector empresario hizo público su rechazo a la iniciativa del Ministerio de Trabajo y resolvió el corte abrupto de las relaciones.

Erman González debió afrontar también las críticas al proyecto formuladas por la misión técnica del FMI, que visitó Buenos Aires en marzo, y resolvió entonces jugar fuerte. Esta semana viajó a Washington para tratar de convencer a Michel Camdessus de que el proyecto en cuestión está alineado con los compromisos asumidos por la Argentina en materia de flexibilización laboral.
El ministro regresa con un mesurado respaldo político del director-gerente del Fondo, quien sostuvo que los objetivos del Gobierno con la reforma laboral sonaron como "una música celestial para sus oídos".

Sin embargo, Camdessus adelantó que la misión del FMI que visitará Buenos Aires en julio, para analizar la marcha del acuerdo de facilidades ampliadas con que cuenta el país, hará
un análisis "en serio" de las distintas propuestas que le presentó González.
En el encuentro, González y Camdessus hablaron sobre un proyecto para la creación de un Fondo que permitirá sustituir el actual régimen de indemnizaciones por despido, y también sobre la tarea a desarrollar para eliminar los estatutos especiales vigentes.
La idea, o más que eso el compromiso del ministro ante el FMI, es procurar un consenso entre todos los sectores para plasmar en un proyecto de ley los cambios en estos estatutos.
Estas dos cuestiones funcionaron ahora de llave para retomar las discusiones Gobierno-empresas.

Trabajo llamará a licitación para que una consultora haga el estudio técnico que le dé fundamento a la creación del fondo. Se tiene que decidir sobre niveles de aporte, funcionamiento en forma de ahorro capitalizable individualmente o fondo solidario, y también los alcances jurídicos.
Sobre los estatutos especiales (por caso viajantes y periodistas), el objetivo final es reemplazarlos por convenciones colectivas de trabajo, o reformarlos modernizando parte de sus contenidos.

El examen de los economistas

La gestión del ministro de Trabajo, Antonio Erman González, ante el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Michel Camdessus, fue tomada con mucha cautela por la City. A pesar de que hay intentos de mejorar la reforma enviada al Congreso los especialistas consultados por El Cronista coincidieron que sólo se está comprando tiempo con promesas.

Roberto Alemann: "En el FMI reconocieron que hubo un avance en el tema de la reforma laboral, pero no dijeron que iban a estar de acuerdo con el proyecto que finalmente se envíe.
Por eso mandarán una nueva misión en julio, para ver cómo se avanza, Pero con la reforma tal cual como está, se avanza muy poco en la flexibilizaci6n del mercado laboral."

Daniel Artana (FIEL): "Hay que preguntarse si la Argentina tiene que hacer la reforma pensando en los desempleados. Y la respuesta es que esta reforma laboral no resuelve el problema de la desocupación. No es claro que el Fondo haya dado una luz verde para la propuesta de reforma laboral del Gobierno.
La posición de Camdessus es: avancen en lo que puedan, pero veremos qué pasa en julio. A lo mejor, en julio hay más coincidencias, pero habría que ver también qué hace el Gobierno. Creo que en este caso no importa la opinión del FMI, sino si la reforma es buena o no. Y la propuesta que el Ministerio de Trabajo envió al Congreso no sirve."

José Luis Espert (Econométrica): "El FMI le dijo a Erman González: si están dispuestos a hacer algún cambio en la reforma que enviaron al Congreso, volvemos a hablar en julio.
No hay nada distinto en esta posición con la opinión que tuvieron los técnicos que firmaron el documento del 7 de abril.

El FMI le dio 40 días más para que sigan trabajando en la mejora de la forma laboral, porque en ese lapso se conocerán las nuevas cifras de comercio exterior y de recaudación. Estos resultados le sirven al FMI para saber cuanto apretar. El Gobierno se ha comprado más tiempo bajo la promesa de que algo de la reforma va a cambiar."

Manuel Solanet: "Erman González llevó al FMI algunas ideas adicionales a su deficiente proyecto de reforma laboral.
Por ejemplo, la idea de crear un fondo de capitalizaci6n para sustituir el actual régimen de despidos. Esto le permitió mejorar su imagen y generar alguna expectativa por parte de Camdessus. Pero lo cierto es que, si en julio no hay una reforma laboral distinta de la que se propuso y que respete los objetivos del Acuerdo de Facilidades Extendidas, habrá que solicitar un waiver para mantener el acuerdo.

Creo que el Gobierno debería elaborar un proyecto sin negociar ni con los sindicatos, ni con los empresarios que proponga las transformaciones que se necesitan. Pero veo al Gobierno en la búsqueda de alianzas electorales Le acaba de otorgar nuevas ventajas en el área de obras sociales a los sindicatos, lo que está demostrando que no hay una vocación para encarar una reforma laboral en el buen sentido."