“El macrismo luce como kirchnerismo de buenos modales en lo económico”

Por José Aranda jaranda@elliberal.com.ar

El economista Jose Luis Espert habla con voracidad. Quizá tanta como la que le imprimió a las casi 500 páginas de su último libro. Para él, hay 3 ejes que marcaron durante los últimos 70 años la decadencia no solo económica del país. El gasto público mucho mayor que siempre realizó el Estado a expensas de menores ingresos de manera tal que en los últimos 60 años en solo 4 hubo superávit, lo cual condujo a diferentes crisis. Las ventajas que siempre buscaron sacar los industriales alegando mayor empleo a partir del no ingreso de importaciones que compitieran con sus productos. Y el sindicalismo. Para Espert, éste es el triángulo que devastó al país.

También el origen de muchos de los problemas que hoy padece la sociedad como la pobreza, la inseguridad y la drogadicción. ¿Podrá cambiar todo esto este Gobierno?. “Es un kirchnerismo con buenos modales”, dice Espert como para señalar que en materia económica y solo ahí, no hay mucha diferencia con lo anterior. Para él, hasta ahora Macri ha sido mejor comentarista que ejecutor de las cosas que –desde su punto de vista- debería hacer. No descarta que habrá una mejora económica. Pero con una intensidad y duración acotadas. ¿Cuándo llegará y si ayudará a las elecciones?. De todo eso habla en esta nota.

¿Por qué su libro se llama La Argentina Devorada?

Porque es uno de los pocos sino el único caso de des desarrollo luego de la Segunda Guerra Mundial. Esa es una primera anormalidad. Es cierto el verbo devorar es un verbo fuerte porque lo que pasa en la Argentina es haber normalizado la anormalidad. Este es un país en el que la gente que paga impuestos tiene que soportar piquetes a diario, hay gente que vive de los impuestos que paga la gente: Los planes sociales y se ha normalizado esa anormalidad. La anormalidad que el Estado no importa lo que recauda, si mucho, poquito o nada, siempre tiene déficit fiscal. En los últimos 60 años, el país ha tenido un Estado con 56 de ellos en déficit, solo 4 con superávit.

Se ha normalizado la anormalidad que a los sectores eficientes de la economía como el agro, petróleo, energía, se los considere sectores rentistas entonces no se discute que hay que reventarlos a impuestos para distribuir esa renta y distribuirla entre la sociedad. Se ha transformado en normal la anormalidad de tener como objeto societario, mirado como una empresa argentina la sustitución de importaciones.

¿Es muy difícil cuando esta anormalidad se repite a lo largo de los años dar vuelta esta situación?

Lo que planteo es una propuesta de reforma, llamar la atención que la anormalidad que se ha vuelto normal, es que la regla es la anormalidad. Esto es sistémico, muy difícil de cambiar. Lo que advierto es que ha transformado a la Argentina en el único ejemplo de desarrollo flagrante. El país ocupaba el 10 lugar en el ranking mundial de ingreso per cápita en la Segunda Guerra Mundial y hoy somos 53. Ha perdido 40 puestos en 50 años. Cada 3 años ha estado perdiendo un puesto. Esto de haber transformado lo anormal en la regla nos ha traído una decadencia atroz.

Por esto también la Argentina ingresó en los países con pobreza por arriba del 30%. Ahora desde hace unos 20 años,con niveles de pobreza del 30%, el país también empezó a tener niveles de drogadicción, de inseguridad ciudadana que se van agravando. Arranca la decadencia en 1945, 46 a partir del peronismo y año tras año es una decadencia que es solo para la estadística en el ranking mundial per cápita pero después empieza a tener niveles de pobreza del 30% y luego problemas de droga e inseguridad ciudadana. Es grave porque toca también otros tópicos.

No es sólo un problema económico lo que plantea…

Claramente, solo abordo los aspectos económicos. Hablar de la decadencia de las instituciones de Argentina, de la educativa, de la reforma judicial necesaria, son libros por separados que habría que hacer. Porque la decadencia lleva 70 años y la Argentina no puede dejar de hacer lo mismo que le provoca la decadencia. No hay forma que al Argentina pare de hacer lo que le provoca decadencia. Ha desarrollado una relación de empatía con esto. Es una suerte de matrix.

¿Como se explica eso?

Hay 3 grandes ganadores del modelo. Las máquinas de la matrix que imponen un relato a la gente, que sin sustitución de importaciones no hay empleo industrial, entonces pagamos todo más caro que en el resto del mundo. Los políticos nos han hecho creer que sin un Estado gigantesco como éste no hay derechos y pagamos impuestos como en ningún lugar del mundo. Los sindicatos han hecho creer a la gente que sin ellos y los empresarios no habría justicia social. Sin embargo, la gente cree que sin sustitución de importaciones no habría empleo, cree en el Estado presente y en los sindicatos, es como una matrix, que le hace creer a la gente algo que no es real.

¿Hay indicios que vaya a cambiar esta situación en el escenario actual?

Macri desde el punto de vista del discurso, de hecho en la denuncia o como comentarista es mucho mejor que haciendo política económica, porque haciendo política económica, económicamente, el macrismo luce como kirchnerismo de buenos modales hasta ahora y económicamente hablando nada más. Habla de cosas que pongo en el libro como el proteccionismo industrial que el alguna vez ha denunciado como causa de la decadencia, el tamaño del Estado y el déficit es otra y el sindicalismo es otra. Por lo menos es la primera vez que escucho hablar cosas sensatas, después de Menem. Con todas las críticas que le he hecho a Menem y Cavallo. Porque por culpa de ellos, las ideas liberales que encarnaban el Plan de Convertibilidad terminaron en incendio por el déficit fiscal financiado con deuda externa. Pero escuchar hablar después de 25 años de estos 3 vértices, al menos como comentario, alguna esperanza mínima hay. Minima porque en el discurso dice algo, pero cuando vamos a la acción concreta en materia económica, es muy kirchnerismo de buenos modales.

¿Cuál es el principal mérito de este gobierno?

A Macri lo conozco desde la campaña 2015 que fue muy sincero y dijo que no esperen grandes cambios, porque no eran algo tan diferente en lo económico cuando el kirchnerismo hablaba que con Macri se venía el gran ajuste. El ha normalizado la economía, no ha cambiado nada en el hecho de quitarle los elementos bizarros que tenía el kirchnerismo, como los controles de cambio, los Roe verde, rojos, las declaraciones juradas para exportar, sacó las retenciones a las economías regionales, nos sacó del default, empezó a tener relaciones con el mundo civilizado. Lo sorpresivo es el discurso que a veces tiene. El decirlo pero no repetirlo demasiado como para luego tener que hacerlo.

¿Se podría haber ido más rápido en las medida para reactivar la economía?

El hecho que Macri hasta ahora no aplicó ningún cambio sino solo una normalización, eso implica que Macri aunque no lo esté diciendo, ha optado implícitamente por el triángulo vicioso y sus 3 vértices que llamo. No ha dinamitado el proteccionismo industrial, ni el Estado grande, ni el sindicalismo. Se ha mantenido dentro de estos límites, que le dan de comer a estas 3 corporaciones que lo devoran. La sociedad argentina lo ha adoptado como su modo de vida también, es algo sistémico. El hecho que haya optado por ese triángulo vicioso implica que ha optado macroeconómicamente por otro triángulo vicioso. Otra forma es mirarlo donde uno de los vértices es un ajuste o una crisis, luego seguida de un rebote económico y luego el tercer vértice es un período de deterioro. En el 89/90 el país tuvo una gran crisis que fue un gran ajuste en realidad. Luego de ello vino el rebote, entre 1991/98 y la Argentina tuvo 8 años de crisis importantes. Luego de ello, vino el deterioro del 99/00 y una parte de 2001.

Creo que Macri va a tener su rebote, así como lo hubo luego de la hiperinflación en un ajuste hecho bajo el formato de una crisis. Creo que Macri va a tener su rebote después del ajuste que hizo en 2015 con el dólar, parte de 2016 con las tarifas aunque no lo ha hecho en materia fiscal donde el déficit es mayor, creo que va a tener su rebote. Macri ha optado por este triángulo pero así como tiene su rebote, dado que ha optado por este triángulo vicioso, también va a tener su período donde este rebote va a terminar, su deterioro y la necesidad de discutir un nuevo ajuste en la medida que Macri no cambie.

¿Puede llegar con intensidad este rebote a la gente antes de estas elecciones?

No dudo que para el macrismo, -no sé si tanto para la sociedad-, estas elecciones son claves, no lo dudo. Tampoco diría que si el macrismo pierde las elecciones esto es el acabóse. No dudaría que puede ser un período más complicado que el actual si el gobierno pierde las elecciones, pero no creo que sea el acabóse. Pero son importantes para el gobierno, no sé si tanto para el país porque hasta ahora este gobierno económicamente hablando es kirchnerismo de buenos modales y comenta cosas importantes, pero no las hace.

El rebote de la actividad económica está limitado en el tiempo, no creo que podamos crecer 8 ó 9años haciendo exactamente esto. Si Macri cambia es otra cosa pero el rebote durará en 2017/18 e incluso puede llegar al final del mandato, puede seguir después, pero a duras penas. El rebote tiene una duración más limitada que los anteriores, pero además, con una tasa de crecimiento mucho menor en magnitud. Por eso, todo bien con el gradualismo porque no hay condiciones políticas para tratamiento de shock. Pero también el gradualismo tiene sus bemoles: Que la economía rebota poco en el tiempo y en magnitud y ganar elecciones así no es fácil en un país que está enfermo de populismo, que lo agarró hace 70 años y no lo puede dejar. El gradualismo tiene lo suyo, se sigue con déficit fiscal, se endeuda a una velocidad preocupante, la tasa de inflación baja a costa de una actividad que reacciona poco, no está claro que este creciendo el empleo en el sector privado, son esos bemoles.

¿Cuáles son los costos sociales de ese cambio?

Los costos sociales del cambio, comparados con los costos de seguir haciendo lo que estamos haciendo son nada: Hoy son 12 millones de pobres de los cuales la mitad son chicos, 3 millones de personas viviendo en villas miseria, 5 millones de trabajadores del sector privado en negro y 8 millones que cobran planes sociales, inviables sin previa formación para trabajar en el sector privado. Por eso la Argentina Devorada, porque nos hemos devorado a nosotros mismos. Hay una propuesta para salir de esto en el libro. Pero hay una perspectiva de éxito pero si cambiamos. Estamos sentados arriba de una mina de oro y no nos damos cuenta: vaca muerta, el agro, el petróleo, las económias regionales, sin embargo nos comemos a nosotros mismos. Es una mina de oro inexplotada el país, pero no nos damos cuenta.

Publicado en “El Liberal” de Santiago del Estero el 2 de julio de 2017