Argentina tiene la cabeza podrida, debe cambiarla

Entrevista a José Luis Espert, Doctor en Economía

Por Elizabeth Perez, para el Diario De Cuyo

Defensor acérrimo del libre mercado, y dueño de un estilo sin filtros el economista José Luis Espert dijo que el gobierno de Macri sigue con el mismo modelo decadente de sus antecesores y que se debe dar un giro de 180  grados para sacar a flote al país. El viernes próximo, a las 18; en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, dará una conferencia con sus puntos de vista y presentará su libro “La Argentina devorada” basado en 50 variables de 200 países, a lo largo de 150 años. Antes dio una entrevista exclusiva a DIARIO de CUYO.

-¿Cuáles son las causas del pobre crecimiento de Argentina que usted expresa en su libro? 
-No cabe duda que Argentina es un país decadente. Entre fines del siglo XIX y mediados del XX estuvo en el puesto 5to de ingresos per cápita,  prácticamente medio siglo entre los países más ricos del mundo.

Ahora estamos en el puesto 53 o 54. La decadencia comienza sin dudas, con el peronismo, pero esto no es ideología política. Para los furiosos peronistas que están contra mí, les digo que lo mío está basado en datos. En el “45  Argentina empieza a caer como un tobogán, y el problema es que 30 años después, en el ’75 después del Rodrigazo, empieza a tener otro problema que es la pobreza, con niveles que rondan el 30% y siguen hasta hoy.

-¿No sirvieron las políticas de subsidios implementada para combatir la pobreza?
-Esas políticas han sido infructuosas. Han habido bajas transitorias de la pobreza pero han durado muy poco. No es casual que aparezca la pobreza porque luego del ’75 Argentina ingresa al club de los países con 3 dígitos de inflación anual, y la inflación es un fábrica de pobres. La tercera etapa aparece 20 años después, con los fenómenos de la droga y la muerte por inseguridad. Entonces, cuidado, porque la decadencia ya cuesta sangre.

Hay tres corporaciones devoradoras de la Argentina: los empresarios prebendarios, casi todo el sindicalismo mafioso y casi toda la clase política corrupta

-¿Por qué esta tan mal el país?
-Porque hemos adoptado un sistema que está muy aceitado, un mecanismo de relojería para el mal, que tiene adentro a empresarios prebendarios, a casi todo el sindicalismo mafioso y a casi toda la clase política corrupta. Este es un modelo viciado por estas tres corporaciones, los “devoradores” de la Argentina.

-¿Sólo la política y la economía tienen la culpa, el ciudadano no tiene responsabilidad?
-Sí, claramente. Para que eso ocurra deben haber devorados que somos los que estamos en el llano, que por acción u omisión terminan dejándose devorar. La sociedad es responsable también por holgazana, por fiaca, por ignorancia fruto de la destrucción de la educación. Además hace 30 años que vota y nos tenemos que hacer cargo.

-¿Qué propone para cambiar?
-Copiar a los países exitosos del mundo. Canadá, Nueva Zelanda y Australia estaban a la par de Argentina hace medio siglo. Hoy nos han sacado cuatro veces nuestro ingreso per cápita. Más cercanos en el tiempo están Chile y Perú. Este modelo de decadencia que hemos adoptado no se usa en el mundo, no es el que aplican los países que prosperan.

-¿Qué hacen esos países que no hacemos nosotros?
-Lo que hace Argentina y debería tirar a la basura es un triángulo vicioso: sustitución de importaciones, tener un estado gigantesco con gran gasto público que devora impuestos y el déficit fiscal que cada tanto generan mega crisis. El Rodrigazo, la crisis de Martinez de Hoz, el plan Austral e hiperinflación, y luego la del 2002 son crisis por culpa de que el déficit fiscal se transforma en inmanejable.

-¿Entonces, cuál es la salida?
-Cambiar por un triángulo virtuoso. Libre comercio como eje de la producción, un Estado de tamaño pagable, no este delirio de hoy que devora impuestos; y sin déficit. Argentina debe cambiar 180 grados, o de negro a blanco, para poder cortar con la decadencia.

-¿Y si no lo hace?
-Puede optar por no cortar con la decadencia. De hecho, Macri decidió seguir siendo decadente. Así Argentina seguirá sometida a tener ajustes, crisis, luego una recuperación que no se sostiene en el tiempo, luego un periodo de deterioro que vuelve a terminar en ajuste y se repite el ciclo. Ahora estamos en un periodo de deterioro.

-¿El gobierno de Macri no está cambiando ese período de deterioro?
– No. El último año de crecimiento fue el 2011. Del 2012 al 2016 son 5 años de deterioro. Puede ser que este año tengamos una recuperación, puede ser que Macri tenga un rebrotecito luego del ajuste y puede durar también al 2018.

-¿O sea que hay chances de que Argentina crezca con este rumbo económico?
-Hay chances de que crezca en el 2017 como dice el gobierno, en una magnitud quizá un poquito inferior a lo que espera el gobierno, y que quizá se extienda más allá. Lo que digo es que el no cambiar 180 grados implica estar sometido a un modelo decadente. En 2017 seguro que Argentina va a crecer, con mucha dispersión. Hay sectores que les están yendo muy mal y a otros les va bien. Pero como a los que les va mal son muchos y a los que les va bien son pocos, el crecimiento de la economía será pequeño, de 2,5 o 3%. Que es nada.

-Vemos que el gobierno es optimista y al hombre de la calle no le alcanza la plata…
-Todo es cierto. Vamos a crecer este año pero es tan chiquitito, tan heterogéneo y con tanta dispersión entre sectores que encima después
de 5 años que la Argentina no crece, que nadie se va a sentir más cómodo. Esto no cambia el amperímetro, la sensación térmica de la gente, por eso la gente está disconforme. Por eso la gente esta que trina, hay gente que esta algo mejor, pero mucha gente que está peor.

Este año habrá crecimiento, pero como a los que les va mal son muchos y a los que les va bien son pocos, el crecimiento de la economía será pequeño, de 2,5 o 3%. Que es nada.

-¿Este gobierno ha enfriado la economía para controlar la inflación?
-No, de ninguna manera creo que el gobierno haya deseado y buscado enfriar la economía, todo lo contrario. La tesis del gobierno es que bajar la inflación es muy reac-tivante. El problema es que la manera de la cual está tratando de bajarla logra poca reactivación, porque lamentablemente el gobierno ha decidido seguir haciendo tanto o más déficit fiscal que con el kirchnerismo. Hoy el déficit fiscal está en 8 puntos del producto bruto interno y Cristina lo dejó en 7. Con un déficit fiscal tan alto, el riesgo e incertidumbre se mantienen altos y eso impide bajar la inflación. La jugada no le sale del todo bien porque han decidido hacer más déficit fiscal que con Cristina.

-¿Y qué pasará con la inflación?
-La inflación va a bajar de alrededor el 40% el año pasado a un 21 o 22 %. Pero este año vamos a superar la meta de inflación del Banco Central que se fijo entre 12 de mínima y 17% de máxima. Considero poco probable llegar al 17. Creo que el Banco Central se ha equivocado, porque bajar la inflación a la mitad como lo van a hacer este año es todo un logro. Si el logro no se nota es porque se han impuesto una meta de baja de inflación muy exigente, demasiado optimista para el nivel de déficit fiscal que hay. Menos al ajustar la tarifa como se hizo en la primera parte del año.

-¿Y el dólar cómo está?
-No tenga dudas que hay atraso cambiario. La debilidad en el crecimiento, en el empleo privado, como la gente huye de Argentina los fines de semana largo a comprarse todo lo que puede afuera, lo caro que está todo acá.

-En San Juan sucede eso con Chile ¿Este fenómeno de precios caros respecto al resto del mundo va a seguir por mucho tiempo?
-Sí. Argentina entro en una etapa de atraso cambiario en la que resultará difícil salir por como esta armada la política fiscal y el financiamiento del déficit fiscal con mucha deuda externa.

-En materia de economías regionales, aquí el viñatero se queja de recibir migajas por la uva y el vino en góndola está caro. ¿Se puede hacer algo en este contexto?
-Se puede hacer algo, sí. En este contexto, no. Argentina tiene que cambiar la cabeza, sacarse de encima esta cosa vieja, llena de moho y telaraña, este triángulo vicioso de sustitución de importaciones que es deficitario e ir por libre comercio. No entiendo cómo las economías regionales que son las principales perjudicadas por este modelo no piden el modelo que si las ayuda que es el de libre comercio, estado pagable y sin déficit. Las economías regionales están arruinadas por el modelo, pero no el modelo de Macri solamente. Es por el modelo que Macri defiende, que es el mismo que defendía Cristina económicamente y el mismo de Menem, de Alfonsín y los militares. El modelo de sustitución de importaciones, Estado presente y deficitario es veneno para las economías regionales.

-Hay muchos empresarios por ejemplo en minería que defienden la sustitución de importaciones para hacer crecer sus empresas porque no pueden competir con las de afuera.
-Si se pone un Estado con impuestos pagables, bajan los impuestos laborales y un dólar realista, podrían competir. Si se cambia el modelo las empresas valdrían 10 veces más de lo que valen hoy. Estos empresarios a la larga la pasan mal.

-En minería acá se frenó Pascua-Lama y quedó el tendal.. –
Creo que en todo el tema ambiental en minería hay mucho curro también. Minas a cielo abierto yo conozco en el mundo, no es que no hay. No sé qué pasa que en la Argentina no se puede, ahí hay un curro de los ambientalistas también.

¿Por qué lo dice?
-Y…. ¿cómo es esto que aquí es el único lugar donde se contamina? Acaso el único lugar donde hay problemas es éste?

-Nuestro gobernador viajó hace poco a China con Macri ¿Es pro-
vechoso intentar acuerdos con China?
-Me parece provechoso. Eso está bien, pero me parece mal que sea lo único que estemos haciendo, esperando que lo chinos vengan a invertir en Argentina.

-¿Por qué lo cuestiona?
-Lo que genera prosperidad y crecimiento es la plata de privados que vienen a los países, o la plata que se consigue del comercio con
el mundo, vendiéndole cosas a los países. Que los privados hagan los negocios. Ahora no entiendo por qué esa enfermedad argentina, que
tenga que estar el Estado pasando la gorra para que los privados hagan negocios. Es una enfermedad nuestra, paternalista.

-¿Y cómo debería ser?
-Los negocios privados los tienen que hacer los privados, en lugar de ir a mangar plata a los chinos deberíamos estar haciendo negocios
con todo el mundo por el comercio. Macri fue a EEUU, la principal potencia de occidente y lo único que consiguió fue algo con los limones. Después se da la vuelta y va a un país fascista como China y sí consigue plata. ¡Qué taradez tenemos en la cabeza, que no podemos hacer negocios con la democracia, con el mundo libre, y sí hacemos negocios con un fascismo como el de China!

-¿No son buenas las inversiones asiáticas?
A ver, lo de hacer negocios con China, todo bien. Lo que yo digo que está mal es que sea lo único que consigamos. Así las inversiones que van a venir son siempre complicadas. Hay que tener una economía abierta con el mundo además de ir a hacer negocios con China. No puede ser que el único país al que nos abrimos al comercio en los ’90 fue Brasil y ahora el único que trae plata es China y a partir de que el gobierno quiera, porque en China es el gobierno el que maneja el negocio. O sea, hacemos negocios con gobiernos ¿Qué es el sector privado en Argentina? ¿Tan de segunda es el sector privado que si no hay negociación de gobierno a gobierno no viene plata al país? Argentina tiene la cabeza podrida, debe cambiarla porque así no va salir nunca de la decadencia.

Esta nota se publicó el 4 de junio de 2017 en la edición de papel del diario Diario de Cuyo, Mendoza