La baja de los impuestos no nos sacará del pozo

José Luis Espert es un destacado economista, titular del Espert Group Consultores y frecuente colaborador de Ámbito Financiero. Desde sus columnas viene anunciando los problemas que plantea la actual situación y cuál es, de acuerdo a su criterio, la solución para la crisis.

Ámbito del Comercio Exterior TV lo entrevistó para conocer su opinión acerca de algunos puntos que vislumbra la economía para el próximo año: presupuesto, metas fiscales, ideas y recambios fueron los ejes de la charla.

"El nuevo presupuesto anuncia recortes, pero son insignificantes con respecto al esfuerzo que habrá que hacer", anticipó Espert, en obvia referencia a la reducción propuesta por el gobierno en el gasto público, que en los últimos diez años aumentó 120%, de acuerdo a estimaciones del economista. "Hay ñoquis", los salarios han aumentado con respecto a 1991, ha habido transferencias al sector privado como los subsidios que se pagan al peaje o a los trenes. El gasto público aumentó 40 mil millones y se llevó la recaudación que la gente con tanto sacrificio pagó", agregó.

Sin embargo, a pesar del incremento, cada vez hay menos recursos para sectores como salud y seguridad. Esto significa a las claras que el dinero no retorna a la sociedad. "Sin duda, esta política de crecer en base al financiamiento y al endeudamiento, nos ha puesto en esta situación, analizó Espert . "Y no es la baja de impuestos la que nos va a sacar del pozo. Ahora se impone el camino difícil, el que usan los países desarrollados: un fisco responsable que no gaste más de lo que recauda, con una competencia eficiente con el Primer Mundo y sin prebendas. Hay que bajar el gasto público en unos 15 mil millones".

DEVALUACIÓN

Pero, ¿cuál sería el camino si no se baja el gasto público?

Según Espert "si el gasto público no baja por las buenas, va a bajar por las malas, y me refiero a la devaluación". Esta situación podría causar un grave perjuicio a la economía del país, ya que decaerá el valor de la moneda por lo que también decaería el consumo. La gente se vería inmersa en un shock psicológico al evocar el desastre inflacionario de 1989 y volvería a apostar al dólar.

Por otra parte, una eventual devaluación pondría en serios problemas a todos aquellos endeudados en divisa extranjera. Créditos altos e hipotecas impagables volverían a atentar contra el poder adquisitivo de la sociedad. Y como de costumbre, el desastre lo volvería a pagar la clase media, que ahora está soportando los graves efectos de la recesión.

De acuerdo a la opinión de Espert, "acá no estamos hablando de cosas chicas porque la devaluación en la Argentina sería una hecatombe, y entraríamos en una situación de pausa. Lamentablemente, después de todo lo que se ha hecho seguimos teniendo problemas fiscales. El año que viene, el país tiene que pagar 14 mil millones en intereses de la deuda pública y hoy los impuestos que recauda el Estado no le alcanzan ni para pagar las jubilaciones".

Esto sugiere que el año que viene habrá que salir a buscar nuevos fondos y sentarse a negociar otra vez con los organismos internacionales, para cubrir el hueco que se producirá. "Imagínese una empresa que va a pedirle dinero para pagar los intereses de la deuda que tomó con el banco. Esto es insostenible", graficó el economista.

CARGO

Asimismo, se manifestó contrario a un posible nombramiento de Caballo a ocupar algún cargo en el gobierno. "El representa a intereses corporativos en nuestro país. No es referente del capitalismo que le sirve a la gente. Fue el responsable de lo que le pasó a la Argentina en los últimos diez años, por lo tanto descreo de su compromiso con el bien común”, calificó Espert.

"Sus intenciones están vinculadas con su ego personal y no con la gente. Y lo que le falta a la clase política es compromiso con la gente".
En muchos sectores ya se está hablando del reemplazo del ministro de Economía, José Luis Machinea. "Yo creo que Ricardo López Murphy es un profesional de primera categoría. Pero éste no es un problema de ideas. Algunos creen que con el cambio de nombres solucionamos todo y no es así, aclaró el economista.
A pesar de ello, consideró que "hay personas que tienen buenas ideas y otras que tienen malas ideas. Estos problemas vienen de la gestión anterior, pero este gobierno la agravó. Pero (insistió) no pensemos en nombres salvadores, sino en ideas a corto plazo".

El eje de la problemática pasó por lo que Espert llama una "política facilista. Al aumentar el gasto público en 120%, nos han llevado a niveles estrafalarios de deuda pública y externa. Esto fue fruto de una política fiscal irresponsable.
Y por ello estamos como estamos. El facilismo ha demostrado su fracaso. Encima, algunos políticos proponen más facilismo o reducción de impuestos para empezar a crecer".
Pero con mayores o menores impuestos, la reactivación económica aparece distante y evasiva a las metas que se ha planteado la gestión de Fernando de la Rúa.

"El empresario tiene que hacer negocios todos los días, y hay oportunidades. Pero la clase política es la que define el contexto en el cual se manejan los negocios. Por lo tanto, yo les pido a los políticos que tengan piedad de los empresarios y tomen alguna medida razonable", finalizó Espert. .