Nuevos puntos de inflexión

En octubre se prevé una caída moderada del nivel de actividad, del orden del 0,5 % ó 0,6 % respecto de septiembre.
Ya en julio se produjo un corte en la tendencia alcista de la producción con una mengua del 1,3 % que prosiguió durante agosto y septiembre con bajas del 3 % y 1.3, respectivamente en orden al mes inmediato anterior.

Septiembre concluye con una tasa inflacionaria del 1.2 %, aproximadamente, en precios al consumidor. Para octubre se anticipa, en el IPC, niveles del 0,8 % al 1.1 %; y en el IPM un nivel aproximado al 0,4%.
La tasa de interés, call, se ubicará por debajo de la del que finaliza; entre 9 % y 12 %.
Respecto del portfolio, cabe privilegiar como inversión el Bic 3; y en segundo y tercer lugar los Bote y Bonex.
La performance fiscal del cuarto trimestre será, en general, menos buena que la del que acaba de
concluir.

Se estima para los próximos tres meses un superávit operativo del sector pública consolidado que monitorea el FMI (Tesoro, cuentas especiales, organismos descentralizados, empresas públicas, y sistema de seguridad social) del orden de los 729 millones de dólares –contra 927 del tercer trimestre-.
En tanto que las metas fiscales pautadas con el FMI son 1015 millones para los últimos tres meses del año, y 660 en el trimestre que concluye. En consecuencia, el sobrecumplimiento del tercer trimestre habrá de compensar los resultados del cuarto.

Por otra parte comienza a apreciarse, también, la reversión de la tendencia recaudatoria. De los 400 millones mensuales, promedio, que se obtuvieron durante el primer semestre, en septiembre se pasó a 200 millones, resultado que podría reiterarse en octubre.

En general, hasta el presente, la recaudación experimenté alzas reiteradas. Pero de aquí en más, el impuesto a las ganancias sería uno de los pocos en conservar perspectivas de rendimiento favorable.
La recaudación global de septiembre ronda los 3050/3080 millones de dólares.
Comienza a manifestarse, asimismo, una notable caída en el ingreso de capitales.
El gobierno ha cometido un grave error de "marketing" al destacar la quita lograda por el ingreso al Brady -cuyo monto es motivo de polémicas- en lugar de enfatizar que, a través del mismo, el país ha recuperado la condición formal de deudor capaz de honrar sus compromisos.

Por otra parte, dependiendo del ángulo desde el cual se efectué la evaluación, la quita puede oscilar entre el 35 % y el 1.3 %, según se considere la llamada deuda ‘Vieja{(23.074 millones al 31 de diciembre del año en curso) o también se incluyan en el cálculo atrasos, refinanciaciones, garantías, privatizaciones, etc.
El "precio" que paga el país por ingresar al Brady es el uso de privatizaciones o reservas del orden de los 400 millones de dólares, necesarios para cubrir garantías y el compromiso de oblar 1300 millones de dólares por año, en lugar de los 840 actuales.

Las ventajas inmediatas son: la posibilidad de colocar, por el gobierno argentino, letras externas a tasas muy inferiores a las del año pasado. (Ya son del 8,25 % contra niveles del 11% del año pasado).
Por otra parte, se logra refinanciar una deuda que vencía a los quince años, los GRA, por otra a treinta años.
Durante octubre tomará cuerpo la reflexión sobre el Presupuesto del año ’93. El incremento del Gasto previste en el mismo es de 5876 millones de dólares, de los cuales 4222 serán destinados a la seguridad social, correspondiendo el 45 % de esta última cifra al aumento a jubilados.

En síntesis: 96,5 % del Gasto del ’93 se explica por el incremento del Gasto Social, pero el grueso de este aumento tiene su razón de su en los incrementos que fueron decididos cuando el Presidente pensaba en lanzar su reelección.
Cuando a través del reciente "Pacto Federal" se formalizaron los mecanismos para financiar el mentado 82% de incremento a la clase pasiva, hubo muy razonables inquietudes entre economistas serios respecto de la gravedad del compromiso asumido.
El costo de estos aumentos a jubilados es de 220 millones de dólares mensuales; 660 millones por trimestre. De esta cantidad trimestral el Estado Nacional debe oblar 542 -el resto, las provincias-.

Si bien el logro de las metas comprometidas con el FMI no se ve amenazado -porque son acumulativas y pueden compensar excesos con defectos- caben dudas hasta que punto el ministro Cavallo está dispuesto a seguir cediendo en materia fiscal tras el recorte de poder político que recientemente le impuso el Presidente.