Si hacen las cosas bien, esto tiene viabilidad

Si hacen las cosas bien, esto tiene viabilidad", opina el economista ultraliberal José Luis Espert, uno de los pocos analistas que predijeron hace tiempo que la Argentina se encaminaba al default y la devaluación. Ocurridos esos acontecimientos, Espert asegura que ahora "podemos empezar a hacer algo razonable si se implementa un verdadero capitalismo competitivo y no este capitalismo de rapiña, demagógico y populista que les sirve a cuatro gatos locos".

-La realidad indica que se cumplieron sus predicciones de default y devaluación. ¿Qué viene ahora?

-Hoy estamos en una bisagra: o somos Etiopía o podemos empezar a hacer algo razonable. Si hacen las cosas bien, esto tiene viabilidad.

-Se lo nota menos crítico…

-No. Lo que ocurre es que había que ser crítico y duro antes de que la bomba atómica explotara. Hoy que la bomba explotó, pegarles a estos tipos es más fácil que jugar con tierra. Ahora más que nunca hay que plantear el camino por donde hay que ir porque esta gente, queriendo o no, no lo sé, nos lleva a cualquier lugar. Yo decía que era lo que iba a pasar (default y devaluación) si no se hacían los cambios. Y como estaba todo el mundo fanatizado con que lo que teníamos era la octava maravilla, había qué ser muy duro para despertar a la gente. Ahora que explotó todo es el momento de hacer propuestas para transformar este país.

-¿Cuál es la salida hacia adelante?

– Hacer las cosas bien significa hacer un cambio de paradigma. No creo que se pueda construir un país estafando a los que no tienen poder de lobby y destruyendo contratos. La salida responsable tiene que ver con un cambio de paradigma, con la aplicación de un verdadero capitalismo competitivo.

-¿Cuál es el nuevo paradigma?

-Filosófica e ideológicamente, creo, apertura total de la economía y tipo de cambio alto, un modelo que nunca se aplicó en el país.

– ¿Qué opina de la devaluación?

-La devaluación no necesitaba ser acompañada de una estafa a los ahorristas para licuar deudas corporativas. La estafa al ahorrista es la pesificación. Hay que tomar conciencia de que acá no se está muriendo un plancito: se está muriendo una manera de vivir y de hacer negocios. Por eso cuesta tanto asumir el cambio, y como el cambio que se necesita es de tipo cultural, tal vez se necesita un poco mas crisis todavía para cambiar el default y la devaluación marcaron la segunda muerte de este modelo.

-¿Duhalde y Alfonsín son las personas indicadas para liderar este cambio?

-No. Duhalde y Alfonsín hace años que están dando vueltas, son el símbolo de la decadencia argentina.

-¿Duhalde tiene chances de implementar su modelo productivista?

– La crisis a la cual va la Argentina nos va a llevar a una situación polar: está la gente que quiere transformar a la Argentina en Cuba o Etiopía como Duhalde, Alfonsín o Moyano, pero también se va a plantear la alternativa de discutir una verdadera asociación con el mundo. Esto más allá de que ahora la inescrupulosa clase política nos quiere hacer creer que estarnos así por culpa de los ricos que se llenaron los bolsillos, y en realidad estamos así porque la clase política que tenemos se gastó los 40.000 millones de más de recaudación que se recaudan hoy respecto de lo que se recaudaba antes del inicio de la convertibilidad.

El sector privado eficiente, que incluye a los ricos, clase media y clase baja, ha pagado 40.000 millones de más de impuestos en los últimos diez años. El default y la devaluación marcaron la segunda muerte de este modelo. Ahora pretenden hacernos creer que en esta situación de emergencia los ricos tienen que hacer un aporte. ¿Qué locura es esta? El Estado se fundió no porque los ricos se llevaron la plata sino porque el, grueso de la plata que puso el sector privado eficiente, que incluye a los ricos, la clase media y la clase baja, a través dé salarios y jubilaciones, fue a parar a la otra parte del sector privado que es ineficiente.

-¿Cuál era la salida responsable?

-La salida responsable era hacer un cambio de modelo que trajera como consecuencia, no como un objetivo en sí mismo, la devaluación y una reprogramación de la deuda. El deterioro que se viene es grande, podemos terminaran una situación de caos en cuanto usted se va a quedar sin reservas. Y cuando usted no tiene reservas para defender un tipo de cambio razonable, el tipo de cambio es cualquiera.

"El tipo de cambio es cualquiera"

"El deterioro que se viene es grande. Podemos terminar en una situación de caos en cuanto usted se va a quedar sin reservas, y cuando usted no tiene reservas para defender un tipo de cambio razonable, el tipo de cambio es cualquiera", asevera Espert.

-¿Cuál, sería hoy un tipo de cambio realista?

-Para esta porquería de política económica que estamos haciendo, un tipo de cambio realista es cualquiera. Para una política económica que compense el atraso cambiario que tenemos de la última década, y además, dé alguna protección a todos los sectores vinculados por el comercio exterior, el precio del dólar está entre 3 y 4 pesos. Ahora, sin un plan coherente que es esto que tenemos, el tipo de cambió es cualquiera.

La realidad es una porquería, así que el tipo de cambio que tenemos hoy es coherente con esa realidad: es una porquería. Técnicamente, un plan económico que considere el atraso cambiario que ya tenemos más la necesidad de bajar aranceles requiere de un tipo de cambio muy alto.
Hay que eliminar la coparticipación federal del impuestos, la promoción. industrial y tener convertibilidad, o sea prohibición de emitir dinero para mantener al fisco.

-¿Hay que volver a la convertibilidad?

-Sí. Soy partidario de una moneda convertible. No dolarizaría.

-¿Hasta dónde hay que profundizar la crisis para encontrar una salida?

-Si siguen haciendo esto, estarnos es un "spa" comparado con lo que viene. Desde el punto de vista del deseo, yo desearía que estos animales no hagan sufrir mucho más al país, quisiera que estos animalitos se desburrizaran y que aprendan ya porque esto no nos lleva a ningún lado. Pero parecería que son muy duros, porque más allá de que sean burros están educados en esta escuela ideológica de este capitalismo de rapiña, y hacen lo mismo que hace 60 años.

Para este cambio usted tiene que tener gente convencida de que el camino no es el capitalismo redistributivo sino el capitalismo competitivo.
Para que esta gente se dé cuenta lamentablemente hace falta mucha más crisis.
Duhalde salió a decir que el que apuesta al dólar pierde. Eso lo escuchamos hace veinte años y al que lo dijo lo echaron a patadas. No aprenden…