Economía tendrá más problemas para conseguir financiamiento

La Argentina deberá reducir sus pretensiones de obtener ayuda financiera adicional en el corto plazo. Por lo menos hasta que se diluya el escenario de crisis que abrió el ataque terrorista contra Estados Unidos. Por esa razón, los economistas consideran que el Gobierno actuaría con sensatez se posterga por un tiempo la operación de canje voluntario de deuda.

Esta percepción no es compartida dentro del Gobierno. Ayer el presidente Fernando de la Rúa consideró que la economía argentina no sufrirá por efecto de la desaceleración global.
Del mismo modo, Domingo Cavallo proyectó un nuevo perfil de deuda, con el uso de la recaudación como garantía para los inversores.

Según los especialistas consultados, los activos se desvalorizarán, los inversores preferirán liquidez e ingresarán menos capitales a los países emergentes. También coincidieron en que si bien esto ya no alterará demasiado las pautas de 2001, podría perjudicar las proyecciones del año entrante.

Orlando Ferreres, ex viceministro de Economía, dijo que el secretario de Finanzas, Daniel Marx, tomó una buena decisión al suspender el viaje que tenía planeado para implementar la ingeniería financiera destinada a reducir el costo de la deuda argentina.
"Este no es un buen momento, habrá que estar a la espera de uno mejor. Lo bueno es que aumentaron las reservas 4.000 millones de pesos, eso es muy positivo", agregó.

Para Ferreres la Argentina tiene tiempo ya que tiene cubiertas las necesidades de financiamiento del año y parte de 2002, y recién en marzo próximo necesitará volver a obtener fondos frescos.

Viento en contra

El economista José Luis Espert opinó que la Argentina debe tener un contexto internacional muy favorable para salir de la crisis. Explicó que antes del atentado terrorista la situación era complicada, y que ahora será aún peor.

"Ya teníamos recesión, con un problema de credibilidad en el sistema financiero, las bolsas en caída libre, como el Nasdaq. Este conflicto recién empieza, porque todos esperan que los Estados Unidos desplieguen una enorme represalia. El panorama se va a complicar más y la Argentina, que ya estaba en terapia intensiva va a quedar peor situada", vaticinó Espert.

El economista también recomendó a Marx que no viaje, ya que -según aseguró- no va a lograr nada. "Los funcionarios y los inversores estadounidenses tienen otras preocupaciones", remarcó.

Aldo Abram, economista jefe de Exante, manifestó que lo importante es la respuesta de EE.UU. a los ataques terroristas y que esto no lleve a un conflicto más general. De todas maneras, el escenario más favorable que planteó contiene una caída profunda en las finanzas por el deterioro que el pánico causará sobre el valor de los activos.

"Los inversores desearan tener activos líquidos. En la Argentina dejarán de moverse los capitales y el crédito disminuirá mundialmente. Esperemos que no se prolongue en el tiempo o nos afectará mucho", sostuvo el economista.
Para Abram, la Argentina corre el riesgo de que, una vez recuperada la credibilidad y el crédito, los capitales escaseen a nivel internacional. "El canje de deuda va a sufrir una demora hasta que todo se recupere. En la agenda de EE.UU. dejaremos de ser una prioridad como antes, pero igual nos ayudarán al igual que el FMI porque ya se han comprometido a ello", agregó.